No es costumbre de este sitio presentar sin más material aparecido en otro sitio. Sin embargo, el balance de 2010 del portal Publishers Weekly en lo referente a historieta arroja algunas cuestiones interesantes. Además de la selección de los críticos del sector en torno a los principales títulos del año, la publicación digital le pidió a algunos de ellos una reflexión sobre el año que se fue. Aquí Cuadritos ofrece traducidas dos de estas opiniones, que bien pueden servir para pensar también sobre el medio local.
Dice Johanna Draper Carlson:
“Este fue el año en que los cómics se pusieron serios con el mundo digital. Todos tienen al menos alguna estrategia y modo de comprar online, aunque las alternativas ilegales están todavía mucho más avanzadas que las oficiales en términos de selección, portabilidad y facilidad de uso.
El fin de año fue punteado por noticias de comiquerías respetables y conocidas internacionalmente que cerraron o que están en proceso de hacerlo. Los dos temas están relacionados, y muchos se preguntan qué le queda para ofrecer a un negocio especializado. Los pocos fans del cómic de superhéroes necesitan su dosis de calidad, claro, pero muchos de ellos se alejaron por los precios demasiado altos, que quebraron su capacidad para mantener una colección completa. Los lectores ocasionales, atraídos por la última película o serie animada, encuentran mucho más fácil bucear y probar online, sin tener que buscar un negocio especializado. Los compradores de novelas gráficas obtienen mejores tratos, selecciones y, en ocasiones, servicio al comprar online. Los fans del trabajo independiente leen los webcómics o compran directamente al artista. Hay demasiadas publicaciones allí, pero no suficientes compradores para el anticuado modelo de negocio “lleva uno de cada”, que solía ser la verdadera fortaleza de la venta directa.
En líneas generales, lo impreso está pasado de moda, como hemos visto por las luchas y desafíos de librerías, editoriales de prosa y períodicos en estos últimos años. Aún hay mucho interés en trabajos dibujados, especialmente aquellos con perspectivas únicas y presentación atractiva. Pero muchos editores se han retraído a la opción segura de publicar material licenciado, un cómic basado en una serie de tv o con el nombre de un novelista famoso. En contraste, en términos de esta lista (nota: hace referencia a la selección de títulos del año de PW), hemos llegado a un punto en que hay tantos buenos libros que ya no es fácil predecir el top ten. En años anteriores, había candidatos obvios. Libros que estaban claramente dirigidos a los críticos para su aclamación. Ahora, la gente sólo está contando buenas historias. El lado negativo de esta diversidad es que existe la posibilidad de que excelentes obras sean pasadas por alto”.
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Y dice Jason Persse:
“2010 en síntesis: ¡estamos todos condenados!
Como siempre, el cielo se está cayendo sobre la industria del cómic. A pesar del hecho de que se multiplican los ingresos por productos sobre superhéroes y que las convenciones de cómics de ambas costas siguen rompiendo records de asistencia, todos en el viejo sector del papel y los ganchitos se rasgan las vestiduras por los precios de tapa de $3.99.-, la inevitable invasión del cómic digital, etc., etc. Pero en lugar de pensar en términos de ciclos y de la inevitabilidad del cambio, muchos en la industria siguen convencidos de que estamos en un estado de crisis. Igual que siempre. ¿Dónde están todos los milenaristaS? El arte secuencial está imbrincado en la cultural mundial como nunca antes. Tengo cuatro formas diferentes de leer cómics en cualquier momento. Internet ha convertido el concepto de “oscuro” en obsoleto y multiplicado cien veces las oportunidades para nuevos talentos. Para los lectores, al menos, esta ha sido una edad de oro en términos de opciones y lanzamientos. Yo, por lo menos, digo ¡larga vida a la crisis!“


