“Cuando nos enteramos que Gabriela Cabezón Cámara, que es autora nuestra, había trasvasado una nouvelle a novela gráfica, abrimos grandes los ojos”, cuenta Leonora Djament, responsable editorial de Eterna Cadencia, sello fundamental de la escena literaria independiente argentina (aunque ella descreé del término y prefiere hablar de editoriales “pequeñas y medianas”). “Nos interesó mucho ver de qué se trataba y más allá de cualquier prurito, como podría ser el hecho de que no tenemos una colección que albergue novela gráfica, el material nos pareció tan bueno que eso tenía que primar por sobre cuestiones genéricas”, explica. La nouvelle es Le viste la cara a Dios, que Cabezón Cámara adaptó al lenguaje historietístico en compañía del dibujante Iñaki Echeverría y resultó en la publicación de Beya.
Djament asegura que la publicación de historieta en la editorial no es “programática” ni estima la publicación de nuevas novelas gráficas en ese sello. “No es que decidimos abrir una colección, de la misma manera que cuando empezamos con la editorial decidimos dejar que el catálogo se fuera construyendo en la interacción entre lo que nosotros queríamos, aquello que estaba siendo efectivamente escrito por los autores, y en la interacción con los lectores y la crítica literaria”, repasa los comienzos de Eterna Cadencia, “a lo mejor no creo que al comenzar la editorial tuviéramos en mente un criterio latinoamericano en términos de ficción, como fuimos perfilando con los años, por eso soy reticente a decir que ahora buscamos este o aquel determinado material”.
Beya cae, a groso modo, en la categoría “ficción” de la editorial. “Si te fijás el catálogo no tiene colecciones demasiado sofisticadas: tenemos ficción por un lado, ensayo por el otro, y no hay subcolecciones”, señala Djament, “conviven narrativa contemporánea y otra un poco más clásica, la escrita en castellano y la traducida, es un trazo un poco grueso porque nos interesaba que hubiera un cuenco ancho donde pudiera entrar todo lo que hoy más o menos puede etiquetarse con las categorías de ficción o ensayo”. Justamente en esta segunda categoría aparece el segundo título “comiquero”: Leyendo historietas, de Oscar Steimberg. (más…)












