La génesis de Shankar es tan simple que, en principio, a nadie llamaría mucho la atención si no conociera a los autores que tiene detrás.. Shankar es un muchacho repleto de virtudes al que una profecía lo llama a “conquistar el mundo”. Pero al chico no lo motiva la riqueza ni el poder, sino su curiosidad y su deseo de vagar por el planeta conociendo cosas. No se ata a las coronas de las que se lo declara heredero, a puertos, familia ni amores. Sus amistades son pasajeras y están relacionadas a la aventura exótica. Tiene un origen misterioso y en el fondo el lector no sabe mucho de él. Si se quiere, es apenas un depositario de la aventura. Con eso, Eduardo Mazzitelli y Quique Alcatena construyen una historieta fantástica.
El libro, coeditado hace un par de meses por LocoRabia y sus colegas uruguayos de Grupo Belerofonte, recopila las primeras cinco sagas de Shankar, publicadas originalmente en el mercado italiano, en las que el protagonista recorre versiones míticas de la India, China, Japón, Malasia y Rusia hacia fines del siglo XIX. Todo el Lejano Oriente a disposición del héroe. Y la palabra “disposición” no es azarosa, pues la gente tiende a rendirse a sus pies, su espada, su fama, su sonrisa o su palabra. Un muchacho de múltiples recursos, ya se ve.
Uno de los grandes méritos de la serie se encuentra en la ingeniosa construcción de los relatos que propone el Mazzitelli. Es que cada capítulo incluye no una, sino varias historias, en ocasiones breves y rememoradas. Abundan los orígenes del protagonista –todos posibles, todos inciertos-, no faltan las leyendas locales y, por si todo eso no alcanzara, hay una peripecia de turno y un avance en el desarrollo de cada saga puntual. “¿Sabes por qué…?”, es una frase que aparece mucho, y es el prólogo a una nueva historia dentro de la historia. El guionista, además, juega a explicitar el truco y lo señala al lector en la figura de cajas chinas o muñecas rusas. (más…)







