Cuadritos, periodismo de historieta

septiembre 21, 2011

Redes sociales para comiqueros

Filed under: Especiales — Andrés Valenzuela @ 10:00 am

Con este artículo cierra una pequeña serie dedicada a explorar un poco más los medios, el periodismo y la historieta. La primera nota fue una especie de muestrario de las preguntas que uno puede hacerse al momento de escribir sobre historieta. La siguiente, unos pocos tips para difundir el cómic. Los párrafos de hoy intentan comprender un poco mejor cómo las redes sociales pueden dar a conocer la producción comiquera argentina.

“Hay que estar (en Internet)”, dice el sentido común. Hoy, si no estás en la red de redes, “no existís”. Sin querer llevar el planteo a un plano metafísico, la pregunta que corresponde hacerse es otra: ¿cómo estar?

Es decir, ¿cómo hay que estar en Internet? ¿Con una página web? ¿Con un foro? ¿Con un blog? ¿Con un perfil o página en Facebook? ¿Con una cuenta en Twitter? ¿Con todo eso a la vez? Lo que sigue compila cierto know-how 2.0 accesible a cualquiera que googleé lo suficiente y el conocimiento fruto de administrar este espacio, además del de estar a cargo del contenido web de la revista Comic.ar hasta hace poco. De resultas, en este artículo hay algunas nociones básicas sobre contenido digital y, a la vez, una mirada sobre algunos casos particulares del mundillo comiquero argentino.

Lo primero que debería quedar claro es que cada caso particular es distinto y que la respuesta siempre dependerá de las intenciones de cada quien. ¿Se trata de un autor? ¿De una editorial? ¿De un periodista? ¿De un fan que quiere compartir su amor por el cómic? Y una pregunta fundamental, ¿qué quiere lograr con el espacio que abre?

Para mantener el análisis en el plano de lo manejable, será mejor descartar los casos no-profesionales y aquellos en los que la web es sólo una carta de presentación, y no el modo de difundir o potenciar el propio trabajo. Es decir, quedan fuera los blogs de particulares que lo hacen “por amor al arte”, y los de los dibujantes que los usan a modo de portfolio. No hay mucho para promover ahí. Al primero no le cambia nada que lo lean 10 o 10.000, y al segundo sólo le interesa que lo lean unos pocos (los editores), a quienes seguramente enlazará por otras vías (tarjetas tras reuniones personales o mails).

Lo básico

Concursos y previews, base de la estrategia de comunicación web de OvniPress

Siempre pensado desde la perspectiva profesional, sea que uno monte un blog, una cuenta en Twitter o un perfil de Facebook, hay ciertas reglas que se mantienen. Debe haber un foco claro en la publicación, tener actualización contínua, involucrar al usuario, “romper la pantalla” y, además, encontrar la dosis justa de “autobombo”.

Estos cinco puntos son claves si se quiere tener “éxito”, independientemente de lo que la definición de “éxito” signifique para cada uno. Para algunos será tener muchas visitas, para otros que más gente conozca sus publicaciones o vender más libros y para el de más allá será la apertura de nuevas posibilidades de trabajo. El objetivo del “éxito” modificará el contenido de la estrategia, pero estos ejes se mantienen siempre.

Foco claro: en general, en Internet funcionan mejor los “nichos”, de modo que es conveniente tener un foco claro para la generación del contenido. ¿Vas a hablar de historietas? OK. ¿De historietas y cine? Bien. ¿Historieta, cine y música? Puede llegar a funcionar. ¿Historieta, cine, música, cocina, macramé y política económica? Lo más probable es que el sitio pierda identidad muy pronto. En este sentido, vale considerarlo una marca. ¿A qué querés que se asocie tu “marca”? La experiencia de Cuadritos muestra que salió perdiendo cada vez que se corrió mucho de su eje. No por la de calidad de tratamiento del tema-no-historietístico, sino porque aquí el lector llega buscando textos sobre cómic. Si no los encuentra, va a buscarlos a otro lado. Así que si la cuestión no tiene que ver siquiera tangencialmente con las viñetas (la novela policial de Santullo, por ejemplo, una obra de teatro inspirada en Misterix), aquí ya no encuentra lugar.

Actualización contínua: y habría que agregar “de calidad” (que es la parte difícil, claro). No hace falta que sea todos los días y a toda hora, pero los lectores/amigos/followers deberían saber que hay una regularidad en la que pueden confiar. Esto, además, suma porotitos con los robotitos de Mr. Google encargados de explorar la web en busca de datos. Hay decenas de excelentes artículos sobre el tema (conocido como “SEO”) para leer y aprender, pero baste decir que la regularidad de actualización es clave allí. Para muestra basta un botón: muchos conocieron el sitio (hoy en el freezer) Hablando del asunto gracias a los artículos de los viernes por la tarde de Federico Reggiani. Cada viernes el co-creador de Autobiógrafo e Historietas Reales publicaba una reflexión y generó el hábito de visitar el sitio. Lo mismo en ese otro blog colectivo, es clave el trabajo de Fabián Zalazar posteando cada lunes a primera hora una tira. Cuando varios realistas lo hacían al mismo tiempo, lograron entre sí una sinergía inigualable.

Involucrar al usuario: Los tiempos en los que la comunicación “institucional” era unidireccional quedaron sepultados hace rato. Hay que abrir un espacio para que el lector/consumidor/follower participe. Aunque más no sea con los comentarios, una interpelación, una encuesta. Debe ser algo que le dé voz a quien está del otro lado. En la propia experiencia de Cuadritos resultaron fundamentales las Preguntas Abiertas, un formato que apareció promediando el primer año del sitio y que contribuyó claramente a gestar la comunidad que el sitio congrega. Es una instancia de debate fundamental para el sitio y que permite intercambiar experiencias a la vez que reflexionar sobre el tema central del sitio.

Romper la pantalla: esto es particularmente relevante para quienes buscan “vender” algo. Mostrar la capacidad de ser más que una cara bonita en la web es clave. Para ejemplo, las acciones que OvniPress lleva adelante, organizando concursos y regalando dibujos originales entre sus lectores.

Autobombo: sin irse de rosca (que puede ser contraproducente), mostrar lo bueno que se hace y se consigue es un buen modo de -también- generar más visitas/lectores/followers. Esto no significa encerrarse en uno mismo. De hecho, se logra mucho cuando se abre el juego, por ejemplo recomendando webs de colegas, enlazando a otros sitios y poniendo en discusión lo que se dice en otros espacios. Normalmente, en Internet lo que se dice de los demás vuelve hacia uno. Si uno enlaza, seguramente será enlazado. Si recomienda, será recomendado.

Crack Bang Boom usó Facebook como el centro de su estrategia, con gran éxito

Se podría agregar un sexto ítem: conocé tu red social. Porque no todas funcionan igual, Facebook no tiene la misma dinámica ni los mismos códigos internos que Twitter, y que se puedan escribir artículos en lo de Zuckerberg no significa que consigan lo mismo que idéntico texto publicado en un blog.

Tres casos

Uno: la editorial Larp. Cómo es que la única editorial de manga que subsiste en nuestro país tiene una imagen pública tan irregular pese a publicar varios de los mejores títulos del sector sólo puede explicarse por un pobre manejo inicial de su faz comunicacional. No es un invento de quien suscribe, sino algo que uno de sus responsables ya reconoció en una entrevista que dio a Cuadritos.

El sello tenía sitio web, blog y perfil de Facebook, pero el primero estaba desactualizado, y en los otros no respondían las preguntas de sus lectores y contactos. En Internet “estar” y no responder equivale a no dar la cara. De modo que pese a tener buenos motivos para no poder mantener la regularidad de sus publicaciones, al no explicarlos en tiempo y forma, parecía que no se estaban haciendo cargo del asunto. No era lo que sucedía, pero las acciones digitales de la empresa transmitían esa sensación.

¿Perjudicó las ventas de la editorial? ¿Cuánto más hubiera crecido el sello si hubiera manejado bien su comunicación institucional? ¿Qué imagen tendría entre los lectores?

Dos: la editorial OvniPress. Desde un primer momento el sello supo escuchar a sus lectores. Cambió formatos cuando se hizo evidente que sus lectores preferían uno y no otro para determinados títulos. Su blog actualiza regularmente con material bien específico: adelantos de sus títulos, noticias del sector y concursos que involucran al visitante y le ofrecen ganar algo: sea dibujos autografíados o entradas al cine. A modo de apoyo explotan una cuenta en Twitter y otra en Facebook. Aunque no lo hace con la regularidad ideal para estas dos redes sociales, cumple su objetivo. Combinado con una línea de productos atractiva para un público amplio (cómic de superhéroes de buena llegada al cine), se convirtió en uno de los sellos que más parece haber crecido en el último período.

Tres: el festival Crack Bang Boom. Uno que basó su estrategia en torno a Facebook, subiendo información y ganándose bien pronto la confianza del fandom comiquero. Por supuesto, tenía con qué respaldarlo, pero una buena comunicación ayudó a que su primera edición, cuando aún no tenía ningún pergamino por mostrar, fuese un éxito de concurrencia y atrajera comiqueros desde muchos otros puntos del país. ¿Qué hizo?

Facilitó las cosas para sus potenciales asistentes, brindó no sólo información sobre el festival, sino sobre la ciudad que lo albergaba, sobre alojamiento en Rosario y mantuvo un flujo constante de noticias. Además, trabajó bien en la faceta “comunitaria”, animando a que los sitios “del palo” reprodujeran la información, y a su vez replicando la información que otros generaban sobre ellos. El intercambio con los “amigos” facebookeanos fue bueno, aunque en la primera edición el cansancio y las preguntas repetidas hasta el hartazgo llegaron a colmar la paciencia de algunos de los organizadores (muchas veces con justo motivo).

Además, continúa su labor aún después que el evento ya concluyó, por ejemplo, invitando a los asistentes a que lo “etiqueten” en las fotos, para que el resto de los usuarios pueda verlas.

Un ejemplo de cómo tener a alguien dedicando al menos una hora de cada día a la comunicación web puede rendir grandes frutos.

A modo de conclusión

La buena comunicación digital es posible. No es una pavada, tampoco. Como la mayoría de las acciones de comunicación y prensa, requiere de unos mínimos conocimientos, pero bastante trabajo y tiempo. Los ejemplos de arriba muestran en sus aciertos y sus errores rasgos en común con el conocimiento habitual del medio. La cuestión, siempre, es que para ver los resultados primero hay que hacer (bien).

5 comentarios »

  1. Muy buena y muy completa la nota. Para tener en cuenta. Gracias y abrazo.

    Comentario por sobrehistorieta — septiembre 21, 2011 @ 1:38 pm | Responder

  2. Yo en cambio me quedé con la horrible sensación de que me quedaron cosas en el tintero. Pero bueh, ya bastante larga es así como está. ¿Quizás debería hacer una segunda parte?

    ¿Qué opina el resto?

    Comentario por Andrés Valenzuela — septiembre 21, 2011 @ 1:43 pm | Responder

  3. Siempre me sorprendió cómo se subestima, en muchos casos, el poder de internet. Pero no “poder” en sentido abstracto de globalizacion, democratizacion o un largo etc. sino en el sentido real y tangible de acercar las cosas al público. La otra vez me enterè de la salida del nuevo libro de Trillo y Meglia, y el propio sitio web de la editorial no tenia NADA de info al respecto (ahora sí lo tiene, pero el libro ya habia salido!) Y ejemplos como èste sobran. De la misma manera a veces se sobreestima el poder de ciertos portales o redes: la informacion que tenia el grupo de Facebook sobre CBB (I y II) era infinitamente superior a la info formal dada a traves del sitio. Si bien cualquiera abre una cuenta hay gente que simplemente no quiere hacerlo. Habrà que encontrar el equilibrio.
    Saludos!

    Comentario por JuanManuel Tumburus — septiembre 22, 2011 @ 1:42 am | Responder

  4. Si te quedaron cosas decilas, claro!

    Comentario por sobrehistorieta — septiembre 22, 2011 @ 9:59 am | Responder

  5. JuanManuel, creo que había la misma información en un sitio y en otro (de hecho, en la web estaba el tema de los hostels, que en Facebook no, o te enlazaba a la web). Pero sí me quedó la sensación entre CBB I y II que el primer diseño de la web era mejor. Y me pasó otro tanto entre el diseño de Viñetas Sueltas 2009 y el de 2010. Es llamativo, pero me parece que tiene que ver con querer tener un diseño fuerte (porque vamos, la historieta viene del palo de la ilustración) y a la vez tener mucho más material por mostrar.

    Sobrehistorieta, veré si lo hago más adelante, me quedaron algunas cosas respecto a la búsqueda vía Google (que fui analizando con el tiempo aquí en Cuadritos), la gestión de Twitter (hay que tomar como caso de análisis la cuenta del Museo del Dibujo y la Ilustración, que en el mismo tiempo que Cuadritos tiene alrededor de 25 veces más seguidores), y el trabajo de reciprocidad entre webs. Pero bueh, son temas de largo aliento. Habrá que ir viendo cuándo meterlos, justo ahora no hay mucho espacio en la grilla del sitio, y este mismo artículo parece haber generado menos interés del deseable.

    Comentario por Andrés Valenzuela — septiembre 22, 2011 @ 6:31 pm | Responder


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