¿Cómo se ilustra un sentimiento? ¿Cómo se narra una pasión deportiva? Mientras Ángel Mosquito “relataba” las desventuras del club de sus amores en Morón! Morón!, Esteban Serrano se dedicaba a poner en dibujos los devaneos sentimentales de los hinchas de River Plate con su escuadra en el Nacional B. SáBado es producto de esa serie de páginas que a lo largo de 48 fechas/partidos el hincha/dibujante realizó, vaya uno a saber si para dejar registro de lo inédito de la situación o como catarsis de la angustia que le producía ver a la banda roja jugándose el ascenso (y perdiendo partidos, también) ante Aldosivi, Atlético Tucumán, Boca Unidos, Atlanta, Patronato y tantos otros.
Con una situación excepcional en el medio deportivo argentino, Serrano produjo un trabajo fuera de lo común. En principio, porque eludió la tentación de comentar directamente cada partido con sus puntuales circunstancias. En vez de eso, recurre a alusiones oblicuas que refieren al partido de turno, que remiten a goles, a tiros libres, a contextos (para)futbolísticos, pero que no necesariamente “cuentan” los noventa minutos ni su alargue. Hay, en cambio, una sensación de abismo, de tratar de poner en dibujos y palabras lo impensado, y esa sensación de abismo es lo más meritorio del libro.
Para lograr esta sensación de abismo, el autor evita “explicar” en términos lógicos. Sus planteos son siempre desde la pasión que lo supera. No por ello es una pasión ciega. A veces el juego del equipo es malo y hunde a Serrano en el tedio absoluto (“Plomo”, en el partido de primera vuelta ante Ferro lo resume muy bien) o incluso en el temor a quedar para siempre atrapado en la segunda categoría del fútbol profesional nacional (“Concubinos”, a partir del match contra Atlanta, lo refleja). En la crónica de la derrota contra Boca Unidos Serrano define perfectamente la sensación cuando afirma que “no debería importar, pero importa”. (más…)





