Cuadritos, periodismo de historieta

abril 8, 2011

El Bafici y la historieta: ¿qué se puede ir a ver?

Archivado en: Cómic Europa,Cine — Andrés Valenzuela @ 10:00 am
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Historias dentro de otras historias, una fórmula mágica en Allez, raconte!

Anteayer comenzó el Bafici (Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente). Ya en otras ocasiones el encuentro cinéfilo fue destacado en este sitio, porque nunca falta la novedad atractiva para el comiquero. Esta edición tiene menos sorpresas para el amante del noveno arte. Dos, concretamente. Una es más que interesante, la otra no pasa de ser una brevísima curiosa.

En el apartado “curiosidad” aparece La película de Hulk. Una cinta de apenas 12 minutos, que cruza el género de superhéroes y el western a partir del gigante verde de Marvel Comics.

El film auténticamente atractivo, sin embargo, no es otro que Allez, raconté! ¿Qué es esto? Originalmente se trataba de una historieta con guiones de Lewis Trondheim y lápices del belga José Parrondo, publicada por Delcourt en Francia. Como suele suceder en ese mercado, los productos con buena proyección se colocan en el mercado audiovisual. Así nació la serie de televisión homónima, emitida por el canal M6. Y le fue tan bien que decidieron hacer una película a todo trapo, estrenada el año pasado y que ahora llega a las pantallas argentinas en la sección “Baficito”, orientada a los más chicos.

Allez, raconté! significa, literalmente, “Dale, contá!” y presenta a un padre que narra cuentos a sus hijos a la hora de dormir. Un tipo de imaginación frondosa, pero que sufre su trabajo como guionista y -parece- su vida en general. Su único momento de solaz es el placer nocturno de inventar historias a sus nenes. Son ellos, justamente, quienes lo inscriben en un concurso televisivo de narración oral.

A partir de ahí el film se convierte en una caja de sorpresas y casi en una secuencia de mamushkas, porque hay relatos dentro de relatos, historias breves dentro de la trama más general y líneas de argumento paralelas y superpuestas. Porque en 77 minutos hay una decena de cuentos bien contados, una competencia feroz entre participantes, muchos personajes bien caracterizados, corre peligro el trabajo diario del protagonista, compite con uno de sus compañeros (y nos enteramos que el antagonismo se remonta a las épocas de la secundaria), lidia con los reclamos de su esposa y esta, entretanto, busca desbaratar una conspiración.

Gracias al tratamiento ágil (a veces un pelín acelerado) pero claro, el relato se entiende perfectamente. Su densidad no marea y la única dificultad es el idioma (que plaga al Baficito desde que se inauguró dos ediciones atrás). Las películas no están dobladas y a los más chicos se les puede dificultar la lectura de subtítulos, que ya es complicada de por sí para los adultos, dado que aparecen en una pantalla externa al área de proyección del film.

Con todo, no deja de ser una oportunidad excelente para que los pibes vean algo distinto al Discovery Kids o al Cartoon Network. Además, claro, de ser una chance más que interesante para ver cómo la historieta sirve de inspiración para el lenguaje audiovisual en un mercado fuerte como el francés.

**

Y para ir cruzando los dedos, esperando que se pueda ver próximamente en estas tierras, el trailer del film El gato del rabino, sobre la obra homónima de Joan Sfar.

2 comentarios »

  1. Me permito, además, sumar dos recomendaciones.

    Dentro del Baficito, prestar atención a “A pas de loup”, que es conmovedora y bella, y que puede tocarle el cuore tanto a niños como a adultos. También en esa sección, sugiero evitar “31 minutos”, que cae en lugares comunes y tiene algunos estereotipos algo jodidos respecto de la pobreza y el lugar de la mujer.

    En Nocturna, los amantes del horror deberían ver la española “Atroz”. Los que prefieran las de mafiosos, la noruega “Easy Money” está más que bien (un pelín larga, nomás). “Norwegian Ninja” es un flash, casi tanto como su nombre (no me atrevo a decir que es “buena”, pero sí, definitivamente, que es un flash).

    Comentario por Andrés Valenzuela — abril 8, 2011 @ 11:38 am | Responder

  2. [...] Así, el amarillo es para las historias “bobas”, el negro para las de “terror”, el azul para las “educativas”, el verde para las “asquerosas”, el rojo para las “vergonzosas” y el rosa para las “cursis”. Luego aparece un último color/sabor/estilo, que es el blanco, o “publicitario”. En algún punto, la propuesta hace acordar mucho a Allez, raconté!, la bd adaptada a las pantallas (chica y grande) reseñada tiempo atrás aquí. [...]

    Pingback por Para todos los gustos « Cuadritos, periodismo de historieta — julio 28, 2012 @ 10:01 am | Responder


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