Cuadritos, periodismo de historieta

junio 17, 2011

Contra la voluntad de olvido

Filed under: Cómic Latinoamericano,Reseñas — Andrés Valenzuela @ 10:00 am
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La impunidad, vigente en Perú

A veces, publicar un libro es un acto político, una acción militante. En el caso de Barbarie, de Jesús Cossio, también es un acto de memoria, una acción concreta que busca su modesta incidencia en la vida social peruana, su país, que es retratado en la serie de historias que narra. No hay ninguna duda sobre ello. El mismo autor explica en un prólogo que si el libro no es más largo, si no incluye más relatos de esos años cruentos del Perú, era porque lo quería publicado “antes de las elecciones”. Pero atención, porque esto no convierte a Barbarie en un panfleto del montón, sino en auténtica historieta de denuncia.

Una primera mirada haría suponer que Barbarie es una simple continuación de Rupay, una experiencia previa del autor junto a dos compatriotas -de la que habló en esta entrevista a Cuadritos-. Sin embargo, y aunque una continúa cronológicamente a la otra, abordan el mismo tema, parten de la misma posición ideológica, e incluso coincide en uno de sus autores, no es exactamente una secuela. Hay diferencias formales importantes entre ambos trabajos que también impactan en cómo pueden llegar al lector.

Desde un punto de vista estrictamente historietístico, este nuevo trabajo hace mucho más hincapié en la narratividad. Cossio aparece muy preocupado por contar todo lo que le sea posible con imágenes, evitando cuadros de texto innecesarios y ayudando a que el relato fluya todo lo posible. La historia, por otro lado, es igual de dura, y los horrores que cuenta son igual de atroces, sus violencias igual de institucionalizadas, sus víctimas siempre las mismas.

Violaciones y torturas, a la orden del día. Senderistas y Ejército se avalanzaron sobre los civiles.

¿De qué trata Barbarie? Cuenta distintos casos de asesinatos, violaciones, matanzas, torturas e iniquidades varias sucedidas entre 1985 y 1990 en el país hermano, como parte del conflicto entre el grupo guerrillero-terrorista Sendero Luminoso y el ejército del Estado peruano. En el medio quedaron quienes sufrieron todas esas vejaciones: la población más indefensa, serrana y quechuaparlante, los olvidados y excluidos del Perú. Cossio señala a ambos bandos, sus culpas y sus vergüenzas. Sus crímenes. Y la impunidad que todavía rige.

Impunidad, sí, porque aunque son casos conocidos y en ocasiones bien documentados, con artimañas, datos ocultos y decretos vergonzosos, muchos de sus perpetradores siguen paseándose por las calles de Lima y del mundo. Pero claro, hay muchos datos puntuales, muchos detalles que sólo guardan los asesinos. No sorprende, entonces, que Cossio se tome libertades para ficcionalizar aquí y allá, cuando los registros oficiales se empeñaron en falsear u ocultar información para cubrir sus propias marcas en la tragedia. Esta menor “dureza” documental, sin embargo, no significa que su autor no recurra a un sólido respaldo bibliográfico y documental (vamos, ¿cuántas historietas vienen con un compendio bibliográfico al final). Sencillamente, el autor evita hacer explícitas las marcas de esos textos en el relato mismo. La realidad está detrás del relato y es su componente principal, pero su construcción no es ni tan granítica, ni tan esquemática.

Carlos Iván Degregori, el prologuista del libro, asegura que el trabajo de Cossio es una lucha contra la voluntad de olvido de su pueblo, empeñado en olvidar su pasado. No es una tarea menor, y a veces corresponde al arte mantener esa ventana abierta, a la espera a de tiempos mejores. Volvemos, entonces, al comienzo de la reseña: Barbarie es un acto político, de militancia, de memoria, de denuncia. Un acto imprescindible.

Cossio refleja el cinismo de ambos bandos, y los denuncia por igual

***

Ficha Técnica

Barbarie

Autor: Jesús Cossio

Género: documental

Editorial: ContraCultura

Lanzamiento: octubre 2010

Origen: Perú

Páginas/papel: xx, 24 x 17 cm.

11 comentarios »

  1. Este libro es buenísimo, fundamental para entender la historieta latinoamericana actual. Es un ejemplo claro de cómo sin el peso de la tradición (para algunos insostenible, al cual es imposible no sucumbir) es posible hacer una historieta Seria con mayúsculas. Lo más interesante de Jesús Cossio no sólo va en la elección del tema y en el modo de abordarlo. Despué de todo como dice Sartre “Uno nace comprometido”, estar en el mundo ya es una “militancia”. Pero el libertarianismo de Cossio se expresa a sí mismo sobre todo en la parte gráfica, en una imagen despojada de convencionalismos heredados de otros lados u otros tiempos (son sinónimos) que da como resultado un curioso y bien acabado “folklore” historietístico, casi, de una efectividad total para contar lo que cuenta.

    Un saludo.

    Comentario por Berliac — junio 17, 2011 @ 12:03 pm | Responder

  2. De pura casualidad conseguí Rupay gracias a un viaje de mi padre a Perú, y quisiera conseguir esta segunda obra, ¿se distribuye en Buenos Aires? ¿Dónde se puede conseguir?

    Comentario por Tomás — junio 17, 2011 @ 5:58 pm | Responder

  3. Muchas gracias por los comentarios positivos a Andrés y Berliac. Ciertamente, entiendo el hacer comic documental como una extensión de una preocupación política y se agradece que lo reconozcan así.

    Berliac, cierto que no siento el peso de la tradición latinoamerica, pero sería injusto si no mencionara la influencia de Joe Sacco. No es que sea un convencionalismo heredado, como lo llamas, pero si fue un modelo. Desde Luego, la idea es tomar esa(s) influencia(s) y convertirla en un proceder propio, un “floklore” que se está buscando en temas y maneras de ejecutarlos.

    un gran saludo,

    Comentario por Jesús Cossio — junio 19, 2011 @ 7:44 pm | Responder

  4. Tomás: Estamos viendo la posibilidad de que se distribuya (o al menos, hayan puntos de venta) de RUPAY y BARBARIE en Buenos Aires dentro de un par de meses. Espero poder comunicar algo más seguro para agosto. Muchas gracias por el interés!

    Comentario por Jesús Cossio — junio 19, 2011 @ 7:50 pm | Responder

  5. Hola Jesús.

    La influencia de Joe Sacco se aprecia. Pero mientras Joe Sacco es un norteamericano (nació en Malta, sí, como Cortázar nació en Belgica o Gardel en Francia), un norteamericano que por empatía bucea en una realidad lejana para traer un mensaje (el suyo) a occidente, tu trabajo se origina, es decir, es un resultado directo de la realidad política, social e histórica de tu lugar de procedencia. Por eso usé el término “folklore”. Tu trabajo me parece excelente porque tanto forma y contenido son 100% viscerales, y de esa visceceralidad surge un mensaje. De tu forma de tratar un tema surge el mensaje, eso es lo que yo llamo un proceder político. Lo otro es contar con un mensaje preexistente alrrededor del cual se puede crear una obra, eso es un proceder politizado, no político. Lo tuyo es de largo alcance, lo otro se queda en la superficie.

    Comentario por Berliac — junio 20, 2011 @ 1:38 pm | Responder

  6. Gracias de nuevo por los elogiosos comentarios, Berliac. Es cierto -y me honra que lo noten- que trato del hablar del AQUI latinoamericano pero no exactamente del AHORA (realidad directa) que nos concierne. Quiero decir, lo que hace Sacco es Comic-Journalism / Comic-reportaje (va al lugar de los hechos, contempla consecuencias directas); narrar hechos de la Colonia, el Siglo XIX es Comic-Histórico (documentación básicamente académica); pero, al intento de narrar historia RECIENTE ¿cómo podemos llamarlo? Entiendo que justamente le término COMIC-DOCUMENTAL.
    Mi modesta preocupación es precisamente que se articule tal como lo señalas, Berliac, que el comic-documental sea un lenguaje tan propio (tan visceral también) que sea un proceder propio y “político” en el sentido que los señalas.
    Un saludo desde Lima.

    Comentario por Jesús Cossio — junio 21, 2011 @ 1:31 am | Responder

  7. Qué charla tan interesante ésta. El comic documental lo es, también, por marcar posición. Un registro de hechos desde el mero registro para la mera información sería quedarse en una acepción bastante lisa del término. en mi opinion, Jesus, tu obra es fundamental por marcar una posición y difundirla en formato comic. No despachemos a Sacco tan rápidamente. Su trabajo “Notas al pie de Gaza” no es fácilmenze etiquetable solamente en comic-journalism. Tardó 11 años en ser publicado, hubo que darle forma, y hubo que esperar a otro momento político de EEUU, que permitiera publicar ese tipo de cosas. Las implicancias de sus trabajos, por más que los hechos hayan sucedido hace 50 años, influyen y tienen incidencia hoy.Y si eso no es política, la política donde está. En ése sentido,Jesús, me parece muy valiente tu trabajo. Un abrazo grande!
    Azul Blasoetto

    Comentario por Azul Blaseotto — junio 21, 2011 @ 4:10 pm | Responder

  8. “Aquella sociedad decadente en la que todo parecía permitido menos la crítica, y por ende el pensamiento, se me asemejaba mucho a la de nuestros días (…) en algunas de mis historias el pasado me sirve para enjuiciar el presente”. Felipe Hernández Cava.

    Comentario por Berliac — junio 21, 2011 @ 4:28 pm | Responder

  9. Exacto, lo político de el trabajo de Jesús no es su contenido, o no sólo su contenido, sino la incidencia a la que ese contenido y esa forma pueda conducir. Yo ya hablé de esto en la entrevista que di para este mismo sitio. No es un tema o un mensaje directo (o subliminal, versión titubeante de lo directo) lo que, para mí, hace política a una obra (es decir, con poder de incidencia), sino el contexto que el autor elabora DESDE la obra para afectar lo que está afuera. Es muy simple traer la realidad HACIA las viñetas, pero quien tiene la inteligencia de afectar lo que está afuera desde ese bunker que puede llegar a ser, por ejemplo, una historieta? Y digo más: quién tiene un nivel de compromiso y de madurez necesaria para no jugar dede el Palacio y el Confort del panfleto propagandístico? Jesús es un ejemplo del hombre solo, el que no juega para ningún equipo, o sea, el que juega para todos. Políticamente eso tiene nombre, pero no lo voy a decir.

    Comentario por Berliac — junio 22, 2011 @ 11:26 am | Responder

  10. Gracias por sus palabras, Azul y Berliac. Como siempre, lo importante es ir construyendo esa OTRA memoria, con las herramientas que el cómic nos da y nos invita a descubrir. Como alguna vez le comenté a Azul, el concepto de Alfonso Reyes acerca de la “inteligencia americana” me es afecto en ese sentido: tomar la tradición occidental (o el legado del Siglo XX, en el caso del cómic latinoamericano) con la liberalidad y el “irrespeto” de criollos interpelando la memoria sancionada como Historia Oficial. Ya estamos en ello.

    Comentario por Jesús Cossio — junio 26, 2011 @ 3:47 pm | Responder

  11. […] la realidad social de Perú. En Argentina se consiguen dos de sus publicaciones, los libros Rupay y Barbarie, testimonios durísimos sobre la violencia política que dominó su país por la lucha entre […]

    Pingback por Un saludo desde Perú y dos fotos más del viernes « Cuadritos, periodismo de historieta — septiembre 28, 2011 @ 4:03 pm | Responder


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