Cuadritos, periodismo de historieta

septiembre 5, 2010

Mandrafina y sus guionistas

Dice tener mucha fiaca, pero a sus 64 años sigue buscando desafíos en la historieta

Tiene cuarenta años frente al tablero de dibujo, pero Domingo Mandrafina -“Cacho”, para casi todo el mundo- camina derecho, con la postura de un dandy. Siempre se lo ve de camisa y barba cuidada, lejos de la imagen del “tipo desbolado” que él mismo alimenta. Tampoco su estudio parece tan desordenado como afirma. En todo caso, sí es posible creerle que trabaja “lento”, cuando esgrime como única causa posible “la fiaca”, y para eso estira un poco la primera “a” y vuelve pastosa la sílaba final. No tiene mucho afecto por la exposición pública, pero recibe a Cuadritos con gentileza y café.

Dibujante de clásicos como Savarese (junto a Robin Wood), El Condenado (con Guillermo Saccomanno), o Cosecha Verde (de la mano de Carlos Trillo), la obra de Mandrafina se caracteriza por su dibujo excepcional y su amor por el clima del relato policial oscuro. Un gusto que lo sigue desde sus “primeras experiencias de ficción”, según recuerda. “Empecé con algunas historietas, luego colecciones de literatura barata y después vino el salto a (Raymond) Chandler y otros autores de su generación”. La temática le atrae, claro, pero lo atrapa lo visual: “la iconografía, la iluminación de las películas, los ambientes”.

Aunque busca permanentemente ese efecto en sus historietas, el dibujante de Spaghetti Brothers es un eterno insatisfecho con su trabajo. “Desde el punto de vista de la historieta que me gusta a mí, no encontré nunca la que de verdad me hiciera sentir involucrado”, confiesa. “Quizás me dejé llevar por la mecánica de trabajo, por la intención de entrar a trabajar, y lentamente el transcurrir del trabajo fue protagonizando más la cosa que mis propias decisiones”.

Spaghetti Brothers, junto a Trillo, una extensa saga de cinco hermanos

¿Es que nunca le planteó nada a sus guionistas? “Sí, pero a veces hay que equilibrar las cosas. Personalmente nunca me sentí como un autor realmente, en el aspecto de artista de la profesión, sino como un tipo al que le gusta contar historias gráficas. Los autores son otros. Nunca hice mis argumentos ni escribí mi propio guión. Sí me acerqué a algún guionista amigo para contarle alguna historia, o proponerle cierto clima, ambiente o idea general. Soy de agregar alguna cosita, algún detalle, pero como parte del mismo relato. Será que lo que a mí verdaderamente me gusta es hacer una interpretación gráfica del guión”.

“El problema es que soy muy fiaca”, y sigue entre carcajadas, “eso tiñe mi relación con el guión y el dibujo. Yo necesito que el guión tenga el imperativo de cuadros con mucha elaboración, si lo escribo yo va a ser sobre un tipo en una habitación pelada, hablando sólo y poco. ¡Es muy difícil hacer un buen argumento con esa premisa!”

En el mundillo de la historieta, como en casi todas las artes narrativas en las que interviene más de un artista hay una polémica, una relación aparentemente dicotómica entra guionista y dibujante. Tensión que, asegura Mandrafina, jamás lo tocó, aunque le consta que existe. “A comienzos de mi profesión, allá por principios de los ’70, estaba muy en boga. Se discutía por la historieta muda y qué primaba, si dibujo o guión. Confundiendo los tantos, porque en rigor de verdad la historieta muda no tenía globos, pero no por eso existía independientemente del trabajo previo de guión”, recuerda. “Si una historieta no está sujeta a un hilo narrativo, deja de ser historieta. Y si el guión no está dibujado, no llega a ser historieta. Así que es una polémica hueca”, analiza.

El entrevistado siempre cultivó una buena relación con sus guionistas. Por ello trabajó estrechamente con tres: Robin Wood (con quien hizo Savarese), Guillermo Saccomanno (El Condenado) y Carlos Trillo (Cosecha Verde). Con estos últimos dos aún trabaja. “Los tres tienen características diferentes y con todos me nutrí, porque salvo mi primera etapa con Breccia, mi formación fue siempre sobre el tablero”, comenta.

Página de L'Iguane, continuación de Cosecha Verde. Según él mismo, uno de sus trabajos más logrados.

Su autodeclarada falta de “método” le dificulta sistematizar qué tomó de cada uno de sus compañeros de andanzas. Pero reconoce en Wood un criterio narrativo “historietístico” nato. “No es que uno agarra sus guiones y dice pucha, este escribe para que lo filmen, como es común, sobre todo en Italia”, explica, “allá hay trabajos que son muy difíciles de contar en cuadros fijos, porque parece que no contaran con que parte de la historia se desarrolla en la calle que separa los dos cuadros”.

Por otro lado, destaca que “con Guillermo siempre fue divertido trabajar” y consiera que “él sí tiene un clima más de novela negra”, eso que “Carlos sólo tiene en casos puntuales, porque en él siempre predomina lo paródico”.

La colaboración con Trillo, por lejos la más abundante, lo impulsó a incorporar nuevos elementos en su obra. “Con él empecé a caricaturizar más a los personajes, a estilizarlos”, analiza, aunque reconoce que no sabría decir bien cómo ni dónde empezó esa búsqueda. “Es que después de cierto momento la mayoría de mis trabajos fueron con él, de lo que sí estoy seguro es que si hoy tomara un guión de Robin, no lo dibujaría igual que cuando empecé en esto”, reflexiona.

“No sé cómo es mi estilo, de lo que sí tengo conciencia es de haber encontrado la herramienta para interpretar el guión, y a eso le podemos llamar estilo“, evalúa con cautela. Hombre de pura praxis, evita la excesiva teorización de su trabajo. “Tengo la sensación de haber buscado esas herramientas, porque al comienzo en Columba te ponían cosas y vos tenías que buscar cómo verlas, cómo resolverlas desde lo narrativo y desde lo técnico”, avanza, “cómo resolver un blanco y negro, dónde poner los negros, dónde cuadros más claros, más oscuros, cómo crear un clima… tonterías, es el ABC de la profesión, pero son cuestiones con las que uno se arma su bagaje técnico y después sale espontáneamente a medida que leés el guión y tenés que resolver cada cuadro”.

“Llega un momento donde ya no buscás cómo resolverlo, lo hacés, y ahí es cuando tenés lo que llaman estilo”.

Algo a tener en cuenta a la hora de hablar de estilo, señala, son los plazos de trabajo. “Una cosa es una historieta que, por ejemplo, tenés que hacer cuarenta páginas en un año, y otra es hacerla en tres meses”, puntualiza, “cuando se empiezan a extender los plazos empiezo a perder esa interacción entre mi trabajo de interpretación y el guión”. Paradójicamente, cuando está más en ritmo y le urgen las entregas, da un trabajo más pleno. “Parece mentira, porque trabajás más rápido”.

"Dónde poner los negros, cómo crear un clima. Eso se aprende sobre el tablero"

Pese a la fiaca y su tendencia a la dispersión, Mandrafina disfruta de los desafíos. Hace poco, decidió sacudirse la modorra y probar suerte en una nueva editorial. “Estaba bien en Eura, pero mi política siempre fue trabajar con al menos dos editores”, explica. Por eso tocó timbre en Bonelli, la firma italiana dueña de personajes clásicos como Tex o Dylan Dog.

“Una editorial impecable, muy profesional, que te paga bien todo y donde fueron muy pacientes para lo que se vino: un desastre productivo de mi parte”, se sincera. “Hacía mucho que no trabajaba con guionistas que no fueran amigos y se generó un producto que no sentía como propio. Perdí algo del autor que se había gestado en mis trabajos anteriores, de mi interpretación del guión que hacía que me sintiera partícipe”, describe. Con ello volvió a sus primeras épocas, a trabajar sobre instrucciones escritas por desconocidos y con personajes ajenos. “Ahí te encontrás con un corset, porque las restricciones son muy taxativas”, señala, “mucha cámara lejana, cuerpo completo, secuencias muy extendidas, ritmo narrativo muy lento y mucho trabajo: mucho dibujo, mucha tinta china arriba del papel”.

El “método Bonelli” terminó por quitarle ritmo y afectó producciones para otras editoriales con requisitos distintos. “Yo veo mis archivos de cuando hacíamos Spaghetti Brothers y capaz hacía 24 páginas de buen nivel en un mes, algo que ahora no haría de ninguna manera, salvo situaciones límites, que para mí siempre fueron las fechas de entrega o la falta de plata”, asegura.

No conforme con la experiencia italiana, ahora está buscando su lugar en el mercado francés. “Pero claro, si en lugar de llevarle material ya hecho vos les querés vender un proyecto, para pagarte página por página en lugar del producto terminado ellos quieren asegurar su inversión, controlar. Quieren editar, en una palabra. Y el estilo francobelga es como el teatro y el cine, todo de lejos. A mí me cuesta muchísimo, porque trabajando con amigos me había adaptado al estilo que me resulta más cómodo. Esto es un desafío”.

13 comentarios »

  1. Excelente entrevista, Andres.

    Comentario por brianjanchez — septiembre 5, 2010 @ 12:22 pm | Responder

  2. Gracias Andres!, una nota muy linda
    Tuve el placer de charlar con Mandrafina en varias oportunidadees, y siempre que le pregunte sobre su forma de trabajar, sus tiempos, sus propios guiones, y esas cuestiones, el insistia mucho con eso de la fiaca, ……
    Aunque viendo a la distancia su produccion, es bastante amplia, muy lejos de ser fiaca, no?
    Tanto Mandrafina, como Enrique Breccia, son de mis dibujantes predilectos, desde chico que los tengo como maestros, y nunca me canso de mirar sus obras, y no dejan nunca de sorprenderme…..son fantasticos….
    Gracias nuevamente por la nota
    Un abrazo grande….
    Fabi.-

    Comentario por Fabian Mezquita — septiembre 5, 2010 @ 2:09 pm | Responder

  3. Ge-nio-ge-nio. Mandrafina también hizo con Wood “Morgan”, otro gran policial, pero futurista. Y Savaresse es una obra maestra. Admiro profundamente el trabajo de Cacho… Y cada vez me gusta más tu blog, Andrés!!!

    ¡¡¡Por favor, hacele una entrevista a Ferrariiiiiii!!!

    Un abrazo desde La Plata.

    Diego.

    Comentario por Diego Aballay — septiembre 5, 2010 @ 3:56 pm | Responder

  4. Muy interesante la entrevista, realmente desconocía esa faceta de Mandrafina. De hecho, no sabía mucho más de él que lo que me transmiten sus obras, y cosas como Savarese o Cosecha Verde son glorias. A mi a veces me da la sensación de que todo lo que dibuja este tipo es “justo para él” y que nadie más hubiera podido darle el clima que justamente hace destacable a sus historietas. ¿Habrá novedades suyas en la próxima edición de la nueva sección de Cuadritos?

    Tampoco sabía sobre esa continuación, l’iguane, supongo que centrado en el mismo personaje… hay edición en castellano??

    Comentario por Lucho — septiembre 5, 2010 @ 5:05 pm | Responder

  5. Wow, ¡me gané un elogio directo de Jánchez! ¡Qué groso! :D
    En serio, gracias, Brian.

    Fabián, él mismo señala que le sorprende la cantidad de producción. En épocas de Spaghetti Brothers, me dijo, llegaba a las 24 páginas sólidas, de buen nivel, por mes. Él mismo no se lo explica. Yo intuyo que debe ser por esa tendencia que tiene uno a dejar todo para dentro de un rato, y luego andar a las corridas. Uno se siente un vago, pero produce un montón igual!

    Gracias, Diego. Ferrari, como bien sabés, está en la lista. Y ya están iniciadas las gestiones ;)

    Lucho, qué bueno que no conocieras esa faceta. Fue justamente lo que busqué con esta entrevista. En todas las que encontré que le hicieron, se repasaba su carrera. No quería sumar otra igual y busqué otro aspecto para abordar. Creo que salió bastante bien, ¿no? Ni idea respecto a L’Iguane. Yo la leí en francés, de la Mediateca de la Alianza Francesa (tengo que devolverla en unos días, por cierto). Aunque el personaje está muerto, sí, se centra en su figura.

    Comentario por Andrés Valenzuela — septiembre 5, 2010 @ 10:16 pm | Responder

  6. Muy interesantes las ideas de “autor” y de “interpretación del guión” que tiene este tipo. A Cacho lo leí relativamente poco y me gusta muy mucho. Buenísima la entrevista, Andrés.

    Comentario por el_bru — septiembre 5, 2010 @ 10:26 pm | Responder

  7. Genial entrevista! Mandrafina siempre fue uno de mis dibujantes favoritos, especialmente en yunta con Trillo.

    Comentario por diegoagrimbau — septiembre 6, 2010 @ 2:01 pm | Responder

  8. Valenzuela, decile al Cacho que por casa lo “estamos esperando”.

    Comentario por javier — septiembre 7, 2010 @ 8:24 pm | Responder

  9. Hay una edición española, “El Iguana”, de Norma Editorial, colección B/N. Es una linda historieta, aunque para mi gusto aporta poco a Cosecha Verde, que me parece, con distancia, el mejor guión de Trillo.
    El dibujo del Iguana es raro, más suelto que en Cosecha, se ve que hecho más rápido (lo que no implica peor, creo que Mandrafina no podría dibujar mal ni a propósito sino más como “abocetado”), y con un uso de fotos que mucho no me gustó, pero ahí ya es cosa mía.

    Comentario por joandemena — septiembre 8, 2010 @ 12:37 pm | Responder

  10. [...] uso consapevole della bilancia del bianco e del nero, come racconta lo stesso autore alla rivista Cuadritos: Come equilibrare il bianco  il nero, dove disporre i neri, dove le vignette più chiare, più [...]

    Pingback por I silenzi di china del signor Mandrafina « Sono Storie — septiembre 11, 2010 @ 2:45 pm | Responder

  11. Me encantaría contactarme con Mandrafína para convencerlo de que me de algunas
    clases . Si es posible conseguir ese contacto, aquí estoy, ansiosa de que sea
    posible. Gracias.
    Alicia

    Comentario por Alicia — octubre 6, 2010 @ 7:23 pm | Responder

  12. [...] prenda de unidad de esta edición está en los dibujos, todos de un gigante Domingo “Cacho” Mandrafina. Porque el caballero de las viñetas, el que hizo con Carlos Cosecha Verde, o Los Spaghetti [...]

    Pingback por Fierro homenajea a Carlos Trillo « Cuadritos, periodismo de historieta — octubre 11, 2011 @ 10:02 am | Responder

  13. Una intervista molto interessante, che spiega bene il punto di vista di un disegnatore. E se poi quel disegnatore e’ Domingo Mandrafina, maestro indiscusso del fumetto mondiale, la cosa diventa imperdibile. Questo autore e’ certamente tra quelli che ammiro di piu’ e, per il suo uso del bianco e nero e per la sua capacita’ di racconto davvero straordinaria, uno dei miei modelli di riferimento costanti da tanti anni. Colgo l’occasione per ringraziare questo grande disegnatore per tutte le emozioni e gli insegnamenti che ha saputo regalarmi con la sua opera e la sua professionalita’.
    Giuseppe Barbati (disegnatore di fumetti italiano)

    Comentario por Giuseppe barbati — junio 29, 2012 @ 9:14 am | Responder


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