Nabil Karoui puede llegar a pasar tres años en una cárcel de Túnez. ¿Por qué? Resulta que Karoui es el dueño del canal de televisión Nessma TV. Y resulta, también, que en octubre de 2011 la señal emitió la adaptación animada de la célebre novela gráfica Persépolis, de Marjane Satrapi. Así que ahora enfrenta acusaciones por “violar valores sagrados” y “perturbar el orden público”. Pasa que al film se lo acusa de “blasfemo” por incluir una escena en la que Dios aparece representado.
El juicio de Karoui había entrado en un cuarto intermedio y se reanudó anteayer. Amnesty Internacional ya elevó las protestas habituales y recordó al actual presidente de Túnez que estos casos se asemejan “a los que provocaron la caída de Ben Ali”. Al director de Nessma TV se lo acusa bajo el artículo 48 del Código de Prensa y el artículo 121 del Código Penal tunecino que advierten contra difundir información “que pueda dañar el orden público o la buena moral”.
Tras la proyección del film, que gira en torno a los convulsionados años 70 en Irán, una turba atacó e incendió la casa de Karoui.



