A mediados del año pasado, el dibujante argentino Eduardo Risso confirmó que trabajaba en una historia junto al guionista Brian Azzarello, con quien ya había realizado la consagratoria 100 Bullets. En este caso se trataría de una miniserie titulada Spaceman, que hoy publica el sello Vertigo de DC Comics y que ya va por la cuarta de sus nueve entregas. El título destaca por varios motivos: la trama, la gráfica del cordobés devenido rosarino y, en particular, por la impresionante construcción de ambiente que realiza la dupla.
Spaceman entrelaza varias historias. En primer lugar, la de los experimentos genéticos que dan nombre a la miniserie: unas especies de humanos modificados para poder trabajar en condiciones tan extremas como el espacio exterior. En segundo lugar, en qué andan estos “muchachos” (un puñado, apenas), pues se dispersaron en la sociedad cuando se canceló el proyecto que los creó. Y tercero, el secuestro de una niña (Tara) que integra el staff de un reality show (la redacción original de esta reseña lo describía como “muy cínico”, ¿pero que reality no es cínico en esencia?).
El relato está ambientado en un futuro cercano y el tono tiene mucho de Blade Runner, pero con un desarrollo tecnológico pensado desde los intereses y tendencias científicas de la última década, antes que de las que originaron Sueñan los androides con ovejas eléctricas. Crecieron las mareas, hay ciudades abandonadas, mugre, desechos y un ámbito portuario paupérrimo pero lleno de vida que se lleva las palmas como escenografía mejor lograda. (más…)












