Cuadritos, periodismo de historieta

febrero 12, 2012

Experimentos con humanos

Filed under: Cómic argentino,Especiales — Andrés Valenzuela @ 10:00 am
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Por Federico Reggiani

Edición: Andrés Valenzuela

Fierro, no tan experimental como suele decirse

Circula en ocasiones, impresa o en los pliegues de ese rumor constante que Internet nos enseñó a escuchar, una discusión un poco tonta o un poco vieja: las virtudes o defectos de la “historieta experimental”. Virtudes y defectos: lo experimental era y es insulto o excusa.

Vieja discusión. Alguna vez leí que algún historietista acusaba a la vieja Fierro, aquella de los ’80, por haberse entregado a la experimentación, y que esa experimentación irresponsable y autocomplaciente había expulsado a los lectores que, pobres, son tan tradicionalistas. Extraña hipótesis, por cierto, y por dos razones. Primero, porque no me explico cómo los lectores de, pongámosle, D’Artagnan o Tit Bits, podrían haber sido excluidos de unas historietas que no compraban y probablemente ni sospechaban. Segundo, porque basta ojear un poco aquellos números de Fierro para ver que lo “experimental”, si aparecía, aparecía poco y bien encerrado en el corral destinado a lo joven, al óxido de aquellos fierros.

Y una razón más, aunque prometí dos, pero las razones son así, proliferan y se multiplican, como bien sabe cualquier paranoico, cualquier personaje de Philip Dick o cualquiera de los habitantes de esas señeras instituciones dadas al electroshock y la lobotomía a los que cada tanto quieren desalojar para construir algo más lindo arriba. Una razón más, entonces: lo “experimental”, en aquella Fierro y en muchos otros lados, tiene en sí un cierto perfume antiguo, y un experimento antiguo es por lo menos una extravagancia.

Me explico: muchos “experimentos” a los que se entregan los historietistas son más viejos que tren de manisero y mal podrían sorprender a nadie, puesto que han sido ya normalizados por la televisión desde hace décadas. “¡A dibujar raro!” Pero resulta que las vanguardias plásticas de principios del siglo XX nos acostumbraron a que cualquier cosa puede ponerse en un cuadrado de tela, primero, y fuera del cuadrado, después. Puedo pintar con caca, exponer el inodoro, pintar cuadrados blancos sobre fondo blanco, entintar Mort Cinder con una gillette y escribir que una pipa, señores, era hora de que se diga en voz bien alta, no es una pipa. Y todo se puede exponer en el consultorio del dentista sin mayor escándalo.

Las vanguardias artísticas se adelantaron varias décadas a la historieta

Por el lado de las letras, la cosa no mejora. La literatura lleva más de un siglo alterando el orden “natural” del relato, expandiendo monólogos interiores, bailando con la musiquita de los significantes o entregada al placer del sinsentido. “No ensillaremos jamás el toroso Vaveo/de egoismo y de aquel ludir mortal/de sábana”.

Y la historieta, pobre, siempre a la espera de pescarle la onda a la alta cultura, se esforzaba a veces en dibujos raros, en alanmoorismos, en poesía, y no podía ni escandalizar a un lector de El Tony. Aburrirlo, a lo sumo.

¿Todo esto quiere decir que la idea de “experimento” no sirve? No creo. Por un lado, hay mucho para experimentar –en el sentido en que un nene experimenta con una caja de rasti— con el lenguaje de la historieta. Esas piezas que todos tenemos incorporadas como si fueran las letras del alfabeto se pueden retorcer mucho más de lo que se ha hecho: con los globos, la puesta en página, los grafismos, el modo en que las viñetas se suceden, y también con los temas, los géneros, las miradas.

(Abro paréntesis, porque el paréntesis es el lugar en que el lector saltea: no tengo muchas ganas de pelear. Los lenguajes evolucionan, al menos al ritmo inevitable de la moda. Lo que un lector entendía por “experimental” ayer, hoy puede ser la norma, o incluso el más rancio tradicionalismo. Por eso resulta un poco desalentador ver ciertos intentos por recuperar esa relación mítica de la historieta con sus lectores que parecen suponer que para esos lectores lo “actual” es una Skorpio de 1975: como si no hubieran pasado MTV o Dragon Ball por nuestros ojos, o la historieta mundial hubiera hibernado durante treinta años. Valgan como ejemplos, por recientes, las sorprendentemente añejas tiras del por lo demás interesante experimento editorial de la agencia Telam: como si lo popular no tuviera historia. Cierro paréntesis, vuelvo a mi tema).

Existe, además, otro modo de entender “lo experimental” que me parece, sin dudas, el más interesante. Pensemos: ¿a quién le interesa realmente un experimento? Al científico le interesa sobre todo la salud de la teoría que el experimento le puede obligar a tirar a la basura o, en el peor de los casos, los subsidios que la existencia misma del experimento justifica. Pero nadie publica ni vende ni compra el experimento en sí. Sin embargo, hay alguien para quién el diseño del experimento y su resultado es crucial: el ratón, el conejillo de indias, el mono, el sujeto experimental. Al ratón le importa un pito si el líquido amarillo que acaban de inyectarle sirve finalmente como prueba de algo. Le interesa si al día siguiente va a amanecer con dos cabezas, o con ninguna. El arte experimental es experimental en ese sentido, y diría que el arte que realmente interesa es siempre experimental.

"Lo que un lector entendía por “experimental” ayer, hoy puede ser la norma, o incluso el más rancio tradicionalismo", afirma el columnista invitado

Lo más estimulante que estos tiempos menesterosos tienen para ofrecerle a la historieta argentina es que, por motivos diversos y a la fuerza, toda la historieta se convirtió en experimental, y los historietistas se convirtieron en los ratones de su propio laboratorio. Acá no importa si el modelo es un folletín del siglo XIX o un poema de Vallejo, Velazquez o Mondrian. Importa que a los historietistas no les queda otra opción que hacer de la necesidad virtud, y hacer historietas sin saber del todo qué les espera al final del camino. No sólo qué resultado van a obtener, “la obra”, sino qué les espera como personas.

Vayan dos ejemplos. Los que, al menos para mí, son los mejores libros de historietas del 2011, son dos experimentos muy sofisticados. Me refiero a El cuervo que sabía, de Kwaichang Kraneo y a El Señor y la Señora Rispo, de Diego Parés. Ninguno de los dos parece, a priori, candidato al premio “historietista raro del año”. Kraneo es un narrador cristalino, en la tradición de Caniff o de Mandrafina. Parés construye una versión demente de Patoruzito, pero tan legible como la original. Sin embargo, ambos inventan su sistema de producción y publicación: Kraneo serializa en Historietas Reales el grueso del contenido de su libro (y altera para siempre en el camino la noción de “autobiografía”), Parés se las arregla para encadenar encargos y publicaciones que, misteriosamente, terminan en un libro. Esos libros –que lo eran antes de materializarse en los objetos que fabricó Llanto de Mudo, otro experimento— son el resultado de una apuesta vital de sus autores. Esa apuesta, como debe ser, tiene efectos sobre el resultado, que no se parece a nada.

Historietas que no se parecen a nada, que serán leídas por lectores que no sabemos a qué se parecen. Es un camino tan bueno como cualquier otro, pero que parece más interesante para recorrer.

60 comentarios »

  1. Algunos creen que los que hacen historietas que parecen hechas en 5 minutos se disfrazan de experimentales o vanguardistas para trabajar menos(o por que no tienen calidad para hacer algo mejor) y hacerse los genios…Podria empezar esa insufrible discusion sobre que es una historieta de calidad.

    Comentario por oenlao — febrero 12, 2012 @ 2:44 pm | Responder

  2. (abro paréntesis porque así el redactor de la nota también pasa de largo: Dragon Ball y MTV no “pasaron” para todo el mundo. Lo explica claramente la ininterrumpida y aceitada continuidad de todas las revistas de la Eura o la Sergio Bonelli Editore (por mencionar solamente dos), en Italia. Hay un público -enorme- para eso. Quizás sea hora de abrir un poco la cabeza y entender que el público al que le llegó MTV y Dragon Ball no es mayor si se lo compara con el otro, el que quiere leer historietas “de las de antes” (entiéndase esto no como un estancamiento en fórmulas viejas sino como una continuidad de aquellas estructuras dramáticas, pero aggiornadas a los tiempos). El problema es medir siempre las cosas, como dice el redactor, con “nuestros ojos”. Así es que nos quedamos poquitos. Entre nosotros. Negando y acusando al lector de “lo otro” como “sorprendentemenre añejo”. Pasé a comentar porque me encanta -y soy irónico- que un guionista de historietas -el redactor de esta nota- diga del laburo de otro -el redactor de este comentario- que pertenece a un tiempo -1975- donde todavía no había nacido).

    Comentario por Luciano Saracino — febrero 12, 2012 @ 4:23 pm | Responder

    • Yo soy amigo de ambos y amigo de varios de los autores de Telam, por lo que me pregunto dado que esto viene sucediendo ya desde el mismo arranque de dicho proyecto:
      Si no opinar nada es tomado a mal y opinar de manera adversa también es tomado a mal ¿La única opción es opinar bien?

      Comentario por Max Aguirre — febrero 12, 2012 @ 5:29 pm | Responder

  3. ¿Por qué el tiempo que se tarda en hacer una historieta debería ser directamente proporcional a la supuesta calidad de la misma? ¿Mayor laboriosidad es sinónimo de mejor resultado final? ¿No es esa una valoración que pone por encima de la creación artística la tarea artesanal? Lo pregunto de verdad y en función de lo que dice Oenlao aquí arriba y en función de que no es él único que suele opinar así, más bien es una corriente de opinión de muchos en la mayoría de los espacios de opinión que hoy tiene la historieta en internet.

    Cierto es que a mayor permisividad y lejanía de ciertos cánones, sean estos académicos, de percepción visual (todos más o menos vemos igual, por lo tanto sin saber nada uno puede evaluar si un dibujo realista está bien o mal poniendo por testigo la propia realidad que se intenta replicar, cosa que no puede hacerse con estilos más abstraídos de dicha realidad) o cánones industriales, el autor debe medirse puertas adentro de su laburo u obra, según queramos llamarle a lo que el tipo hace y cierto es que allí en donde ese autor es su propia vara, el campo se torna orégano para el chamuyo y la chantada, sin embargo también es cierto que mientras cientos y cientos de historietistas (sin dudas dotados académicamente por encima de muchos otros) logran replicar esos cánones industriales y estéticos que serían el pináculo de la calidad por la complejidad artesanal que conlleva responder a ellos, la simpleza despojada que “parece hecha en 5 minutos, que mi hijo de 5 años lo puede hacer mejor” de tipos como Oski son irrepetibles.

    Me interesa desde siempre el motivo por el cual asoma esa valoración pre vanguardista y su mirada admonitoria hacia lo que algunos, genios o chantas (es lo de menos) hacen con la historieta, como si hubiera algo ofensivo en ella, como si hubiera algún tipo de obligatoriedad en hacer historieta y como si además, dicha historieta estuviera dedicada a los gustosos de otro tipo de historieta, tal vez más clásica, o más laboriosa, lo que no implica que sea más elaborada.

    Comentario por Max Aguirre — febrero 12, 2012 @ 5:06 pm | Responder

    • Yo en este punto agrego que por lo menos la industria del comic (sí, así un generalidad atroz la mía) va más por el lado del dibujo virtuoso. Tanto que como guionista me hace pensar que tan necesario es que cada panel sea una pintura. Estoy cansado de ver comics con un nivel estético muy alto donde lo que se cuenta, se narra o se transmite es casi inexistente. Digo yo, para apreciar dibujantes me ponga a mirar ilustradores y listo. Me gustaría ver más dibujo al servicio del comic mismo en su efecto completo, sea narrativo o poético. Yo creo que la elaboración pasa por ese gusto que nos deje en el paladar mental/emocional/espiritual la obra ya leída.

      Comentario por Arekasadaro — febrero 13, 2012 @ 7:17 am | Responder

  4. Naturalmente que uno puede decir lo que quiera o no decir nada sobre el trabajo de los demás. Jamás salió de mi algún comentario que sugiera lo contrario.
    Digo, nomás, que hay algunas cosas que habría que preguntarse antes de escribir que el trabajo de un colega es “sorprendentemente añejo”.
    ¿Y si esa descarada categorización es, justamente, una búsqueda experimental? ¿O se cree el redactor de esta nota que es facil salirse de los cánones en los que uno se ha formado para ponerse a hacer historietas para “otro público”? Yo, por ejemplo, estoy experimentando a la hora de escribir mi tira diaria en Telam. Sé que Enrique Alcatena también se puso el reto de hacer algo “a lo clásico”. Aseguro que no es facil.
    Y me pasa lo mismo que me pasa con el cine en Argentina, donde siento que una película “de género” se vuelve “de autor” por el simple hecho que la industria ha vuelto al cine “de autor” como norma y todos fueron tras ella. Es notable, pero hoy en día si querés romper lo establecido en el cine local, hacé algo de género. Una de terror, por ejemplo. Tan raras se han puesto las cosas.
    Lo mismo puede ser que pase con la historieta.
    Y mientras sigamos analizando las cosas con “nuestros ojos”, vamos a seguir lamentando aquellos tiempos en que se leía historieta.
    Por eso la experimentación de hacer historieta “como las de antes” pero ahora. Con carga actual. Con vuelo actual. Con firmas actuales.

    Comentario por Luciano Saracino — febrero 12, 2012 @ 6:43 pm | Responder

    • Luciano y todos:

      Me vuelvo a meter de puro amigo que soy de ambos.

      Si esa descarada categorización es una búsqueda experimental que lo que pretende es lograr historietas del estilo de las que se hacían antaño, entonces no entiendo el encono ni tampoco la connotación negativa en los dichos de esta nota. Noto arbitrariedad, sí, pero bueno, sobre gustos no hay nada escrito y por lo tanto no entiendo de nuevo el “salto de la billarda”.

      Por otro lado, si la decisión editorial del proyecto fue pensada en sintonía con un gran público que quiere ese tipo de historietas y que ese público no tiene otras preferencias como lo supone Federico en la nota, pues el tiempo lo demostrará con la aceptación y éxito masivo de esos lectores. Una refutación mejor no se me ocurre. Alcanzará con esperar que los hechos refuten la teoría y listo.

      Finalmente, lo de hablar mal del trabajo (ojo, a mí no me suena que ese paréntesis de la nota hable mal, me parece que habla críticamente del la decisión editorial) de colegas en público, si bien no es una práctica a la que me dedique y si bien es una práctica que no defiendo, puedo entenderla dado que los circuitos de la historieta argentina hoy por hoy son tan endogámicos que los críticos, los lectores y los editores, son casi todos historietistas. Lo que si me resulta risueño es que en este lío de dimes y diretes se deja traslucir que ser buen colega se remite a eso y nada más, un código de honor cuyo único ítem reclama que nadie critique a nadie en público pero que olvida casi sistemáticamente ciertas otras cuestiones un tanto más importantes, éticas, tangibles y fundamentales para que un espacio sea realmente un gremio.

      Nadie pone el grito en el cielo por un despido injustificado y sin indemnización, nadie pone el grito en el cielo porque se cobre menos para cagarle el laburo a un colega, nadie pone el grito en el cielo por las tarifas miserables, nadie pone el grito en el cielo cuando se obliga a ceder derechos de autor, pero eso sí, si me dicen que dibujo para el orto me agarra una indignación flor y truco. No entiendo.

      Comentario por Max Aguirre — febrero 12, 2012 @ 9:36 pm | Responder

      • Yo sí pongo el grito en el cielo cada vez que me entero de un despido injustificado y sin indemnización, Max. Siempre.
        Y divido personalmente mi derecho de autor con el ilustrador cuando, por desición editorial, al ilustrador no le corresponde.
        Y rechazo mi parte del anticipo para que le vaya todo al ilustrador cuando el anticipo es poco.
        Pero esas son cosas que las suelo hablar en una mesa de bar, cerveza de por medio.
        Como me gusta hablar en un bar, cerveza de por medio, cuando la obra de un colega -aún la mía- es asombrosamente vetusta. O una mierda. ¿O alguna vez los músicos salen a matarse en las revistas o blogs especializados? ¿O los directores de cine?
        Para eso están los críticos, creo yo.
        Lo demás es puertas adentro.
        Es como cuando un colega habló mal del laburo que se estaba haciendo en un blog en el que publican un montón de historietistas. Nos enojamos. No porque habló mal. Sino porque era un colega.
        No defiendo mi parte -si puedo, la defenderé con mis guiones o la hundiré con los mismos-; peleo con garra y dientes por los colegas que tienen como única entrada ese espacio.
        Eso sí, salto cuando veo que se hace un comentario que va en contra de la búsqueda planteada con tal o cual obra. Me parece que me corresponde, ¿no?

        Comentario por Luciano Saracino — febrero 13, 2012 @ 2:44 am

    • Una cosita que se me pasó: efectivamente, mi crítica es a una idea editorial más que a cada obra en particular, que sin dudas ameritaría distinciones…

      Comentario por FedericoR — febrero 12, 2012 @ 10:08 pm | Responder

      • Ya lo dije antes, el problema es que es un ámbito endogámico y los críticos en general también son historietistas, así como los lectores y los editores, la crítica no sucedería en la historieta porque nadie estaría en condiciones de hacerla.

        La historieta hoy tiene crítica más que antes porque es otro síntoma de su desplazamiento hacia la alta cultura (su desplazamiento personal, vaya uno a saber si a la alta cultura le importa un rábano tal cosa) y su alejamiento del oficio de arte aplicado que fue, otros síntomas son que salvo intenciones aisladas y personales, las cuitas gremiales laborales importan mucho menos o no importan tanto como otras más relacionadas con la expresión artística. No hay gritos en el cielo ni juntas de firmas ni medidas de fuerza defendiendo a nadie por un reclamo laboral pero sí los hay defendiendo los derechos de libertad y expresión artística y si me equivoco agradeceré que alguien me diga ¿Cuándo sucedió alguna medida conjunta que defienda los derechos laborales-autorales de alguien?

        Otro síntoma del desplazamiento hacia el arte (aclaro que no digo arte como estadio superior sino campo distinto, en nombre del arte se hacen toneladas de mierda y en nombre de la industria también) es el abandono de eso que se dice más abajo “Buscar los caminos de lo que más vende” y es fruto de que en verdad si uno hoy se pone a hacer historieta, en general, es porque lo desea y robándole tiempo al tiempo, entonces ¿Cuál sería la razón para hacerlo pensándolo como piensa Jumbo el armado de sus góndolas? Agarro y hago algo que honestamente es lo que deseo hacer y ya.

        Y el último punto que nos mueve hacia el arte es que un pero a una decisión editorial es tomado como un pero a una decisión autoral. Telam es un proyecto que como ningún otro actual tiene una clara decisión e impronta editorial y eso está muy bien en si mismo se esté o no se esté de acuerdo con la directriz estética elegida. Telam claramente es un trabajo por encargo y no una tarea autoral, es retomar tira de aventura con continuará, un formato que se dejó de hacer salvo contadas excepciones y que tuvo su momento de oro en los años 50s. Retomar ese tipo de formato breve (que es muy difícil de hacer) es retomar un formato en desuso por lo tanto es llamativo y el debate lo que plantea es que esa decisión es errónea porque el gusto estético popular, como cualquier otro gusto, evoluciona, muta, pero nada dice de como se hacen esas historietas ¿Se entiende eso? Sin embargo la reacción es la del autor, porque nos movimos hacia allí, hacia autor y obra y asumimos todo desde esa valoración que en el caso de Telam, creo (y para bien) no se aplica.

        Las críticas adversas (insisto que para mí la crítica es a la línea editorial) molestan a quien las recibe, a todos nos molestan, sin embargo, en el caso concreto que vos decís y cito “cuando un colega habló mal del laburo que se estaba haciendo en un blog” el enojo surgió no porque era considerado un colega sino un amigo al cual se lo había apoyado y acompañado y porque con sus dichos ingratamente agredía a otros amigos y porque su comentario además no estaba hecho desde la investidura de crítico que escribe un artículo sino de historietista al que se lo entrevista. Nunca escuché a Federico criticar a un colega desde ese lado, es más nunca (ni ahora) he leído una crítica en donde descalificara el trabajo de nadie, a lo sumo lo que si he visto es que interpele sin pelos en la lengua.

        En fin, armo un asado y se abrazan borrachos.

        Saludos a todos

        Comentario por Max Aguirre — febrero 13, 2012 @ 1:28 pm

      • Si hay asado, yo también quiero, che. ¿No me lo merezco aunque sea por prestar el espacio para la columna?

        Comentario por Andrés Valenzuela — febrero 13, 2012 @ 1:50 pm

  5. Los caminos para hacer una gran historieta son tan misteriosos!
    En mi caso, como lector, guionista y editor trato de no tener prejuicios ante medios de producción, origen, estilos, autor etc, que me pueda alejar de la obra en sí misma.
    O sea, no me importa si está tildada de experimental o clásica, prefiero enfrentarme al aburo del autor o autores como algo único y ver que me llega de su laburo.

    Comentario por Diego Cortés — febrero 12, 2012 @ 7:43 pm | Responder

  6. Hola a todos, y gracias a Andrés por invitarme a pensar en su sitio.
    Me temo que el paréntesis no pasó desapercibido… Habrá que hacerse cargo.
    Creo que lo que más tengo para discutir del comentario de Luciano es la palabra “colega”. No porque no me considere su colega (y de hecho me honra que él me considere así) sino porque parece implicar que uno debe limitar una opinión por efecto de la “coleguidad”: eso nos encamina a construir más una mafia que un campo artístico.
    Pero eso es menor, paso a sus argumentos: lo leo y pienso que quizás tenga razón en que medí el mundo a partir de mis limitaciones de gusto. Y en algún punto creo que decimos lo mismo: lo “experimental” puede ser un re-examen de lo clásico.
    El problema que noto en las tiras de Telam (y en menor medida en las páginas del suplemento) es que, sobre todo desde lo gráfico, hay un deseo de parecerse a historietas de hace 30 o 40 años. Es una decisión tan válida como cualquier otra, pero me llama la atención que, para sintonizar con un público amplio, se parta de la suposición de que los gustos de ese público no evolucionaron, de que no ha estado expuesto a otros modelos de gráfica, otros temas, otros relatos. Me permito recordar la obviedad de que las historietas que funcionan como modelo eran, hace 30 o 40 años, contemporáneas de sus lectores, no remisiones a un pasado con el que esos lectores sintonizaban…
    Eso por ahora.

    Comentario por FedericoR — febrero 12, 2012 @ 8:46 pm | Responder

  7. Lo de los colegas era remitido a la cuestión de lo que se dice.
    Considero que el ser colegas nos pone en un lugar donde se pueden decir las cosas de otra forma. En otros foros.
    En una mesa de bar bien podés decir que el laburo que realizo (en Telam, en la tele, en los libros para chicos, en donde sea) es asombrosamente añejo. Y yo te expondré mis planteos. Y vos los tuyos. Y ahí.
    Pero en un espacio público es distinto. No digo que no lo debas/puedas hacer. Digo que “el otro” tiene el derecho a encabronarse.
    Respecto lo que decís sobre que las tiras parecen hechas hace 30 o 40 años, te invito a releerlas de un tirón, ahora que está por terminar la primer aventra de Ricardito (el martes empieza la segunda, que está mejor… je). Lo que intenté, puede ser que fallidamente, fue hacer una historieta para “aquel” público de historietas, pero escribiendo desde el hoy. No salto olvidando la evolución del último medio siglo. Escribo desde acá. Para los de acá y los de allá.
    Pero, ojo, por ahí está mal el punto de partida estilístico que tomamos con Quique. Por ahí deberíamos haber planteado la tira para los lectores “de ahora”. Pero no lo hicimos.

    En el resto, releo, opinamos de manera similar.

    Comentario por Luciano Saracino — febrero 12, 2012 @ 9:11 pm | Responder

    • Luciano:
      Creo que sobre todo desde lo gráfico, las historietas de Telam remiten a “aquel” público, lo que puede ser un ejercicio de estilización difícil e interesante, como bien decís. Pero en lo que pensaba es en la idea editorial (calculo que de un modo u otro les pidieron algo así) que me parece que implica la suposición de que los gustos “masivos” o “populares” no cambian. Y no es una idea que me guste mucho, y dejarla en una mesa de café limita un poco la difusión de mi disgusto.
      No quería hacer salvedades tipo “creo que Saracino está manejando muy bien los tempos narrativos del formato “tira” “, cosa que por lo demás pienso, porque era como bajarme de la discusión. Por otra parte, no era el tema de la nota.
      Mi punto era, y es: ni hacerse el rarito implica ser “experimental” (o ese experimento no tiene por qué asegurar respeto al resultado) ni remitirse a estilos que alguna vez fueron consumidos masivamente asegura repetir la experiencia del pasado.
      Salute! La seguimos.

      Comentario por FedericoR — febrero 12, 2012 @ 10:25 pm | Responder

    • Perdón que me meta, capaz es desubicado (no intenta serlo) pero siendo que tengo la posibilidad de plantearlo directamente con uno de los autores de la tira, acá va mi planteo:

      Quizás se confunda forma con contenido, que se exprese un nacionalismo a través del texto más que del subtexto (las constantes referencias a la minipyme y al hecho de que es algo nacional y familiar) y que, además, la forma (narrar una tira con el esperítu de antaño) fuerza al contenido (qué se narra) y lo subleva de forma tal que nos queda una historia con elementos archiconocidos pero sin un mensaje atrás que la sustente. Experimentar en un género archiconocido es sumamente válido, Moore una vez tuvo esa idea y termino cambiando la historieta para siempre con Watchmen, pero creo que en este caso la referencia no se entiende y queda una historia que, en mi humilde opinión, no termina de cuajar.

      Como nota personal: tengo 25 años (capaz un poco más de lo que tiene Ricardito) trabajo hace 3 años y medio en una minipyme familiar de casi 15 años de antigüedadí. Y creo que en lo que va de la tira han dicho más veces la palabra “Minipyme” que toda mi flia junta desde la fundación de la misma. Mi pregunta puntual es: la constante referencia al concepto de “Minipyme”, a qué se debe?

      Gracias por la oportunidad y espero con ansias las respuestas a estas inquietudes. Desde ya, muchas gracias.

      Comentario por Nico — febrero 12, 2012 @ 10:33 pm | Responder

      • Nicolás: ninguna vez en la tira -lleva casi setenta tiras publicadas- se menciona el concepto de minipyme. En dos -o tres, ahora no las tengo en la cabeza, pero las escribí- se dialoga sobre lo que significa una pyme -nunca una minipyme, como decís vos-. Y, en realidad, se habla del tema hasta ahí nomás; para llamar al chiste. Porque venía bien con el remate.
        El resto, es una historia de robots.
        Hay -hasta hoy- cien tiras escritas. Y vas a ver que el concepto al que va la tira es al de ciencia ficción.
        Lo del nombre de la tira -Ricardito Minipyme- lo explico en mi blog -pasate cuando quieras, estás más que invitado-.
        Y aclaro: cuando se me llamó a escribir esta tira nunca se me dijo “hacé una de obreros”. De hecho, si leés la historia, estamos haciendo “una de robots”.
        Pero eso recién se empieza a notar con el crecimiento de la estructura dramática.
        Gracias por preguntar.
        Te abrazo.
        Lucho.-

        Comentario por Luciano Saracino — febrero 13, 2012 @ 2:52 am

      • Hola Luciano,

        Gracias por tu respuesta. Agradezco la atención y el detalle de hacerlo sabiendo que se trataba de algo puntual y casi fuera de contexto dentro del esquema del artículo y el debate planteado.

        Tenés razón, se menciona el concepto de Pyme pero no Minipyme, he ahí mi error (igual, es más de 2 o 3… me dicen zapata… perdón). Desde ya que mi comentario crítico en ningún momento trató de ser un golpe bajo injustificiado y debo también reconocer que tenés razón: noto cierto viraje más hacia la ciencia ficción que puede ser interesante en el futuro (las leí hace un rato las últimas tiras, los re había dejado colgados).

        Zanjada esta cuestión, nuevamente valoro mucho tu respuesta y la onda de la misma.

        Como dicen por allí más arriba, lo central del debates sería el rumbo editorial que se le da a la movida y no el contenido o calidad en sí de las obras en cuestión.

        Saludos.

        Comentario por Nico — febrero 13, 2012 @ 10:28 am

  8. Cada cual que recorra los caminos que mas les gusten o los que le sean mas convenientes.

    En la fierrro y ahora en Telam les gustan mucho los caminos de tranvias.

    Comentario por oenlao — febrero 12, 2012 @ 11:38 pm | Responder

  9. Lamento que una cuestión casi lateral (y que creo solamente opina de manera crítica de una decisión editorial y no del desempeño autoral de nadie) termine ganando el centro de la cancha en un debate que me parece mucho más rico que esa mínima opinión, sea la misma acertada o no. Tal vez sería bueno revisar (por poner un ejemplo) el trabajo de Diego Parés en Humor Petiso o en Los 5 Locos del Plumín junto a Esteban Podetti, en donde la revisita erudita sobre la historieta y el humor gráfico clásico pre Caloi, Quino y Fontanarrosa termina ofreciendo un nuevo resultado que a diferencia del origen, es experimental, pero a su vez (doy fe por conocer cierto rebote del cuadro del diario) con el mismo efecto de cercanía popular con el lector.
    También es interesante revisar como ciertas maneras de hacer historieta han ido pasando de marcas de autor a normativas de mercado, un ejemplo puede ser lo que sucedió con la Nouvelle BD y cierta historieta Indie Americana de los 90s o acá con Liniers…

    Lástima que todo eso me parece que se va a opacar o diluir por un paréntesis.

    Comentario por Max Aguirre — febrero 13, 2012 @ 12:48 am | Responder

  10. porque mejor no se preguntan “¿que tipo de historieta es lo que mas vende?” listo, vamos por ese camino.

    Comentario por Roberto Parra — febrero 13, 2012 @ 1:12 am | Responder

  11. Reconozco que a mi siempre el término experimental siempre me ha puesto nervioso. Federico lo sabe desde ya hace muchos años (en charlas de períodos fanzineros), asi que no creo que sea novedad para él. NO se, me preocupan las obras (usando el lenguaje que sea, sea le audiovisual, del comic el del lenguaje escrito, el visual, etc) donde la pregunta de si es rompedora o no viene con tanta o mas importancia que la obra en sí. creo que la idea de “hagamos algo experimentando que sea asi y asa” tiene muchos numeros de convertirse en algo que se convierte ne el campo especializado de pocos. Y croe que justamente lo que siempre me atrajo del lenguaje del comic es que ha evitado bastante bien el dilema frecuente en las artes plasticas de que haya desarrollos creativos que realmente le importan a tres gatos locos. me gusta la idea de la historieta como lenguaje de masas (y hablo de potencialidades: no necesariamente que lean estos textos millones de personas, pero si que puedan ser entendibles potencialmente por millones de personas) que pueden tener desarrollos ne le lenguaje super extraños sin que le publico lo encuentre incomprensible.
    Con lo que en resumidas cuentas, mi problema es poner a la experimentacion como algo importante en si. Lo será sí y solo si sirve para generar interés en un grupo mas bien amplio de lectores. Si eso implica jugar a lo “clásico” como supuestamente pasa con las historietas de Telam (la verdad no las leí) pues felicidades. Si lo hace pares (seguramente lo hace: siempre ha tenido la necesidad de comunicar en sus historias) o Kraneo (me lo debo leer tambien) pues excelente. Si no, me resulta algo innecesario. O sea le Spiegelman de breakdowns es un pajero; el de Maus es un capo.
    Por supuesot uno puede estar completamente equivocado. O correcto. O ponerse a hablar del sexo de los angeles también… =)

    Comentario por Roberto Barreiro — febrero 13, 2012 @ 12:56 pm | Responder

  12. Una nota curiosamente caotica y despelotada, pero bastante interesante y que hace pensar. Yo concuerdo con Reggiani en que ultimamente , cuando veo productos como el de telam o la comic.ar, que me parece que intentan “apuntar a un lector clásico” me parece que no dan pie con bola. Por eso, pese a todo, me parece que la fierro funca xq dejan que los autores hagan lo que se les de la gana, lo cual da por lo menos un producto mas honesto y original.

    Saracino habla de las publicaciones italianas, que siguen lineamientos similares a los que aca tenia columba o record, pero el problema es que esa es la idiosincrasia de otro pais que poco y nada tiene que ver con lo sucedido aca en los ultimos años, como tampoco tienen nada que ver otros fenomenos exitosos foraneos como el shonen manga, los albumes franceses o los comics de dc y marvel.

    Me parece que buscar el “nuevo comic popular” se puede lograr a base de mucha prueba y error y no mirando lo que sale en otros paises o lo que se hacia aca hace 30 años.

    Comentario por Zambrano — febrero 13, 2012 @ 2:04 pm | Responder

  13. Gracias Max por la mención elogiosa, tengo un punto técnico-polémico de uno de tus comentarios:

    “Telam claramente es un trabajo por encargo y no una tarea autoral, es retomar tira de aventura con continuará, un formato que se dejó de hacer salvo contadas excepciones y que tuvo su momento de oro en los años 50s.”

    Bueno, me atrevo a no coincidir… La Nelly maneja dentro de el código humorístico un formato de continuará… De hecho dos de los libros de la Nelly están construidos en base a pequeñas sagas… ¿Y quién duda de que Langer es uno de los dibujantes más modernos de Argentina?

    La tira de Altuna maneja el formato de continuará, Diógenes y el Linyera (dentro del género autoconclusivo pero que desarrolla historias) también maneja ese formato, lo mismo que Clemente… Y el dibujante que más libros vende en la Argentina, el Innombrable, el odiado y detestado, pero a quien no se lo puede acusar de no saber qué es lo que quiere su público (aunque no nos guste!) también lo maneja; supongo que el dibujo humorístico y el código de que las tiras tengan remate disimula esto, pero no dejan de ser “continuará”.

    No digo que sea bueno o malo; a mí en lo personal me gusta, porque la narración me gusta más que el chiste autoconclusivo y cerrado. A lo que voy es a que no creo que el continuará sea algo vetusto o demodée, por el contrario, creo que está más vigente que nunca. En otros campos como la televisión, por ejemplo, los intentos más modernos y audaces se construyen en capítulos encadenados, toda una evolución respecto de la televisión de los 80.

    También hay que aclarar que por lo menos en nuestro caso Télam en ningún momento pidió este formato…

    Comentario por Podeti — febrero 13, 2012 @ 2:30 pm | Responder

    • “Telam claramente es un trabajo por encargo y no una tarea autoral, es retomar tira de aventura con continuará, un formato que se dejó de hacer salvo contadas excepciones y que tuvo su momento de oro en los años 50s.”

      Todos los ejemplos que pusiste no son de aventura y además, las sagas con remate en cada una de las entregas no se adaptan a el Continuará de aventuras de, ponele Terry y los piratas o Lindor Cobas, Continuará al que si se adaptan casi todas las tiras de Telam salvo Chumbo o quizá Los Patriopibes.

      Los ejemplos de sagas a los que te referís tienen más parecido en las sagas de Clemente o incluso de Mafalda o Peanuts.

      Y algo más, Gaturro (si es el ejemplo innombrable al que te referías) no tiene sagas.

      Comentario por Max Aguirre — febrero 13, 2012 @ 3:29 pm | Responder

  14. Bueh, acabo de releer que te referías a historieta “de aventuras” en continuará así que la mayoría de mis contraejemplos no sirven para nada!!! Qué pelotazo!!!

    Comentario por Podeti — febrero 13, 2012 @ 3:48 pm | Responder

  15. sacto, me refiero a las de Peanuts o incluso Popeye… Mafalda en cambio entiendo que no pasaba más de cuatro tiras con un tema…

    Gaturro sí que tiene… Sagas medio pelotudas (sobre que Gaturro se casa y cosas así) pero sagas al fin.

    Habría que determinar numéricamente cuántas tiras con una misma situación en continuado conforman una “saga”. Yo sugiero “7”.

    Comentario por Podeti — febrero 13, 2012 @ 3:52 pm | Responder

  16. Habría que consultar a Snorri Sturlusonn sobre el tema. ¿Snorri?

    Comentario por Podeti — febrero 13, 2012 @ 3:54 pm | Responder

    • Ese último comentario le salió medio fino, Podeti.

      Comentario por FedericoR — febrero 13, 2012 @ 4:17 pm | Responder

  17. Estoy de acuedrdo con Luciano en cuanto a MTV y Dragon Ball. No a todo el mundo le pasó eso. Pero “algo” (lo que sea), le pasó. Y sino, es triste e injusto, ayudemos a que pase algo.
    Y digo pasar pasar, eh, ir de un lado a otro, no quedarse en el mismo lugar.

    Me acordé de esta canción.

    Comentario por franlopez — febrero 13, 2012 @ 4:21 pm | Responder

  18. Perdón, no me meto en la discusión de fondo -ya algo dije en el post sobre la nota que subió Max-. Para ir entendiendo algunas cosas, en particular del proyecto de Telam… ¿Alguién me puede explicar con alguna precisión la historia previa al lanzamiento de las historietas de Telam. “¿Cómo se dieron los hechos?” diria algún periodista… Seguramente es mucho preguntar, pero… Roberto von Sprecher

    Comentario por vonsprecher — febrero 13, 2012 @ 6:10 pm | Responder

    • Como a Dolores Okecki en otra discusión, tu comentario también fue a parar al spam. Recién lo veo ahora, Roberto, mil disculpas.

      Comentario por Andrés Valenzuela — febrero 14, 2012 @ 10:47 am | Responder

    • ¿Puntualmente qué es lo que te interesa saber, Roberto?

      Comentario por Diego Parés — febrero 14, 2012 @ 10:51 am | Responder

  19. Hola, gracias Federico.
    Tambien hay que entender lo experimental, por ejemplo en el caso de la vieja Fierro, del Oxido, con tantos pibes, cómo un momento de aprendizaje. De aprendizaje de lo nuevo que llegaba a la Argentina tras años de poco contacto con lo que se hacía afuera y justo tambien de aprendizaje de los autores en su juventud. El autor aprende, y en su camino, va experimentando el conocimiento de lo nuevo, lo desconocido, etc. ¿El lector lo sufre? No necesariamente. Hay de todo en este mundo. A un pibe de 20, 25 años le tolero cualquier experimento y en cambio sospecharía si no los hace, si tuviera un estilo cerradito, perfecto.
    Está el buen experimento, que es para el autor, para autoaprender, y está el experimento calculado, que es para el lector. El experimento calcula en general es un disfraz.
    Es lógico que todo eso conviva sin contradicción. Porque las historietas están hechas por gente con diferentes necesidades, habilidades, conocimientos y limitaciones. Y el lector lo mismo.
    Y el caso de telam, que no se cómo se llegó a ese tema, es lo mismo, yo hago lo que hago porque deseo hacer eso hoy (conociendo obviamente quien es el editor). No hago una tira clásica porque en el pais exista algo mas que palermo Hollywood sino porque me gusta así, hoy (aunque no dejamos de tener en cuenta eso, sobre todo Esteban, que a miles de kilometros por ahí el tipo que la lee no tiene idea de que cosa es la novela gráfica, ponele). Si pienso, no sé, en mi suegro, en San Pedro, acá nomás, a 180 kms, no tan lejos, un tipo que, cómo la gran mayoría del pais, lee historietas en el diario y sin darle bola, lee los chistes al pasar, etc, no los analiza, los disfruta, se me ocurre que puede disfrutar la tira tanto cómo yo. Mi suegro no es Fran López, por poner un ejemplo de juventud actualizada, estéticamente refinada, y se me ocurre que en el pais hay mas gente que no es Fran Lopez que la que si es.

    Comentario por Diego Parés — febrero 14, 2012 @ 10:38 am | Responder

  20. Que la “gente” no lea mucha historieta Argentina (o de cualquier país) quizás se deba a que te pegan un tiro en el bolsillo a la hora de comprarla.
    Esta bien que los dibujantes expresen sus molestias y sus opiniones, pero también hay que escuchar al que compra y lee, porque sin él nadie viviría de esto.
    Hay una necesidad urgente de una historieta popular, al menos en cuanto a precio, para que viejos y nuevos lectores vuelvan a acercarse a este increíble medio.
    Y si, todo no se puede, cada uno debe tener en claro que es lo que quiere con su trabajo. Ser leído o seguir en los círculos selectos del elitismo.

    Comentario por Julián Gabriel — febrero 14, 2012 @ 12:38 pm | Responder

  21. Se me ocurre otra cosa interesante que noto en común en la llamada “Historieta Experimental” y es que por lo general se mete mucho en la estructura del relato, pero deja afuera por completo al personaje o su ingeniería.

    Hay una pregunta que se hace en las discusiones sobre guión o relato que es “¿Qué es más importante? ¿El personaje o la trama?” La respuesta correcta en realidad es “El personaje ES la trama y la trama ES el personaje”. Esto es más cierto en la historieta (aunque el fenómeno se repite un poco en cine y en el relato televisivo) donde el diseño de un personaje (tanto desde lo visual como argumental) es una obra en sí misma, una especie de relato hecho en un segundo…

    Cuando vemos una imagen de Buddy Bradley o el Corto no vemos un dibujito, vemos toda una historia de vida de golpe, donde se entraman otros personajes y relatos, estampándose a través de nuestros ojos. Este es tal vez uno de los puntos fuertes de la historieta.

    Por lo general quienes hacen lo que habitualmente llamamos “Historieta Experimental” (tomemos de ejemplo cualquier historieta de Breakdowns) trabajan con “personajes genéricos”, vacíos, que puedan adaptarse a las genialidades semiológicas del experimento. “La” chica, “El” pibe, el oficinista, el ama de casa… Desde luego no es imposible experimentar y crear personajes sólidos, pero hay que ser Faulkner y de eso mucho no hay. Este es el error y la falla del 90 % de los experimentos…

    En cuanto a la audacia de llamar “experimental” a obras como Rispo o lo de Kráneo, no sé, me parece que la palabra correcta es “originalidad” o tal vez “personalidad”.

    Comentario por Podeti — febrero 14, 2012 @ 1:54 pm | Responder

    • Me atrevo a suponer que el experimento original en Rispo y en El cuervo está dado en su manera de producir tales historietas y en su revisita del relato clásico al que referencian pero no calcan. Tal vez hay un pre concepto sobre qué es ser experimental y qué no lo es. Estimo que si uno hace historieta respondiendo canónicamente a algún espacio pre existente de la industria cultural, no es experimental, sin embargo si subvierte cualquiera de sus partes constitutivas está haciendo un experimento.
      Tal vez la historieta argentina actual es un tanto difusa y variopinta como para poder suponerle un canon y por lo tanto es igual de difuso suponer qué es lo experimental, quizá el error es suponer que el canon a aplicarle es el que alguna vez fuera el canon, así como suponer que lo experimental es lo que alguna vez fue un experimento.

      Comentario por Max Aguirre — febrero 14, 2012 @ 2:42 pm | Responder

    • Diego: Estamos de acuerdo: soy (somos, tampoco nos hagamos los boludos, que somos un grupito de gente discutiendo sobre historieta e historia islandesa en un blog) la minoría.

      Me parece triste (y peligroso) igualar las ideas de “popular” y “clásico”.

      La televisión más recontra popular que se hace hoy por hoy, poco tiene que ver con la televisión que era recontra popular en los 70s, ponele…

      Patoruzú, en su mejor momento, era una historieta súper actual. En su peor momento era, sin embargo, un intento gris de sostener una imagen de lo que fue. Lo mismo puedo pensar alrededor de Columba, ponele.

      Y esto que digo no lo digo para decir que usar modelos del pasado no sea válido, lo que a mi me preocupa es esa idea de que “la gente” (que, como todo generalización, no encierra ninguna verdad y es un poco peligrosa, ¿o no, doña rosa?) “quiere” leer la Skorpio. Y que eso es cierto porque lo que tiene enfrente (lo único que podría tener enfrente) es Breakdowns.

      Comentario por franlopez — febrero 14, 2012 @ 5:16 pm | Responder

  22. Con atraso respuesta a Diego (a mi consulta sobre el proyecto de Telam): “¿Puntualmente qué es lo que te interesa saber, Roberto?
    Comentario por Diego Parés — febrero 14, 2012 @ 10:51 am”
    Bien, supongo que lo de Telam es un proyecto que se trabajo bastante… ¿Cómo empieza el proyecto? (alguien lo tiene que haber planteado, hipotetizo que Lautaro Ortiz puede haber tenido un papel importante, y lo tiene que haber planteado por que indago y vio que había espacio para el proyecto) ¿Cómo se va armando.., lineamientos? (más allá de los que se explicitan en la presentación, en las páginas de Telam…Luciano habla de como Quique Alcatena plantea conscientemente un dibujo clásico, el mismo Luciano habla de historietas para aquellos que leían historietas antes -ojo, alguna cosa puede haber sido en comentarios a un post con la nota de Max A-.) ¿Cómo se logra el financiamiento (aunque eso, supongo, no es algo que se vaya a comentar en público… o sí, que se yo)?. ¿Cómo se define los que van a participar… Cómo se decide las historietas que van…? Etc. MAS VALE -DIEGO- QUE NO ES UN CUESTIONARIO PARA VOS… SON LAS COSAS QUE ME VENGO PREGUNTANDO DE ANTES… SUPONGO QUE EN ALGUN LADO LAS HABRAN DISCUTIDO. SI PODES TIRAR ALGUN DATO SOBRE CUALQUIERA DE LOS PUNTOS ESTARIA BUENO, si lo puede tirar algún otro también. Uno se puede imaginar sobre el proceso, pero sobre todo son especulaciones y datos sueltos.
    MUCHAS GRACIAS DIEGO.

    Comentario por vonsprecher — febrero 14, 2012 @ 4:10 pm | Responder

  23. Cualquier cosa… para no contestar en medio de la discusión, mi mail es rvonsprecher@yahoo.com.ar Disculpen y gracias. Roberto

    Comentario por vonsprecher — febrero 14, 2012 @ 4:17 pm | Responder

    • ok, te escribo al mail, Roberto.

      Comentario por diego parés — febrero 14, 2012 @ 9:01 pm | Responder

  24. Ah, es la discusión que ya hemos tenido con Fede, según su teoría dibujar una historieta y luego publicarla en formato libro es un experimento de producción… También parece haber una arbitrariedad en esto de la “revisita al relato clásico” (que en Parés no es ni más ni menos que respetar su habitual manera de escribir guiones de Rispo, sólo que en Correrías se permitió extender el relato).

    Me resulta un poco desconcertante, por no decir inquietante: Trabajamos en la misma profesión (y en un medio común) y pareciera que habitamos culturas, idiomas y planetas completamente diferentes.

    Comentario por Podeti — febrero 14, 2012 @ 5:07 pm | Responder

  25. Entre que el librito sea “una lección de esas cosas de historieta” y “experimental” me quedó con lo primero. Si fué experimental fué a mi pesar. Lo de enlazar varias historias en una (la manera en que trabajé) lo hice en la convicción de que tratándose de una historieta humorística, cualquier cosa se puede acomodar con gracia, pero no en forma experimental, el resultado no me tomó por sorpresa.

    Comentario por Diego parés — febrero 14, 2012 @ 5:56 pm | Responder

  26. Digo “revisita” porque creo que toca temáticas distintas y subvierte la estética a favor del propio espacio historietístico. No es un guionista de Tex haciendo Tex exactamente igual que lo han hecho por años, más bien son autores que a conciencia de aquellas historietas, hoy las vuelven a contar no a recrear.

    Digamos que sin llegar a (a mi Alan Moore no me gusta pero me sirve para poner el ejemplo) la cosa del juego formal metahistorietístico de Watchmen, abordan un género o una estética clásica para hacer algo nuevo ” ni más ni menos que respetar su habitual manera de escribir guiones de Rispo” dice Podeti y exactamente eso es, no repite Patoruzú sino que lo revisita para que sea Rispo.
    Como Alan Moore que escribe una de super héroes pero no como los demás guionistas de super héroes, sino a conciencia de como usar ese espacio pre existente y con infinidad de reglas para volverlo su propio lenguaje. El caso de Kraneo lo intuyo parecido.

    Con respecto a como editar un libro o la manera de producir lo que se produce, si es la primera vez que se hace y no existen anteriores casos,es decir:
    En el caso de “El cuervo” Nadie antes en HR había hecho una novela gráfica en entregas semanales y sin saber cuántas páginas tendría y en el caso de “Rispo” nadie antes (creo) había usado medios tan diversos como Fierro, Historietas Reales (Los resortes simbólicos para ser más precisos) y Barcelona para hilvanar un relato concordante común. Entonces si nadie antes lo había hecho, creo que eso es un experimento. Como mojar el sanguche de salame en la chocolatada ponele.

    Por lo demás, no solo hay arbitrariedad en una parte de uno de mis comentarios, creo que todos los comentarios y la nota son arbitrariedades, lo que está muy bien dado que esto es un opinódromo.

    Y no creo, estimado Podeti, que habitemos planetas distintos, creo que a veces tenemos opiniones distintas y otras no tanto y otras igualitas, como calcadas, lo que también está fenómeno.

    PD: Es bueno eso que dice Parés sobre que para a él no le resultó sorpresivo ni experimental lo que para algunos lectores sí, habla de otra variable y que es que no siempre concuerda lo que el autor percibe de su laburo con lo que percibe el lector.

    Comentario por Max Aguirre — febrero 14, 2012 @ 8:47 pm | Responder

  27. Pero la historieta por entregas y sin saber cuándo o cómo termina Max es un sistema clásico, no sólo eso, es algo a lo que para muchos dibujantes es casi un ideal, algoi a lo que aspiramos desde pequeños… Así se ha hecho lo mejor que ha dado la historieta, como Popeye o Pi-Pìo…

    La diferencia (y que para mi es lo que nos coloca en planetas distantes) es un poco lo que dice Diego, que lo que para vos o Fede es experimental algo que para él ( y para mí como lector) fue totalmente natural… El hecho de que la haya realizado en medios diferentes fue una estrategia muy inteligente en un contexto donde las editoriales han muerto y desaparecido… Yo no entiendo esto como un experimento sino como una estrategia de supervivencia de la obra en medio de la debacle… No fue una elección, entiendo que para la profesión, para el artista e incluso el lector siempre es mejor poder seguir una serie en un único medio. Se confunde la consecuencia de una limitación, de un contexto desastroso con una decisiòn voluntaria.

    Tampoco creo que Diego haya tenido (hablo desde mi interpretación desde luego, obviamente él me puede desmentir) en mente “revisitar Patoruzí”, el contenido de Rispo, o sea la carne y la sustancia de la obra no tiene punto de contacto alguno con Quinterno aunque luego haya decidido darle ese envoltorio como juego…

    Bueno, muy interesante todo.

    Comentario por Podeti — febrero 14, 2012 @ 9:53 pm | Responder

  28. Son pareceres, tal cual lo decís hasta coincido, por eso digo, quizá esto es buscar entender y buscar entender no es habitar planetas diversos es habitar el mismo y permitirse pensar.

    Comentario por Max Aguirre — febrero 14, 2012 @ 11:22 pm | Responder

  29. Al final el tema de fondo siempre es la voluntad, esa cosa imposible:

    “Se confunde la consecuencia de una limitación, de un contexto desastroso con una decisiòn voluntaria”, dice Podeti.

    Yo digo que yo qué se. No se cómo funciona la voluntad. A veces tenemos ideas demasiado celestiales de cómo pasan las cosas. Y un prejuicio doble:

    – El “artista modernito experimental” actúa desde la voluntad y la libertad.
    – Nosotros los “laburantes de la gráfica” estamos acá haciendo lo que podemos, o lo que nos dejan…

    Qué se yo, el “arte” también tiene un contexto de mercado, espectativas, loquesea, bastante deprimente. No sé si Malevich, cuando estaba ahí siendo requete radical, podía hacer otra cosa (y, curiosamente, cuando ya era Malevich y ya empezó a poder, arrancó a “elegir” ser más bien un pintor que le gustaría a mi abuela).

    Me preocupa un poco que pongamos ahí arriba a los “artistas”, esos seres libres y mágicos. Y, sobre todo, que nos pongamos a nosotros abajo (y encima abajo de ESO!), miserables condenaditos a no poder elegir.

    Comentario por franlopez — febrero 15, 2012 @ 1:01 am | Responder

  30. Muchas gracias por la atención que le prestan a mis conjeturas, en serio: me siento muy honrado. Hasta me honra que se enojen conmigo.
    No he contestado mucho para no interrumpir, y para no encontrarme “explicando” lo que no supe escribir con claridad en primera instancia: “acá quise decir esto, acá quise decir lo otro”. Lo hubieras hecho, Reggiani.

    Podeti se sorprende de que vivamos en planetas distintos. No estoy tan seguro. Me pasa que no puedo dejar de ver una sofisticación extrema en cosas como Humor Petiso o Chumbo, que ustedes insisten en proponer como “naturales”, como resultado de “hacer lo que les sale”. Sofisticación que celebro, y que no impide que mi tía se ría con un chiste. Me enfrento al ridículo, veo: les discuto a ustedes lo que ustedes hacen. Mejor, hacemos historietas, está bueno hacer un poco el ridículo.

    Me parece que lo que quise decir (yo también necesitaría alguien que me explique a mí) es que la discusión entre “historieta popular” y “experimental” es la discusión entre dos modelos con olor a naftalina. Es más: lo “experimental” como suele verse en historieta es más viejo todavía. Y que la experimentación que realmente me interesa es la que implica que el artista (me aguanto la palabrita) no sepa a dónde va, incluso con su propia vida en tanto artista. Que no sepa qué demanda social cubre lo que hace, si es que cubre alguna. Y capaz que descubre que las cubre todas, pero eso lo sabrá al final.

    Comentario por FedericoR — febrero 15, 2012 @ 8:51 am | Responder

  31. yo se que tengo que pensar cuando max aguirre escribe mucho: lo contrario.

    Comentario por Daniel Meresa Diseño — febrero 15, 2012 @ 9:22 am | Responder

    • ¿Fundamentás un poquito, Daniel, o sólo buscás pelea?

      Últimamente hay un par de usuarios que insisten en ser agresivos al pedo, sin provocación y sin aportar nada, ¿cuándo van a entender que Cuadritos no es el lugar para eso?

      Comentario por Andrés Valenzuela — febrero 15, 2012 @ 10:08 am | Responder

    • ¿Lo contrario de todo? Mirá que escribe largo, Daniel…

      Comentario por FedericoR — febrero 15, 2012 @ 11:12 am | Responder

  32. 1 me parece que la discusion es totalmente esteril. Estamos hablando de un arte que todo es experimentacion, porque es un arte que comunica y todo el tiempo estas probando si estas comunicando bien o mal. Decir que se experimenta es como no decir nada. Ahi le doy la derecha a podetti y a pares. son cosas que salen porque se las hace rapido, porque se busca divertir o porque carajo sea el motivo. el boludo que dice que hace historieta experimental es porque no busca justificar que hace historietas. la historieta ya es un experimento en si.

    2 telam: telam esta haciendo uno de los peores proyectos de historieta que ha visto la historieta argentina. es un desproposito de recursos. historietas malas y aburridas, dibujos que no corresponden al momento que estamos viviendo. mensajes burdos y de mal gusto. para hacer basura como esta, es mejor no hacer nada. y si alcatena busca hacer algo clasico con ricardito minipyme es decir que el cielo busca ser celeste.

    3 aplaudo los espacios de debate, pero cuando se repiten las ideas una, dos y un millon de veces es sabio callarse.

    Comentario por gonzalo — febrero 15, 2012 @ 11:37 am | Responder

  33. Pero Fran, quién dice que hablar de “laburantes de la gráfica” es ponernos “allá abajo”? Para mí es un orgullo… Y además esto no se contradice en absoluto con ser un artista.

    Tal vez no me explico bien… La voluntad y la libertad total no existen… Tampoco la prisión absoluta… Yo entiendo que Diego hizo lo que se le cantó las bolas (dentro de limitaciones más jodidas como salud, tiempo, espacio y reglas básicas de la historieta) al dibujar Rispo, pero no necesariamente al editarla como la editó. Y esto no habla mal de él como laburante de la gráfica ni artista (rubros en los que por supuesto es impecable) sino de la situación editorial y cultural en la que vivimos…

    Lo que yo discuto es una especie de triunfalismo al analizar la edición independiente que me parece un poco negador.

    Comentario por Podeti — febrero 15, 2012 @ 11:39 am | Responder

  34. Podeti: Tal vez no quedó claro lo que decía, a veces me distraigo y escribo un poco confuso, perdón.
    Ponerse abajo no es decirse laburante, artista, ornitorrinco y laserenísima: son solo palabras. Lo que sí me parece ponerse abajo es pensar a unos como “gente que toma decisiones” y a los otros como meros presos de sus limitaciones, contextos, lo que sea.

    Y eso lo decía por ese comentario tuyo, sobre que se confunde “la consecuencia de una limitación, de un contexto desastroso con una decisiòn voluntaria”.

    Lo que digo es que todo es consecuencia de limitaciones y contexto.

    Y no entiendo eso que decís del triunfalismo, de dónde viene, o en respuesta a qué sale esa idea…

    Comentario por franlopez — febrero 15, 2012 @ 12:59 pm | Responder

  35. Yo en ningún momento hice una “distinción entre artistas y laburantes del dibujo”, tampoco sé de dónde salió eso. Hago una distinción entre trabajar o ser artista en un momento económicamente y culturalmente floreciente y hacerlo… En fin, en este momento. Tal vez deba aclarar (a riesgo de hacerme odiar más que el camarada Reggiani) que me parece un momento desastroso para la historieta en todo sentido.

    Con triunfalismo me refiero a un artículo en el que Fede prácticamente descorchaba un champán ante la aparición de un “nuevo modo de producción” refiriéndose a libros que llegan a poca gente, donde el autor no gana casi nada y el editor tampoco. Incluso ha llegado a decir que en otro momento el libro de Rispo ni siquiera hubiera visto la luz, cosa con la que disiento absolutamente (si es que se puede disentir con una situación hipotética). Y también me refiero a esto de llamar “experimento” a un libro extraordinario pero creado sólo en base al esfuerzo de un autor y el esfuerzo de una editorial… En un punto hasta me parece un poco frívolo verlo así… Pero bueno, no me den bola, se ve que soy un amargo.

    Yo creo que la mejor respuesta que me pueden dar es “Why don’t you commit suicide?” ( http://www.facebook.com/photo.php?fbid=2946063763957&set=a.2943683384449.136515.1032160791&type=3&theater )

    Comentario por Podeti — febrero 15, 2012 @ 9:32 pm | Responder

  36. Y, sí, no se qué querés que te diga, está todo mal, todo gris, todo oscuro, no pasa nada divertido, no se para qué me levanto a la mañana. Por suerte me queda el consuelo de ser élite, exclusivo, de culto, oculto, v.i.p. Por suerte me queda el consuelo de pensar, todo tiempo pasado fue mejor.

    Comentario por franlopez — febrero 16, 2012 @ 8:36 am | Responder

  37. Hola, Podeti. Me temo que confundís descripción con valoración. Yo tengo una mirada bastante pesimista sobre la situación de la historieta argentina: cada año, el amigo Valenzuela publica su reseña de publicaciones del año y yo me peleo con él.
    Sí creo que hay modos de producción nuevos (llamese “editorial pequeña”, llámese “blog”, llamese “abaratamiento de la impresión para fanzines”) que permiten una variedad de opciones (y estilos, y temáticas) que en tiempos económicamente más florecientes no existía: lo que suele llamarse “hacer de la necesidad virtud”.
    En cuanto a llamar “experimento” a un libro creado sólo en base al esfuerzo de un autor: eso es justamente lo que propuse llamar “experimento” en la nota. ¡Muy bien 10 felicitado! Lo resumiste mejor que yo.

    Comentario por FedericoR — febrero 16, 2012 @ 10:00 am | Responder

  38. Sí ya sé, pero tu propuesta me parece errónea, como lo del tran bala. Saludos!!

    Comentario por Podeti — febrero 16, 2012 @ 9:51 pm | Responder

  39. […] Esta categoría es prima hermana de otra muy utilizada que la de la “experimental”, que ya Federico Reggiani intentó analizar aquí (una buena cantidad de comentarios discuten su buen o mal […]

    Pingback por “La historieta que le gusta a la gente” « Cuadritos, periodismo de historieta — febrero 22, 2012 @ 10:02 am | Responder

  40. “(Abro paréntesis, porque el paréntesis es el lugar en que el lector saltea: no tengo muchas ganas de pelear. Los lenguajes evolucionan, al menos al ritmo inevitable de la moda. Lo que un lector entendía por “experimental” ayer, hoy puede ser la norma, o incluso el más rancio tradicionalismo. Por eso resulta un poco desalentador ver ciertos intentos por recuperar esa relación mítica de la historieta con sus lectores que parecen suponer que para esos lectores lo “actual” es una Skorpio de 1975: como si no hubieran pasado MTV o Dragon Ball “, YO VEIA DRAGON BALL Y MTV, Y NO PASA POQUE LA SKORPIO DE LOS 80,90, Y COLUMBA SEA UNA FORMA ERRÓNEA DE PROPONER MATERIAL, SINO PORQUE ES MEJOR QUE EL 80% DE LAS COSAS QUE SE PUBLICAN EN LA FIERRO. POR ESO ES QUE SE PUBLICA.

    Comentario por ARIEL — marzo 28, 2012 @ 3:55 pm | Responder


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