Cuadritos, periodismo de historieta

julio 10, 2011

La Novela Gráfica al ballottage

Filed under: Especiales — Andrés Valenzuela @ 6:00 pm
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¿Qué dice un nombre propio de quien lo lleva? Es decir, ¿qué nos dice sobre Juan, el hecho de que se llame “Juan”? A diferencia de los sustantivos, que son palabras con una definición más o menos concreta y una serie de potenciales connotaciones, los nombres propios son como formas vacías. Son palabras que no significan nada más allá de lo que pueda predicarse de ellas.

Para ser un poquito más claros, “Juan” no nos dice nada del propio Juan, pero sirve para “colgarle” un predicado. Por ejemplo: “Juan disfruta viendo a la selección argentina de fútbol”. El predicado nos dice que el muchacho gusta del balonpié y, también, que es un masoquista o tiene mal gusto. Pero “Juan”, así solito, no nos dice nada.

¿Y si con la novela gráfica pasa lo mismo? ¿Y si la novela gráfica todavía no es un sustantivo, sino un nombre propio? ¿Se podrá explorar esta posibilidad? Y si los sentidos están en pugna, ¿se irán al ballottage? Eso se intenta desentrañar en los próximos párrafos.

El formato es el indicado, pero Angela della Morte no parece ser una novela gráfica

Decía Iuri Lotman (un lingüista ruso) que los nombres propios “se actualizan” cada vez que son predicados. Es decir, cada vez que decimos algo sobre ellos, completamos una definición imposible y siempre incompleta. El hombre hacía este análisis a propósito del arte. Obviamente no vamos a desarrollar acá la teoría del formalista ruso, pero bien vale tomar este cachito de su pensamiento para pensar un poco la idea de “Novela Gráfica” (y, esta vez, las mayúsculas son adrede).

¿Qué es, pues, una Novela Gráfica?

Originalmente, Will Eisner acuñó el término para venderle a un editor poco ducho en las viñetas una historieta “demasiado larga” y que por entonces nadie en su sano juicio hubiese publicado. El término fascinó al editor, quien -como buen editor- vivía a la pesca de novedades vendibles, y le publicó el libro. El término nació cómo novedad marketinera y décadas después todavía no hay mucho consenso sobre a qué tipo de historieta ponerle la etiqueta.

Según algunos, como el editor Daniel Divinsky, el término refiere a cualquier adaptación de obras literarias/novelísticas al lenguaje de la historieta. Esta definición nos dice algo del contenido, pero contradice el origen del término y no explica sus muchos otros usos.

En España, en cambio, se la discute como un formato editorial: libros de cierto tamaño (más pequeños que el tradicional álbum francés), con muchas páginas (el cuántas está sujeto a discusión) y una edición más o menos cuidada. Es una definición funcional e industrial, pero que no dice mucho del contenido. Tampoco clarifica nada sobre su producción ni sobre su concepción como obra o bien cultural. ¿Una miniserie recopilada en ese formato calificaría como “novela gráfica”?

En Estados Unidos, el término suele designar a obras concebidas y publicadas como una unidad. Las recopilaciones, aún de aquellas obras publicadas primero como serial, encajan más en las categorías “trade paperback”, “absolute” y similares. Con excepciones, desde luego, porque trabajos como Watchmen utilizan la etiqueta sin ningún tapujo editorial (acaso por su concepción como unidad).

Por estructura narrativa, uno estaría tentado de clasificar a Rispo como una particular "novela gráfica", pero...

Para otros, la N.G. también supone un formato, pero se trata de un formato narrativo. Según esta concepción, una novela gráfica sería una historieta larga que asume como propias ciertas variables estructurales propias de la novela literaria. Siguiendo esta misma idea, cualquier relato historietístico corto podría denominarse “cuento gráfico”, casi del mismo modo en que Pablo de Santis calificó de “haikus” (le faltó agregar el “gráficos”) a las tiras de Kioskerman, recopiladas en Edén.

¿Pero entonces, qué es una Novela Gráfica?

Por ahora, pareciera, una Novela Gráfica puede serlo todo: desde un Correrías del Sr. y la Sra. Rispo hasta la recopilación de Virus Tropical, e incluso la serie de “cuentos gráficos” Negro el 10. La clave del asunto es qué definición se elija. Y -está bien claro- ninguna definición lo abarca todo. Ninguna definición “derrotó” a las otras ni se terminó de imponer. Ni en este país ni en ningún otro, donde con matices, el debate persiste. Tal parece, entonces, que efectivamente el término es un nombre propio. Un nombre que actualizamos cada vez que lo metemos en una frase, en una discusión o en una entrevista. Un nombre del que -por el momento- lo único que podemos decir con certeza es que se trata de una historieta.

38 comentarios »

  1. Creo que una adaptación de una obra literaria al lenguaje de la historieta no es más que una adaptación de una obra literaria al lenguaje de la historieta, pero no una novela gráfica.

    Yo creo, y tal vez sería lo más conveniente para todos (autores, editores y público) que la mejor definición es aquella que auna varias definiciones a la vez: una obra de comic concebida como unidad (independientemente a que se publique por capítulos, pues de no ser así, una novela gráfica tampoco podría estar divivida en episodios), de una gran cantidad de páginas (superior a 120), para diferenciarla de un tp, un comic-book o un álbum frances, y que no diga nada acerca del contenido, ya que de lo contrario lo reduciría a autobigrafía, o algún género particular.

    Creo que así como la palabra “novela” se refiere a un libro de gran cantidad de páginas (para diferenciarlo de un cuento) y no habla de su contenido (terror, comedia, autobiográfico, etc), de igual manera “novela gráfica” es su equivalente pero en formato de historieta.

    Bueno, es sólo mi opinión. Muy interesante la nota!

    Comentario por David Rodriguez — julio 10, 2011 @ 6:27 pm | Responder

  2. Podríamos cambiarle el nombre con cada nuevo dato.
    Aunque no sería muy práctico… como lo demuestra Leo Maslíah en la historia sobre Catalina :

    Comentario por Maco — julio 10, 2011 @ 7:11 pm | Responder

  3. Para mi lo de Divinsky es una pavada, el resto es mas o menos correcto, el termino se refiere a una obra completa pensada para publicarse como una unidad, es el equivalente a una novela pero de historieta. Después por un tema de marketing se usa el termino para obras que no corresponden, el ejemplo es cualquier cosa que se recopile en libros que originalmente se había editado por separado.

    Comentario por gonzalo — julio 10, 2011 @ 8:03 pm | Responder

  4. Una novela gráfica es cualquier libro garabateado que en un lugar visible diga ser una novela gráfica.

    Comentario por kokin kokambar — julio 10, 2011 @ 11:52 pm | Responder

  5. Gracias por el “pero”.

    Comentario por Diego Parés — julio 11, 2011 @ 2:16 am | Responder

    • Ya que estamos: ¿no funciona más el blog de Humor petiso?

      Comentario por sobrehistorieta — julio 11, 2011 @ 11:27 am | Responder

    • ¡Parés hizo una novela gráfica! ¡Parés hizo una novela gráfica! ¡Lero lero! ¡Calenchu, calenchu!

      Comentario por federico — julio 11, 2011 @ 1:44 pm | Responder

  6. Gonzalo, si algo se publicó originalmente por entregas no es una novela gráfica? si fuese así también en las novelas (literarias) nada de Dumas, o Dickens, o Twain, sería novela, por nombrar a algunos.

    Comentario por Hernán Carreras — julio 11, 2011 @ 8:55 am | Responder

    • Claro, ahí entra a jugar más la concepción de la obra que la publicación. Pero como las concepciones siempre se hacen donde no vemos…

      Comentario por el_bru — julio 11, 2011 @ 10:39 am | Responder

    • Pero aún a día de hoy se aclara que salían en formato de folletín, o novela por entregas, etc. No estaba concebido para leerla todo de un tirón, si querías, sino para aguantar un semana o un mes hasta el próximo numero. Eso afecta a la hora de contar la historia.

      Comentario por gonzalo — julio 11, 2011 @ 6:49 pm | Responder

      • Si, pero luego todos esos capitulos y entregas se encuadernaron en un libro posteriormente. La forma inicial o de concepcion de la obra no importan, importa en que se convierte. Si yo quiero leer Watchmen, no me compro 12 comics books, me compro el libro. Si quiero leer Jimmy Corrigan, no me compro una docena de numeros de Acme Novelty Library. Si quiero leer Maus, no me compro la Raw.

        Comentario por Loris Z. — julio 11, 2011 @ 7:24 pm

      • De hecho, yo leí “El hipnotizador”, “El sindrome Guastavino”, “Angela Della Morte” en la Fierro, y la lectura en libro es distinta.
        Y con respecto a lo que dice gonzalo, me parece que no hay ninguna edición de ninguna novela publicada como folletín que aclare en la portada o adentro que fue publicada por entregas. La única que lo hace es “Boquitas pintadas” de Puig, que está dividida en “primera entrega”, “segunda entrega” y blablabla, pero justamente no fue publicada por entregas.

        Comentario por el_bru — julio 11, 2011 @ 8:43 pm

      • Bruno, no puedo responder a tu comentario directamente, espero que no se mezcle.

        Claro que la lectura es distinta! Son tres libros distintos, hechos por cinco autores distintos, en tres momentos distintos del tiempo. Lo que tienen en comun es haberse serializado en Fierro. Sería preocupante en extremo si los tres se leyeran igual.

        Comentario por Loris Z. — julio 12, 2011 @ 5:27 am

  7. NI Dickens, ni Twain, ni Chris Ware!

    Comentario por Azul Blaseotto — julio 11, 2011 @ 10:38 am | Responder

  8. El tema del nombre como lo planteás, Andrés, está bueno. Un nombre propio (“Juan”) casi no significa. O no, podríamos discutirlo, porque capaz que ese nombre lo eligen los padres en honor a la vida de alguien que lo llevó antes. ¿Cuántos se llaman Enzo por Francescoli, cuántos Diego Armando, cuántos Juan Domingo? Hay algo raro ahí, no sé si es del orden de una predicación, pero sí hay una voluntad sobre la imposición del nombre.
    Lo otro es que yo me puedo llamar “Juan” o “Hector” y esos nombres no tienen similitudes con otras palabras del español (también me puedo llamar “Celeste”, y ahí es otra cosa), distinto sería si yo me llamara “Puerta Colgante”, son palabras con una historia, las hablaron otros y las siguen hablando. Con “Novela gráfica” pasa un poco las dos cosas capaz. Son palabras que reconocemos de nuestra lengua y además hay una tradición en esas palabras (la más pesada es la de la “novela”) con la que probablemente una Novela Gráfica se quiera relacionar.
    O sea que primero y ante todo, me parece que lo importante es la portación del nombre (como la portación de cara, ¿no?), pero ese nombre no es neutro: significa, entonces hay una voluntad de distinción al llevar ese nombre: “lo que vas a leer no es cualquier historieta, es una Novela Gráfica”. Después… Qué sé yo… ¿Hay características formales o temáticas para consignar de la N.G.? Ahí ya no estoy seguro, a menos que “heterogeneidad” le sirva a alguien de consuelo. Art Spiegelman en el prólogo a “City of Glass” dice que las N.G. son historietas más pretenciosas. Me gusta esa frase, porque me lleva a pensar que la portación de nombre implica una portación de actitud. Pero no aclara nada esto, eh.

    Comentario por el_bru — julio 11, 2011 @ 11:00 am | Responder

    • Ves, Ciudad de Cristal de Mazzuchelli es un excelente ejemplo de novela gráfica que adapta pero que hace otra cosa. Se vieron obligados a usar los textos que ponían tal cual al libro, pero innovaron a la hora de narrar, y termina siendo otra cosa, incluso otra historia.

      (eso para lo de las adaptaciones).

      En cuanto a lo de pretencioso… el tema es que “pretencioso” en el arte en gral, también tiene una carga y no siembre positiva…

      Comentario por Hernán Carreras — julio 11, 2011 @ 11:44 am | Responder

      • Y sí, la verdad que ese es el doble juego de la palabra “pretencioso”. Yo la defiendo porque prefiero decir que son “historietas más pretenciosas” antes que “historietas más complejas”. Me parece bastante ortiva medir con la vara de la complejidad, en cambio lo pretencioso creo que lo veo más claro.

        Comentario por el_bru — julio 11, 2011 @ 12:11 pm

      • Nunca termino de entender el porque de la connotación negativa de esa palabra. Que algo sea pretencioso significa que tiene ambición, deseo de avanzar, deseo de destacar, de cambiar. Que lo logre o no es otra cosa, pero la intención es buena.
        Solo eso. Un saludo a ambos.

        Comentario por Loris Z. — julio 12, 2011 @ 10:57 am

  9. Se pueden criticar muchas cosas del nombre “Novela gráfica” (por ejemplo, la subordinación de lo gráfico como adjetivo al sustantivo novela, que encima viene de la literatura, como si la palabra fuera más importante que la ilustración en historieta), pero hay que reconocerle el interesante mérito de que genera mucho debate.

    Comentario por sobrehistorieta — julio 11, 2011 @ 11:26 am | Responder

    • Está la opción de la gente de Factotum “Grafo Novelas”…. como si la ilustración fuera más importante que la palabra en la historieta…

      Comentario por Hernán Carreras — julio 11, 2011 @ 11:54 am | Responder

      • Hay varias historietas donde no se articula ningun texto y funcionan, lo contrario seria imposible.

        Comentario por Arconte — julio 11, 2011 @ 1:07 pm

  10. en el suplemento radar, de pagina 12, estaba liniers hablando de los libros de su editorial, y en ombligo sin fondo, su esposa dice algo como “esto es una novela grafica”
    esta interesante ese articulo

    Comentario por Ivan Riskin? — julio 11, 2011 @ 1:37 pm | Responder

  11. (aclaro que digo esto de parte mía, no pongo estas palabras en la boca de mis compañeros)

    Hernán, en el caso de Factum, el termino grafonovela es un parte un juego con todo esto. Si, las series de Factum son llamadas “grafonovelas semanales” en homenaje a toda esa corriente que buscó diferenciar sus comics usando terminos como “Novela Grafica”, que fue usado ampliamente y en todo el mundo antes de Eisner (pero que por un montón de razones no terminó de definir el termino tal como se lo conoce hoy, aún con todas estas discusiones), las “Picto-Fictions” de la editorial EC post-Wertham, u otros terminos repartidos en todo el mundo como “Visual Novel”, “Graphic Album”, “Picture Novel” …

    Sobre la pregunta de que es mas importante, si la palabra o la ilustración, creo que eso es algo que define cada autor en la busqueda de lo que comunmente se llama “estilo”. Hay obras que merecen más incapié en uno, otras que lo merecen más en otro. Si alguien tiene ganas de hacer un analisis semiologico del porque un termino va antes de otro, me parece perfecto, pero a mi no me interesa.

    Perdon, pero me tengo que ir, luego la sigo. Un saludo.

    Comentario por Loris Z. — julio 11, 2011 @ 1:56 pm | Responder

    • Qué problema, Loris, porque habiendo hecho un análisis semiológico tan lindo sobre la elección del nombre “grafo novelas semanales” que ustedes los Factum eligieron para sus historietas, es raro que no te interese el orden que hay en “novela gráfica” y lo que implica en la jerarquía que establece. No te creo que no te interese ni un poquito 😉

      Comentario por el_bru — julio 11, 2011 @ 8:37 pm | Responder

      • La verdad es que el término está copiado, no hay análisis semiológico de ningún tipo. Lo copiamos de una Patoruzito antigua.

        Me parece que hay un error voluntario en leer “novela que además es gráfica” o “historieta con estatus de novela”. Yo la descibiría más bien como “historieta novelada”.

        Comentario por Berliac — julio 11, 2011 @ 9:40 pm

  12. Es mucho más simple que com lo ponen todos.

    Cuando decís “Elefante marino”, no pensás en esto:

    http://bit.ly/qRzyCi

    Pensás en esto:

    http://bit.ly/oDCKyG

    De la misma manera que cuando decís novela gráfica no pensás en esto:

    http://bit.ly/oDCKyG

    Pensás en esto:

    http://bit.ly/nUNaJc

    1- A quién se le ocurre que el de la primera foto se siente más, o quiere vender más, o legitimarse más, que el de la segunda?

    2- Quién discute el término “Elefante marino” alegando que no es de la familia de los paquidermos, y que no se encuentra en un “mar”, sino en un oceano?

    Comentario por Berliac — julio 11, 2011 @ 6:00 pm | Responder

    • Lo que pasa es que usted, Berliac, está poniendo un ejemplo tramposo, porque un elefante en el agua o un elefante marino no están mediados como objetos por relaciones institucionales o de mercado (salvo que uno piense en Greenpeace), en cambio una producción del campo de la cultura como una novela (gráfica o no) sí. Hay toda una diferencia ahí. Me parece que por un lado esto es porque hay gente que va y compra y esas acciones suelen estar regidas por una serie de prejuicios (es literatura/no es literatura, es historieta de superhéroes/no es historieta de superhéroes, etc.) y estos prejuicios se entrometen incluso en el momento de la lectura. Yo creo que el prestigio de un tipo de producción o incluso el de una firma (la firma “Oesterheld” al lado de la firma “Nik”: diferencia de prestigio) juegan un papel en el gusto.
      Ahora, yo podría decirle a usted, Berliac, que no sé si el elefante en el agua se siente más que el elefante marino, pero que yo evalúo que es mejor porque es más grande y por eso tiene más poder en el campo de las relaciones animales: los más grandes y fuertes siempre imponen condiciones, la ley es de ellos. Problematizar el hecho de que la literatura sea el elefante en el agua es una toma de posición política, estratégica, es preguntarse por qué es tan necesario tener que meterse entre las muelas del elefante para ligar un poco de comida (en una relación de simbiosis hay una jerarquía y hay alguien que se beneficia más que alguien), es preguntarse si es necesario que el criterio “tamaño” que vale para medir las relaciones entre los mamíferos sea aplicado para evaluar a las bacterias que se meten en las muelas del elefante (cada reino, aunque se interrelacione con otro, es inconmensurable), es preguntarse si el elefante funciona bien en el agua o el elefante marino funciona mejor en tierra (los territorios en los que se mueve cada animal y los medios que tienen para moverse también los hacen ser lo que son, lo que no quiere decir que un elefante no pueda pegarse un chapuzón).
      Y creo que no se me ocurre más nada para decir.

      Comentario por el_bru — julio 11, 2011 @ 8:31 pm | Responder

      • Claro, pero no se me entendió, pero me jodo por no ir al grano. Quería decir que la problemática surje cuando se habla de “cómo se llama” o “cómo se ve”, en lugar de lo que “qué es”.Una novela gráfica lo es mucho antes de “verse mediados como objetos por relaciones institucionales o de mercado”. Esa problemática francamente me parece totalmente prescindible en lo que concierne a lo que una Novela Gráfica ES: una novela grafica no es un libro de historietas, o mejor dicho, lo es antes de publicarse como libro de historietas. Alguna vez te pusiste a pensar que una novela gráfica es antes que nada un manuscrito? Yo tampoco, pero hoy me escribió un señor a quien admiro mucho y me aclaró un par de cuestiones. Lo que me dijo, resumiendo, fue que uno concibe una novela gráfica, la planifica como tal, y más tarde la ejecuta (escribe y dibuja), lo que da como resultado un manuscrito, una novela gráfica aún por publicarse. Paso siguiente, el editor decide serializarla en una revista, en varias entregas, en formato comic book. Y más adelante, se la publica como libro en un tamaño algo más pequeño, para lo cual hay que rediagramar las páginas porque está en otra proporción. Pero la novela gráfica, en este cambio de formato (de manuscrito a comic-book, y de este a libro) no es más ni menos novela gráfica que cuando fue concebida. Es decir: una misma obra debe enfrentarse a distintas problemáticas con cada cambio de formato? La novela serializada no se mete en los colmillos del elefante, pero una vez sale en libro sí? Ese es el error en el que suele caer quien ve a la novela gráfica como un formato. Si hablamos de formato, te admito que un libro de muchas páginas se presenta, quizá, como algo con más prestigio que una revista, etc. La novela gráfica es una forma distinta a la historieta, cuenta con, citando al señor que me escribió:

        “…estrategias que necesito poner en práctica para retener la atención del lector a lo largo de un trabajo extenso. Pienso las divisiones en mi narrativa, las proporciones de las partes, donde van las partes ajustadas y donde se distienden.Pienso en los motivos recurrentes a lo largo de la obra para retener la atención del lector y guiarlos a través de la composición”.

        A nivel “microscópico”, todo esto se da en cada página. A nivel narrativamente amplio, sólo se da en la novela gráfica. La posición “política, estratégica” que mencionás no se basa en esto, se basa en el formato.

        Comentario por Berliac — julio 11, 2011 @ 9:26 pm

      • ¡De nuevo con trampas, Berliac! ¿Cómo podemos pensar algo disociado de su nombre? Quiero decir: todos los hombres lo tenían antes, pero el inconciente empezó a existir cuando Freud lo nombró y lo teorizó (es decir: le dio estatuto ontológico). No nos podemos escapar de los nombres y de lo que dicen sobre lo que nombran y por eso creo que al menos es interesante pensar qué dice “novela gráfica” sobre una novela gráfica. Ahora, tampoco somos ingenuos como para pensar que un libro (un libro cualquiera, una obra cualquiera) empieza a existir el día de su publicación: sabemos bien que existe el manuscrito (hay toda una tradición crítica que enfoca el manuscrito literario, capaz te interese), el bocetado, y todo un foreplay muy divertido y muy interesante en el que un autor va y viene pero siempre con una idea de lo que está haciendo, de dónde se va a publicar, de para quién lo está haciendo y de qué quiere que los que lo leen piensen de él. En ese mismo momento, cuando se empieza a gestar la N.G. (o cualquier otro tipo de obra), el autor ya está pensando en las relaciones institucionales y, por qué no, de mercado en las que esa novela va a quedar inmersa en el momento en que tenga existencia impresa y hecho el depósito legal.
        Ahora, dejando de lado la cuestión de las palabras, pasemos a las cosas. Últimamente me cuesta mucho pensar en ontologías: yo no sé qué es una cosa, sé lo que otros dicen de ella o a lo sumo lo que yo puedo conceptualizar sobre ella (es decir: lo que puedo poner en palabras). Por eso no sé lo que es (ontológicamente hablando) una novela gráfica, o una novela incluso: debe ser el género menos definido de la literatura; al contrario, yo sé lo que otros dicen y lo que digo yo sobre la N.G.
        Y tampoco sé lo que es un formato, o lo que es una novela gráfica como formato. Y no sé lo que es no tomar una posición política. Borges decía que el no escribía novelas sino cuentos: eso es una toma de posición muy fuerte en la literatura. Que un historietista decida hacer una N.G. y no otra cosa implica una toma de posición que se está viendo incluso en la página, en los modos de contar, de diseñar, de entintar, en el papel que se elige, en el medio en el que se publica, etc. Y no sé si sólo las N.G. muestran esa conciencia de las partes del relato de la que tu enigmático admirado: me parece que las maquinarias narrativas en la última mitad del siglo pasado se fueron ajustando muchísimo, en historieta y en otros medios (el cine, por ejemplo), el cuento-máquina más o menos como planteaba el modelo de Poe se extendió a las distintas formas narrativas y me parece que en la historieta se da en general y no exclusivamente en la N.G. Pero claro, esa es mi idea y nada más.

        Comentario por el_bru — julio 12, 2011 @ 12:04 am

  13. Ahora sí que ya no se entiende: “La novela gráfica es una forma distinta a la historieta”. La historieta es un lenguaje (que combina -en general- palabras con dibujos): La novela gráfica es historieta, como la tira cómica o una página de Parés o de Langer o un comic book de 22 páginas. La cuestión de la extensión en todo caso me indica si es una historieta corta o una novela gráfica. Lo que citás después tiene que ver precisamente con la extensión. Las diferencias entre cuento y novela en cuanto a composición, resonancias, construcción, proporciones, etc.pueden discutirse en iguales términos (el cuento también tiene resonancias y manejo de partes ajustadas y distendidas) y Borges y Cortázar ya lo hicieron con gran maestría. Quiroga también decía que “un cuento es una novela depurada de ripios”, bardeando un poco a las formas largas. Pero lo que citás y vuelvo a copiar abajo apunta a la extensión, no al lenguaje de la historieta, y se podría aplicar a la novela (no gráfica) porque hace a un (buen) relato largo, historietístico o no:

    “…estrategias que necesito poner en práctica para retener la atención del lector a lo largo de un trabajo extenso. Pienso las divisiones en mi narrativa, las proporciones de las partes, donde van las partes ajustadas y donde se distienden.Pienso en los motivos recurrentes a lo largo de la obra para retener la atención del lector y guiarlos a través de la composición”.

    Comentario por sobrehistorieta — julio 12, 2011 @ 1:19 am | Responder

    • Y claro, qué dije:

      “A nivel “microscópico”, todo esto se da en cada página. A nivel narrativamente amplio, sólo se da en la novela gráfica”.

      Agreguémosle después de “cada página” , en cada “relato corto” si querés. No digo que esta organización se de sólo en relatos extensos, sino que en los relatos extensos esta organización se efectúa de una manera exclusiva exclusiva de los relatos extensos. En una respuesta de más abajo te respondo un poco más sobre la cuestión de la extensión y la forma. Saludos.

      Comentario por Berliac — julio 12, 2011 @ 11:23 pm | Responder

  14. Y respecto del término “grafonovela”: aun si lo hubieran sacado de Condorito, ese rescate lo resignifica semióticamente, incluso si no tuvieron la intención, como Boquitas pintadas resignifica el término folletín de su subtítulo, aunque no haya sido publicada como tal y su autor lo haya elegido a propósito (o no, insisto).

    Comentario por sobrehistorieta — julio 12, 2011 @ 1:28 am | Responder

  15. También leí en algunos posteos una cuestión de orden de palabras: “novela gráfica” con preponderancia de la primera sobre la segunda. Yo hablé de sustantivo y adjetivo (el segundo califica al primero, que es núcleo del sintagma, de ahí su mayor importancia, no porque esté primero estrictamente). En inglés es graphic novel porque el adjetivo se coloca (por regla general) antes, y en castellano (por regla general) después. Grafonovelas me gusta si está escrita como una sola palabra. Y Loris Z se hace cargo de que hay ahí un juego, aceptando en parte lo que decía: que la significación supera a la intención o falta de intención original.

    Comentario por sobrehistorieta — julio 12, 2011 @ 1:43 am | Responder

    • Sí, pero tampoco nos podemos quedar en reducir todo a una imposición gramatical: siempre hay más de una forma de decir las cosas, si la frasecita que anda dando vueltas es “novela gráfica” y no “grafonovela” o “pictocuento” o “viñetohistoria” es por algo. A mí me gusta pensar por qué, no sé si voy a llegar a una respuesta, pero sí es recontra divertido.

      Comentario por el_bru — julio 12, 2011 @ 11:57 am | Responder

      • No es mucho más que una traducción de graphic novel, en todo caso. Pero coincido, por eso dije que lo bueno del término es que es polémico y genera debate.

        Comentario por sobrehistorieta — julio 12, 2011 @ 12:56 pm

  16. […] hablado de esto, y ahora volvemos a la misma discusión. Es todo culpa de Andrés Valenzuela, que destapó la olla otra vez. Así que, ya que hace unos días tuve que leer este texto de Bajtín, comparto un fragmento que me […]

    Pingback por “La épica y la novela (gráfica)” [fragmentos de Bajtín para pensar la historieta] « Opiniones sueltas, viñetas cautivas — julio 12, 2011 @ 7:44 pm | Responder

  17. Todo esto me trae a la memoria el epílogo de “From Hell”, donde Moore traza un círculo dentro del cual ocurrió lo que ocurrió: las víctimas, el asesino, etc. Dice que con cada nueva investigación, en el futuro se podría dar con el dato de hasta cuánto calzaban las víctimas de Jack el destripador, etc, la sofisticación puede alcanzar niveles altísimos. Pero el círculo inicial nunca cambia.

    Un par de respuestas.

    Bruno: “¿Cómo podemos pensar algo disociado de su nombre? “. Con las manos.

    Colo: No te mezlces, dije forma, no lenguaje. El lenguaje coincidimos que es el mismo, pero la forma de un relato corto es distinta a la del relato largo, PERO, sostengo, la extensión (larga o corta) es RESULTADO natural de una idea que, “pasada a través” de una forma (una organización) adquiere tal o cual extensión. (ojo, no digo a ideas simples formas cortas, a ideas complejas formas largas, no es a eso a lo que voy).

    El ejemplo más cercano que se me ocurre es aquel que se discutió en el blog 365, donde vos interviniste. No sé si te acordás que Andrés Accorsi decía que, dada su corta extensión, mi “5 para el escolaso” no “alcanzaba” (como cuando querés agarrar la sortija en la calesita) a ser novela. Mi retruque fue y sigue siendo que: orginalmente yo hice una “grafonovela” (historieta para leerse en un monitor en forma apaisada en entregas semanales) que en formato libro hubiera tenido más de 100 páginas. Cuando lo leí de un tirón, me di cuenta que así como estaba, ese material no me iba a dar como resultado una novela gráfica, que es lo que yo en ese momento quería intentar. Redibujé, eliminé, cambié de lugar, hice todo lo que pude para subrayar el caracter novelesco del (ahora nuevo) relato. El resultado un relato de 58 páginas con forma de novela, reutilizando una “grafonovela” de 100 páginas.

    Comentario por Berliac — julio 12, 2011 @ 11:17 pm | Responder

  18. Simplemente apuntaba a la imprecisión de decir “historieta” por “historieta corta”, que puede generar confusión. Y también hay que ver cómo entendemos forma (forma, frente a fondo o contenido, se puede entender en el mismo sentido para un cuento o para una novela). Por otro lado, sería meternos ahora a discutir también la diferencia entre novela y nouvelle (para “5 para el escolazo”, según la crítica de Andrés), lo cual llevaría a otro gran lío (no recuerdo si en aquellos comentarios yo dije algo de la nouvelle). Para la nueva que estás haciendo (DGMW), de tema relacionado con la música, te sugiero que le pongas “oda gráfica”, así te evitás futuras discusiones… Es broma, obviamente, el debate es salud. Saludos.

    Comentario por sobrehistorieta — julio 13, 2011 @ 12:29 am | Responder


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