Además de este análisis de Watchmen: Vigilantes, Cuadritos les recomienda seguir con atención el primer concurso de este blog.

Jeffrey Dean Morgan, como The Comedian, a instantes de caer por su ventana
Es difícil comentar las 2 horas 40 minutos de Watchmen: Vigilantes, film que se estrena el próximo jueves (5 de marzo) en los cines metropolitanos argentinos. Es complicado por las múltiples miradas posibles y contradictorias que tiene la cinta. Suscintamente, podría decirse que es una buena película pero que, en cambio, es una discutible adaptación de la obra original de Alan Moore.
Cuenta con actuaciones decentes (un puñado de actores de los mejores de la segunda línea hollywoodense, pero con amplia experiencia y talento), una edición cuidada, un director que ostensiblemente le señala al público a qué elementos prestar atención, y una narración perfectamente armada. La historia tiene ritmo, los saltos temporales (flashbacks, todos ellos) son claros, no pierden al espectador y están colocados en el momento que la curva dramática lo exige.
No es poca cosa y ante una historia tan compleja como la ideada por el barbudo inglés, es meritorio que ello se haya conseguido. Se pueden criticar, sí, algunos diálogos que pueden quedar bien por escrito, pero suenan extraños en la pantalla grande.
Los rubros técnicos están todos bien cubiertos. Los efectos especiales, vedette inevitable, son correctos. En la acción, garantizan que al espectador no se le pasen por alto detalles clave. En las transiciones y clima, consigue cierto clasicismo similar al que Dave Gibbons manejaba en los dibujos de la novela gráfica.
La fotografía en general es sólida. No descolla, no goza de los planos paisaje hiperperfectos y la composición genial que otras escuelas de cine ostentan, pero cumplen. Con la pauta cromática la fotografía logra dar a la película el tono apropiado: un blend justo de realismo con sabor a roble de viñeta. Además, Watchmen tiene una banda de sonido de lujo con joyitas como All along the watchtower, de Jimmy Hendrix.

Malin Ackerman, como Silk Spectre II, con una belleza inusual en el film
La platea femenina agradecerá al Dr. Manhattan (Billy Crudup) quien presenta (u ostenta, mejor dicho) toda su masculinidad ante la cámara, algo poco habitual en el cine norteamericano. Los varones preferirán los pechos justos, deliciosos y pecadores de Silk Spectre II (Malin Akerman).
Sin embargo, de la experiencia ante la pantalla de cine, con Watchmen queda el sabor de que algo faltó. No es necesariamente la historia de piratas que tan hábilmente Moore había intercalado con el relato central (y que se editará en DVD), ni los documentos complementarios que daban vida al universo de los personajes. Es algo más abierto a discusión. Un último paso que, pareciera, el director Zack Snyder no se atrevió a dar. (más…)