Cuadritos, periodismo de historieta

febrero 29, 2012

Gerontofilia y decisiones editoriales

Filed under: Cómic argentino,Especiales — Andrés Valenzuela @ 10:00 am
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Por distintos motivos, los editores de historieta siempre quedan en el ojo de la tormenta. Se les achaca la culpa de todos los males (rara vez se les adjudica algún mérito). Los editores de historieta, incluso, se parecen bastante a políticos: se los acusa de enriquecerse con la plata de los trabajadores, de desatinos en sus decisiones y si la pegan en algo, ni siquiera es un mérito. “Por algo lo hará”, se desliza.

Todo esto a propósito de los recurrentes intentos por reflotar Hijitus. O cualquier otra serie clásica, ya puestos. Algunos años atrás, una solicitada de los seguidores de García Ferré llamaba a pedirle al diario Clarín que publicara las historietas basadas en el personaje. Además de rescatar los “valores” del personaje, la campaña aludía a “la historieta que le gusta a la gente” (cuestión que se exploró un poco la semana pasada).

Por supuesto, el de Hijitus es un caso de tantos. Algunos son más recurrentes que otros, pero cada lector de Cuadritos podrá imaginar el suyo propio, sea en títulos o en autores. Pongámoslo en negrita, cosa de no irritar sensibilidades trulalenses: el de Hijitus es un caso de tantos, no el centro de la discusión.

Sin importar cuál sea el título de marras, siempre se trata de una reedición. Repitámoslo, por si no quedó claro: reedición.

¿Y qué es una reedición? Obviedad: la publicación de material que ya fue publicado hace tiempo.

Quienes reclaman las reediciones de determinados clásicos de la historieta argentina suelen declarar que lo hacen como parte de una “lucha” por la historieta nacional. Vale detenerse acá y pensar un poco al respecto.

¿A quién le sirve una reedición?

¿A los historietistas actuales? ¿A los futuros historietistas? ¿A los nostálgicos del pasado? ¿A la incorporación de nuevas generaciones de lectores? ¿De qué modo le sirve, si acaso, a cada uno de estos?

Si un editor X tuviera el dinero para sacar un libro y tuviera que optar por editar un clásico o arriesgarse con un autor nuevo, ¿qué opción debería elegir? ¿Por qué? (Lo interesante del caso, aquí, es que no hay una única respuesta y cada caso amerita una reflexión particular).

¿A quién apela la reedición de un clásico? ¿A qué lector? ¿A qué fracción del “ambiente historietístico”? ¿A qué porción del potencial público lector de la población argentina? ¿Sirve cada reedición para (re)construir el campo de las viñetas argentinas o sólo satisface la nostalgia de quienes ya no son jóvenes? Es innegable el legítimo derecho al deseo que puede tener cada uno de esos lectores por ver la obra de sus amores reeditada, ¿pero se le puede llamar a eso “luchar por la historieta nacional”?

¿Qué tipo de edición necesita cada obra, sea contemporánea o clásica? ¿Una edición fastuosa y tirada de 10.000 ejemplares? ¿O alcanza con 400 o 500 libros para vender entre los coleccionistas y estudiantes de historieta, que la necesitarían por razones formativas? De cierta producción, ¿no bastaría con un buen archivo público, quizás disponible digitalmente? (llámese “Biblioteca de la historieta argentina”, “Museo” o “Archivo digital”)

En la misma línea podrían (¿deberían?) pensarse otras ediciones de autores contemporáneos. ¿Cuántos ejemplares necesita ver publicados un libro de autor novel? ¿Cómo debe acompañarse esa publicación? Y sobre todo, ¿con qué libro debería “presentarse” a un autor? ¿Sirve cualquier relato de su producción o conviene elegir uno que pueda atraerle más lectores y por ende más posibilidades en el futuro?

No se trata, en definitiva, de negar los antecedentes y abrazar las viñetas nuevas, del mismo modo que el futuro no radica en negar a los jóvenes y quedarse con las viejas glorias. La cuestión está en pensar en qué medida cada reclamo, cada proyecto editorial, colección y libro publicado puede ayudar genuinamente a la consolidación y continuidad -tanto en lo artístico como en lo comercial- de la historieta argentina.

**

Por ahora, este artículo oficia de cierre tentativo y provisorio a la serie de artículos sobre el “ambiente comiquero” (o circuito, o historietístico, o como lo prefieran) que comenzó aquí, siguió acá y en tercera instancia acá.

50 comentarios »

  1. Con todo respeto, Andrés, ya desde el título mismo de esta nota, para mí teñido de una parcialidad provocadora e innecesaria, se vuelve una vez más a erigir como centro de la cuestión una confrontación. Confrontación entre material “viejo” y material “nuevo”, entre autores “gerontes” y autores “jóvenes”, que no conduce a nada, que es estéril, y sólo sirve para exacerbar ánimos. El término “gerontofilia” es descalificador, y sólo es válido en cuanto a una petición de principios de tu parte, que es totalmente arbitraria. Me parece que más enriquecedor sería concentrarnos en una tradición ininterrumpida de obras y autores, que no se oponen entre sí sino que se potencian mutuamente. Y hablo de tradición en el sentido más pleno y cabal del término,como algo vivo y creciente, sin ningún resabio de almidón o naftalina.

    Comentario por quique alcatena — febrero 29, 2012 @ 2:25 pm | Responder

    • lo discutible y preguntable seria ¿existe esa tradición ininterrumpida? o los noventas fueron un gran corte entre ambas tradiciones? No se si tengo una repuesta a eso, peor creo que es una pregunta a hacerse. Tal vez estamos hablando de diferencias tan notorias en el espectro de la histoireta argneitna que haya que verlas como espacios diferentes. Y que esa sea la diferencia entre pasado y presente hoy en la historieta argenta…

      Comentario por roberto barreiro — marzo 2, 2012 @ 2:09 pm | Responder

    • Hola Quique ( y a todos). De la lectura que hago yo no sé si el término “gerontes” se refiere a autores vivos. Yo interpreto “material publicado antes de tal fecha”. Y ahí ya no puede haber confrontación, porque ¿cómo confrontar a Calé con Max Cachimba, a Del Castillo con Jorge Quien, cuando la línea divisoria se establece no por los atributos de las obras, sino por mera cronología?

      La confrontación puede llegar a aparecer, y no me parece dañina si se confronta con fines concretos (lo que yo llamo la verdadera “política” de la historieta), no si el duelo es “viejos vs nuevos”, sino cuando (esto es una opinión personal, o sea, aquello sobre lo cual me pondría a discutir) el match se da entre “jóvenes viejos vs viejos modernos”, me explico: cuando tenemos por un lado a autores jóvenes que trabajan narrativas (argumentos, dibujo, formatos, etc) que hace décadas ya se encontraban en el más obvio desuso, y por el otro a tipos de avanzada edad, como Oswal, (por no hablar de algunos difuntos como A.Breccia) cuya modernidad y originalidad narrativa nos da tela para cortar para rato. Y todo esto sin hacer juicio de valor sobre “lo viejo” y “lo moderno”.

      Por último: comparar con la literatura es medio complicado, porque no sólo los ejemplos de clásicos citados son muchas veces lectura obligatoria en todos los niveles académicos, lo que garantiza un pedido constante por parte del público, sino que además muchas veces el negocio está en publicar esas obras por el simple motivo de que son de dominio público y se está excento de pagar derechos de autor. Si bien la historieta es demasiado joven como para contar con demasiados autores que hayan muerto hace más de 70 años (período a partir del cual para el que no lo sabe, una obra entra en dominio público), el yeite pareciera estar en adaptar esas obras maestras al cómic, pero soy de la opinión que tal cosa sería un – yet another – claro síntoma de escasa originalidad en el campo. No tanto por recurrir a los clásicos en sí como fuente de contenidos, sino por la forma y por el gran daño que esta forma, a mi juicio, le haría al campo. Esta postura la defiendo aquí: http://comiqueando.com.ar/seccion_detalle.php?id=923

      Ahora, si la reedición de material clásico se propone como actividad cuasi-museística, entonces en ese caso, por favor publíquense todos los números de Hora Cero y Frontera en tomos apaisados de 200 páginas, como los que sacó Planeta de la EC Comics en b/n, nos vendría genial a todos los lectores de historieta de todos los niveles…y a los lectores de “libros de verdad” también.

      Saludos a todos.

      Comentario por Berliac — marzo 3, 2012 @ 3:52 am | Responder

  2. Altro post molto interessante, complimenti. Vista da qui sembra che la scena del fumetto argentino sia molto più viva di quello che si pensa. In merito alle riedizioni: è giusto che i Classici siano sempre a disposizione delle generazioni future, come avviene per i libri e in Francia per i fumetti. Tutt’al più si può discutere sull’entità del “Classici”.

    Comentario por Luca Lorenzon — febrero 29, 2012 @ 4:49 pm | Responder

    • ¿Eh?

      Comentario por Javier — marzo 1, 2012 @ 12:00 am | Responder

      • Es italiano. ES increíble, tengo que usar un traductor y mi instinto, pero me parece que él hace lo mismo para leer mis artículos, así que me tomo el trabajo.

        Comentario por Andrés Valenzuela — marzo 1, 2012 @ 12:05 am

  3. Como muchachón que ha pasado ya los 50 años (un geronte más, a qué negarlo) y con la sabiduría propia de un geronte -duplico-, me veo en la obligación de responder a esta pregunta tan pava con la obviedad correspondiente:
    ¿A quién le sirve una reedición?
    En primer lugar, al librero que vende los libros -que es quién más guita gana en este negocio haciendo la inversión más pequeña y sobre todo, exenta de riesgo-.
    Luego y en segundo lugar, al autor -que arriesga todo lo que tiene: su obra-, y también al editor… que arriesga algo que no es demasiado importante pero sí muy necesario: la guita.
    Finalmente, le sirve a todo lector que le interese la propuesta y se gaste el sueldo en este asunto.

    Y ahora los dejo, me voy con don Quique a jugar a las bochas a la plaza…

    Comentario por don Javier Doeyo — febrero 29, 2012 @ 5:10 pm | Responder

  4. Como novel lector de historieta argentina debo decir que agradezco las reediciones de obras publicadas en décadas previas a mi nacimiento. Ya que estas -las reediciones- me eximen de rastrear arduamente algún compilatorio maltrecho ó extintas revistas donde se serializaban las historietas originalmente. Aunque, algunas veces no queda otra que sumergirse en la apasionante busqueda de ese tomo publicado, con dudosa calidad, hace chiquicientos años en alguna librería de viejo. Eso, o esperar que sea reeditado de una forma respetable por alguna editorial argentina. Como última opción se puede optar por pagar mucho por una edición extranjera (cosa que no me interesa por ahora realizar).
    Que me interese leer lo que deslumbro a los jóvenes de los 60’s, 70’s ó incluso los 80’s no me excluye de querer leer, también, obras actuales.
    Tal vez por ser un lector “nuevo” me cuesta discernir (si es que existe) la dicotomía de historieta vieja vs nueva historieta. Después de todo, voy a leer cualquier obra si me agrada la propuesta, independientemente de su fecha de publicación.

    Comentario por Tornado — febrero 29, 2012 @ 7:07 pm | Responder

  5. Yo he pensado y hablado mucho del tema con varias personas, y creo que no podemos negar ni el pasado ni el futuro. Yo quiero ver en algún momento de mi vida que se editen cosas hermosas y fundamentales de la historia del comic argentino como Cibersix, Nippur, Aquí la Legión (por mencionar, estas dos últimas, partes importantes de mi infancia), y muchas cosas más que parecen sueños.

    Pero festejo también que haya editoriales que publiquen autores nuevos, y que el día de mañana me puedan editar a mí o a personas muy talentosas que conozco y merecen una oportunidad. Sin pasado, sin esos comics que nos parten la vida cuando somos chicos, no existiríamos como comiqueros, dibujantes o guionistas; y el día de mañana, cómo aprenderán las generaciones que siguen a dibujar y escribir, si no tienen a Solano Lopez, Oesterheld, Trillo, Wood, Alcatena, Barreiro, y un gigantesco etc.?

    Me gustaría que todas las editoriales tuvieran un mix, pero bueno, se compensan entre ellas, algunas sólo publican material clásico, otras sólo cosas nuevas, otras algo de las dos. Mientras haya mercado, eso es bueno, porque sí, a lo mejor Acero Líquido no se lo vendés a cualquiera, pero ahora es todavía más difícil comprarlo en las viejas Skorpio como hago yo. Que ya falta poco para comprármelo, igualmente 😀

    Comentario por Gastón N. Flores — febrero 29, 2012 @ 10:03 pm | Responder

  6. No es acaso ir a seguro? Reeditar exitos que la gente pide es mas sencillo que arriesgarse con material nuevo (que deberia estar terminado… imaginate un editor diciendo “dibujate 50 paginas, vemos si me gusta y me parece que va a vender … y puede que se haga una edicion, recemos a San Columba que no caiga al inferno de las casas de saldo y hasta es posible que te pague algo, pequeño autor”)
    Hay muchos mas factores, obviamente, pero lejos del “ambiente”, quien sabe que es 4 segundos? Unos cuantos. Quien sabe quien es Nippur? Varios muchos mas.
    No por nada Clarin no se arriesga con nuevo material, solo con reediciones ya refritadas en otros paises (como la coleccion Biblioteca Clarin de la Historieta).
    Por algo editoriales “jovenes” apostaron al material nuevo solo a su principio (OVNI), o en algun momento (IVREA) o directamente nada (Freakshow) y por algo editores como el bochofilo Doeyo se dedica sobretodo en rescatar clasicos y solo si el personaje tiene arrastre y aval de un autor original se larga a la pileta (como con El Eternauta)
    De hecho, de lo “nuevo” o de la “nueva camada” o de “la historeita de los jovenes” ni llegan a los standares que Andres busca para Cuadritos (por algo la convocatoria quedo desierta)

    Comentario por ComicBLOG — febrero 29, 2012 @ 10:28 pm | Responder

  7. La reedicion puede servir para todos: para que el editor haga plata, para que el autor, de estar vivo, vea plata y honores postergados (esto podria aplicarse al caso sonoman por ejemplo) y para que puedan leerlo muchos que no tuvieron oportunidad.
    Tiene que ver con el “futuro” de la historieta? en parte creo que si. Muchos pibes jovenes que leen manga o superheroes no conocen la diversidad y calidad que ha sabido tener la historieta argentina. A ejemplo personal, cuando yo tenia unos 17 años daba por sentado que toda la produccion de aventuras nacional habia sido columba, con buenos guiones pero muuuuuuucho amontonamiento de texto, colores horribles y dibujos hechos (en su mayoria) a los santos pedos, y orientado a los episodios autoconlusivos. Y de golpe un amigo aparecio con un tomo de barbara que habia encontrado humedecido y amarilleado en un kiosco.
    Ahi me encontré con dibujos virtuosos, erotismo, una historia continuada y demas caracteristicas muy dificiles de hallar en columba, y hecho por dos autores que jamas habia oido nombrar. Otro tanto me ocurrio meses mas tarde, cuando en un cajon perdido de mi casa encontre una superhumor y lei merdichesky, que prescindia totalmente de textos narrativos (algo que yo jamas habia visto en un comic “serio” argentino). Ese tipo de hallazgos me hicieron querer descubrir y valorar mas la historieta argentina luego de un periodo en que solo el shonen manga e image existian a mis ojos.
    Ni falta hace de aclarar que hoy barbara y merdichesky son inconseguibles por aca, al igual que mucho de lo de columba. Ahora: venderian bien? habra realmente un publico interesado? que se yo.

    La parte de tu texto que me gustaria destacar es la del archivo digital. Seria GENIAL e IMPRESCINDIBLE que se creara algo asi. Porque seamos realistas ¿Hbara editor y publico interesados en, por ejemplo, armar una biblioteca en papel de las historias completas de misterix? Se me ocurre que un librito con las mejores puede ser, pero no creo que la serie de volumenes necesarios para cubrir las decenas o cientos de capitulos que debe haber. En cambio, rescatar cosas asi (o, por ejemplo, todos los numeros de hora cero en su formato original) en modo digital, seria ideal, asi como , por ejemplo, se pueden encontrar rescates similares de material de la golden y silver age yanquis.

    Doy mi voto a favor de la creacion de una gran biblioteca digital de historietas gerontofilicas! (por cierto, concuerdo con algunos de arriba en que fue un termino poco afortunado andres :-P)

    Comentario por Zambrano — marzo 1, 2012 @ 7:32 am | Responder

  8. Cortito y al toque:

    Es importantísimo el tener cerca, a mano, toda la historieta Argentina editada posible. Toda. Es importante conocer los origenes de la forma, es importante conservarla, es importante difundirla. Y para los que la hacemos, es importante estudiarla.

    Como bien dice Quique: respetar la tradición como algo que está vivo, y que crece.

    Comentario por Loris Z. — marzo 1, 2012 @ 9:49 am | Responder

  9. Las reediciones valen la pena cuando suman a la obra original, creo yo. Es decir, si la obra es inconseguible o debe ser “compilada” de varias revistas ya vale la pena un libro recopilatorio. Si agrega material extra, tanto mejor. Si agrega falsos adornos editoriales (como el espantoso color impartido a las Patoruzito) es un despropósito.

    Comentario por JuanManuel Tumburus — marzo 1, 2012 @ 3:51 pm | Responder

  10. Supongo que el problema es la verdadera salud de la historieta argentina. No tiene sentido cuestionar a un editor por editar lo que le permite mantener vivo su negocio. Al contrario: un editor que edita cualquier cosa y luego quiebra hace más daño que bien.
    Y mucho menos sentido tiene cuestionarlo si lo que edita tiene el enorme valor cultural que tienen los rescates de historietas que si no quedarían en el olvido más completo, porque no están ni en las bibliotecas.
    Pero si hay más reediciones que producciones nuevas (o, en todo caso, si venden más las reediciones que las producciones nuevas) tenemos un problema de salud indudable. (Y por nuevo no pienso en algo “hecho por jóvenes”, sino simplemente en producciones nuevas, de autores de cualquier edad). Un amigo suele comparar la historieta con el tango, y creo que tiene una melancólica razón…

    Comentario por FedericoR — marzo 1, 2012 @ 6:55 pm | Responder

    • concuerdo ahi. vivir de la reedicion sirve solo pam irar pa atras.
      Orra cosa es deicdir romper o no con ese pasado a la hora de laburar para adelante…

      Comentario por roberto barreiro — marzo 2, 2012 @ 3:09 pm | Responder

  11. Me parece un planteo, por un lado, peyorativo, cualquier cosa etiquetada como gerontofila lo es. Y por otro lado sinceramente extraño. Se deja de imprimir Shakespeare, Quevedo, Alighieri? Se deja de editar Beethoven, Mozart, Bach? Los ejemplos son infinitos
    Por que va a ser diferente para la historieta? No se llama a un tomo de Hamlet, reedicion, se lo llama clasico. Por que no pretender la misma caratula para las grandes obras de la historieta? Si no, negamos el clasicismo en la historieta.
    Pero aparte, cual seria la idea? lo nuevo o moderno por lo moderno mismo? sin mas valor que su “modernidad”? Por que, por que pasaron Dragon Ball y MTV y el gusto de “la gente” cambio? Como se sabe eso? si muchas reediciones venden mas que obras nuevas…
    Parece haber un deseo de confrontacion que me parece innecesario, como si hubiera que ganar una batalla dialectica y no debatir para de tratar de mejorar la situacion de la historieta nacional.

    Comentario por BrianBlaquesmith — marzo 1, 2012 @ 8:10 pm | Responder

    • Es que en una de esas venimos a descubrir que “el gusto de la gente” no cambió nada. Eso tampoco es saludable.

      Comentario por FedericoR — marzo 2, 2012 @ 11:49 am | Responder

      • por que no?
        al o mejor la gente quiere a isidoro cañones. solo que se fume un porro y se pegue una linea y vaya a bailar a algun lado que no parezca una boite del os setentas con el nombre cambiado y se garche claramente a Cachorra y a otra mina. Peor que siga siendo le mismo. ¿Le haria mal una verison aggiornada de Isidoro que venda al comic argentino?

        Comentario por roberto barreiro — marzo 2, 2012 @ 3:12 pm

      • Ya hablaste de “aggiornada”, Roberto. Pero no es que este bien o mal, solo mostraría que la historieta corre por carriles completamente diversos al del resto de la producción cultural: no se filman películas como las de Hitchcock, hoy. Desde lo más supeficial, digo, lo más técnico.

        Comentario por FedericoR — marzo 2, 2012 @ 9:16 pm

      • Es que ni hace falta aggiornar nada, Isidoro no se dejo de publicar en ningun momento, eso sin ningun tipo de campaña publicitaria y reeditando viejos numeros. Desde la decada del 70 que no se hacen historietas nuevas. Imaginense nuevas historias con una moderada campaña publicitaria y una edicion un pelin, no mucho mas, cuidada.

        Comentario por Brian Blaquesmith — marzo 3, 2012 @ 11:55 pm

  12. A quien le sirve la reedición?
    Entonces… a quién le sirve una reedición de La Divina Comedia , del Quijote o del Martin Fierro? Solamente a un estudiante de Literatura? A un interesado en lo gauchesco? Habría que cuestionar también porque en la literatura se reedita, porque reeditar no es solamente recopilar algo que salió en revistas hace muchos años, la reedición se aplica mucho mas a la literatura que a la historieta. Se reeditan libros de Tolkien, Bradbury, Asimov, Orwell y podemos estas así todo el día.
    Los sellos discográficos apelan a la reedición de un disco vigente o descatalogado o vuelven a sacar un y mil veces Compilados y Grandes Éxitos de muchos artistas.

    Alguien comentaba que por dos hechos fortuitos había descubierto que existía un historieta mas “seria” y citó a Barbara y Merdichesky. Bien por él.
    Pero entonces también acá radica otro problema. La historieta no puede ser un hecho ligado al azar y descubrirla porque “se abre un cajón” y se encuentra una revista. Por que si ese cajón no se hubiese abierto, entonces para esa persona la historieta seguiría siendo cosa de adolecente que caduca pasada ya cierta edad para convertirse en algo para chicos.
    Uno, tambien tienen que ir a buscar la historieta y no esperar que venga a uno, como si fuera Pappo frente a una bandeja de “sándwiches de miga”. Irónico, gracias a una reedición de “Pappos Blue’s vol.3” uno puede saber q se hace referencia, sino seria una frase sin sentido porque un vinilo original, si bien se consigue, es muy dificil de hallar.
    La Historieta no tiene que ser una “casualidad”, uno se tiene que informar, buscar, preguntar y moverse. Leer revistas, blogs, suplementos, etc. No todos los libros que forman una biblioteca de literatura son fáciles de conseguir, alguno si otro solo usados y en muy malas condiciones, pero… pierden el valor? Es mejor un libro de hojas blancas recién impreso a uno amarillento y usado? Cambia el contenido? o hay una suerte de rechazo a lo viejo porque no hay nuevo?

    Esta es una pregunta capciosa que condiciona la respuesta…

    “¿Sirve cada reedición para (re)construir el campo de las viñetas argentinas o sólo satisface la nostalgia de quienes ya no son jóvenes?”

    En esa pregunta se da por sentado que las reediciones solo sirven a los que no son jóvenes y que sobre esas bases se intenta (re)construir las viñetas argentinas. Pero también se lo trata de geronte a quien la recibe y trata de esbozar una de las múltiples repuestas. Por consecuencia vivis en el pasado y no seguir la máxima spinetteana “que todo tiempo por pasado fue mejor… mañana es mejor”, también gracias a una reedición de un disco que venia en un sobre de forma irregular, ya imposible de conseguir.

    Pregunto, por qué no puede satisfacer y maravillar a un joven y a la vez ser novedad ese descubrimiento. O acaso un joven no se deleita con Silvio Astier, nuestro Holden Caulfield, cuando lee a Arlt por primera vez, un libro editado en 1926 y reeditado un sin fin de veces, o los textos de Borges o Cortázar. O deleitarse con los texto de Hebe Uhart, vuelta a descubrir gracias a la reedición de su obra .
    Entonces a quién sirve la reedición? Creo yo, que a la cultura, a la historia, a todo aquel que tenga un interés genuino, ya sea intelectual o de entretenimiento.

    Esto da para mucho mas y solo vemos una parte del conjunto. La reedición no es el problema, el problema son los canales de venta, de exhibición, de publicidad, de interés, de difusión. Son muchas cosas.

    Comentario por Luis — marzo 1, 2012 @ 9:28 pm | Responder

  13. Bueno, bueno. Lindo debate se armó (aunque temo que vengan a buscarme con antorchas).

    Tengo algunas posibles respuestas (no todas, no creo jamás llegar a tener todas las respuestas), lo mismo que algunos motivos para haber levantado ostensiblemente el tono en esta última entrada de la serie de artículos sobre el ambiente comiquero (ahí ya les deslizo alguno de esos motivos: me parece importante leer la nota en función de esa serie).

    Lo que les voy a pedir es un pelín de paciencia para que pueda redactarles a todos las respuestas como se las merecen. Como saben, recién ayer me reincorporé al laburo (sí, Cuadritos también es un laburo para mí) y estoy poniéndome al día en varios frentes, Supongo que ese tiempo disponible lo tendré entre sábado y domingo, así que dedicaré unas cuantas horas del finde a responderles. Entretanto, les ruego un poco más de paciencia (eso sí, ¡sigan debatiendo y discutiendo el artículo! Es un gusto tener un espacio en el que se pueden cuestionar, reflexionar y discutir estas cuestiones con argumentos).

    Comentario por Andrés Valenzuela — marzo 2, 2012 @ 12:29 am | Responder

  14. Si no fuera por las reediciones, yo no hubiera conocido El Eternauta en los 70’s; no hubiera podido leer Ernie Pyke, ni tantos otros maravillosos guiones de Oesterheld y Pratt, Breccia, Solano, los Tres Mosqueteros de Salinas en los ’80s, no hubiera accedido a las genialidades de Calé; no me hubiera podido reencontrar con los enigmáticos guiones de Leo Gioser (Sergio Mulko) para el genial dibujo de Lucho Olivera en Gilgamesh; no habría tenido acceso a la Vida del Che ni a Mort Cinder, ni hubiera podido seguir la saga completa de Nippur de Lagash, ni, últimamente, a las gloriosas Historias Tangueras de Goyo Mazzeo.
    La lista podría seguir hasta el cansancio. Entnces la respuesta a la pregunta de a quién le sirven las reediciones, contestaré:
    en primer lugar, a mi, como lector;
    en segundo lugar: a mi como historietista, por permitirme nutrirme de los grandes hitos de nuestra historieta, realizados por grandes maestros que ya no tienen parangón, y que constituyen verdaderos ejemplos a seguir;
    en tercer lugar, a mi, como autor que a pulmón he reeeditado mis historietas Juan Moreira y Fusilen a Dorrego aunando esfuerzos con la editora La Duendes, para descubrir que esas historietas dibujadas hace más de 20 años gozan hoy de una actualidad y un aprecio del público que no me imaginaba, lo que me hace sospechar que son útiles al momento presente.
    en cuarto lugar: si me resultan tan útiles a mi, por qué no lo serían para muchos más compatriotas, colegas, lectores? No creo ser un marciano.
    Por qué no iba a ser útil reeditar Hijitus cuando las mentes de nuestros pibes están saturadas de personajes extranjeros que llegan por la TV, la Web o los videojuegos? Con las críticas que se le puedan hacer (y qué obra no es pasible de alguna crítica?), Hijitus es nuestro. Por qué negarle a los chicos que no tuvieron el privilegio que tuvimos nosotros, los “gerontes”, de haberlo visto cuando apareció? Como padre, cuando tuve acceso a una videograbadora, allá por los ’90, me tomé el trabajo de grabarlo cuando lo daban por TV y hacérselo conocer a mis hijos; nunca me lo reprocharon.

    Comentario por José Massaroli — marzo 2, 2012 @ 1:00 pm | Responder

    • No creo que una obra argentina sea mejor que una obra extranjera sólo por cuestiones de nacionalidad. Digo, no me parece que Gaturro sea mejor que Garfield. También estaría bueno que nuestros pibes disfruten tanto de Mafalda como de El Chispa, Batu, y nuevos personajes.

      Comentario por Javier — marzo 2, 2012 @ 9:13 pm | Responder

      • No es que lo argentino sea mejor, Javier, aunque en muchos casos sea así (andá a superar a Breccia o a Quino!), sino que al ser de aquí, habla de nuestras cosas, problemas, aspiraciones, refleja nuestra realidad y por lo tanto nos sirve para vernos y reflexionar sobre nosotros mismos. Los Simpson por dar un ejemplo, nos muestran otros valores y terminan siendo un modelo negativo para los chicos argentinos. Necesitamos contrapesar esa influencia con autores como los que nombrás

        Comentario por Massaroli — marzo 6, 2012 @ 10:18 am

      • Los Simpsons un mas ejemplo???

        O no te interprete bien o te estas volviendo loco….

        Comentario por jeremias ariel — mayo 11, 2012 @ 4:10 pm

  15. Comparto que recuperar le pasado de la historieta argentina es necesario. Imposible pensar el futuro sin pensar en el futuro.
    Y tambien queda claro que si se vende el editor tiene la obligacion de hacelro.

    Tal vez la preungta para hacerse seria ¿Y más allá de las reediciones que?

    ¿Funcionaría una nueva versión de Patoruzu? ¿Como, de que manera? ¿Cómo se aggiorna? ¿O se la sigue haciendo ocmo era antes? ¿Hay gente para hacer eso? ¿ O nos quedamos en el ejercicio nostalgico del pasado? ¿En la infitnia revisión de nuestro pasado y no le ponemos nada al oque viene? Digo porque editar le Quijote es parte de un esfuerzo conjunto para tambien poder reeditar la última novela de (digamos) Isabel Allende.

    Reeditar exitosamente Peter Fox Lo sabia (por citar una antigua historieta argentina que hoy nadie reedita – y que es invendible comercialmente hoy dia- , para usar un ejemplo nomas) y que quede ahi sin que ayude a bancar el material nuevo, ¿cuanto ayuda a la slaud general de la historieta argnetina? ¿Y que sería esa nueva historieta? ¿Las nuevas aventuras de peter Fox? ¿El diario de mirarse el ombligo de ceferino namuncura?

    Me parece que esa es la pregunta punzante aca.

    Comentario por roberto barreiro — marzo 2, 2012 @ 2:27 pm | Responder

    • Pero… Peter Fox lo sabia, no era un radioteatro de la decada del 40? Si te referis a Peter Kampf lo sabia, si se reedito.

      Comentario por pepelui — marzo 2, 2012 @ 5:42 pm | Responder

      • si y no. Peter Fox tuvo una version muy exitosa en su momento en hisotrieta. no recuerdo que vino primero o despues.
        el punto fue poner un titulo x antiguo del a historieta argneta uqe dificilmente se vea reeditada. Bien podria haber dicho “A la conquista de Jastinapur”

        Comentario por roberto barreiro — marzo 2, 2012 @ 6:36 pm

  16. Y, en un tema lateral, comparto la idea de Pablo Zambrano: sería hora que empecemos a reencontrar material, siquiera vía digital, de la hisotrieta argentina que sea a) realmente poco factible de venderse en ediciones de papel pero b) de valor para el análisis del campo. hacer un trabajo conjunto para poner eso en manos de la gente. Esos puntos oscuros están generando visiones esqumáticas y distorsionadas de nuestro pasado historietistico y seria buneo tener las fuentes a mano para rtever eso. Obviamente esot más alláde las decisiones comerciales de que tiene mérito reeditar o no.

    Comentario por roberto barreiro — marzo 2, 2012 @ 2:33 pm | Responder

  17. Muchos jovenzuelos piensan que las cosas buenas nacieron al mismo tiempo que él mismo. De repente cuando ven que hay cosas geniales y mucho más geniales que se publicaron “antes” de que él naciera, entonces es cuando se siente el feto de un microbio en medio de la infinitud de la galaxia. También puede ser que aprenda a no perder la oportunidad de quedarse callado y no decir tamañas estupideces. Bienvenidas sean todas las obras de artes, incluida la historieta argentina y universal. Que se pueda tener acceso eterno a todo y por todos. Sino preguntale a los pibes de Disney sobre la reedición de sus productos, o a los nenes de la DC o Marvel, o a los editores de Bande Dessinee, Astérix, Tintin, Spiroú y companía…Viva Hijitus, Capicúa, Ocalito y Tumbita, Pelopincho y Cachirula, Don Pascual, Patoruzú, Lupin, Afanancio, Don Nicola, Vito Nervio, Sherlock Time, Don Fulgencio, El Dr. Merengue, Mafalda, Savarese, Pepe Sanchez, Sónoman, El Sueñero, Pehuén Curá, Hernan el corsario, Pi-Pío, Larguirucho, Ticonderoga Flint, Sargento Kirk, Vida interior, Sarrasqueta, Viruta y Chicharrón, Pancho López, Fabián Leyes, Cabo Savino, Kendal el justiciero, el Loco Chavez y el sr. López y sus puertitas!!!!

    Comentario por Esteban Tolj — marzo 2, 2012 @ 2:38 pm | Responder

  18. UNa cosita sobre las reediciones digitales: la antiquísima ley de propiedad intelectual argentina, las extensiones demenciales de los periodos de protección del copyright y la paranoia de los grandes capitales de la industria cultural convierten la digitalización de la más invendible de las historietas del pasado en un delito.

    Comentario por FedericoR — marzo 2, 2012 @ 9:18 pm | Responder

    • al o mejor usted me ilumina. si el dueño del copyright autoriza ¿es valida la edicion digital gratuita?

      Comentario por roberto barreiro — marzo 3, 2012 @ 1:52 pm | Responder

      • Roberto, en líneas generales, el creador/dueño de los derechos de una obra que entre dentro de las generales de la(s) legislación(es) de derechos de autor, puede disponer de ella como guste. Así que sí, si autoriza a digitalizarla y subirla, es legal.

        Comentario por Andrés Valenzuela — marzo 3, 2012 @ 1:54 pm

  19. Muchos se ofendieron por el título, por denotar imparcialidad. Quizás titular la nota como “Gerontofilia versus Pedofilia” hubiera sido más justo.
    Creo que lo más saludable es que existan reediciones y ediciones nuevas, con predominio de las últimas, para que haya crecimiento. Las grandes obras de hoy serán los clásicos del mañana.

    En otro orden, creo que habría sido más beneficioso para “La Historieta” si Sasturain, en vez de clásicos, hubiera mostrado obras contemporáneas -y conseguibles en librerías- en su programa “Continuará”. Un programa dedicado a “Ángela della Morte”, otro a “Merci!”, otro a “Séptimo Círculo”, etc.

    Saludos.

    Comentario por Javier — marzo 2, 2012 @ 9:53 pm | Responder

    • un punto mas que correcto javier. no lo habiap ensaod pero es verdad. No habia nada en continuara de menos de 20 años de antiguedad.

      Comentario por roberto barreiro — marzo 3, 2012 @ 1:55 pm | Responder

  20. estoy a favor de la reedicion de material antiguo, siempre y cuando sea argentino. NO estoy de acuerdo en traer a nuestro pais
    historietas extranjeras muy viejas aqui como hacen algunas editoriales actuales, no traen ningun material que sea sumamente indispensable.
    solo lo traen por que sus personajes son algo conocidos y editan revistas poco trascendentes, como algunas historietas de marvel que
    publicaron y era un material soso y viejo. al igual que algunas historietas horrendas de las tortugas ninja y como siempre terminan
    amarilleantes sobre un kiosco de algun barrio y mangas chinos que dudo de su calidad.
    El material novel es importante, pero ultimamente se edita material muy soso, no hay un criterio artistico definido. es material casi de
    fanzine, invendible. el criterio de seleccion de obras noveles ultimamente es pauperrimo y decadente, parecen esas historias del moderno
    cine argentino, situaciones que no van a ningun lado basado en un guion postmoderno y fuera de una linea clasica, apoyado por criticos
    sosos e impresentables como accorsi, que no tiene ningun merito artistico para criticar obras y apoyar material mediocre.
    todo esto se debe a una ola de nuevas historias invendibles, un numero pauperrimo que llaman BUENAS VENTAS o PRIMAVERA DE LA HISTORIETA, cosa que esta muy mal llamada y sobreestimada.

    Comentario por Roberto Parra — marzo 3, 2012 @ 1:58 am | Responder

    • ¿Podés nombrarme dos obras que hayas leído y te hayan resultado sosas, sin criterio artistico definido, invendible, con situaciones que no fueron a ningún lado, basadas en un guión postmoderno y fuera de una línea clásica?
      Sospecho que ni siquiera leés nuevas historietas, y te dejás llevar por suposiciones.

      Comentario por Javier — marzo 3, 2012 @ 9:26 pm | Responder

      • [Editado por el moderador por contener agresiones variopintas y afirmaciones sin mayor sustengo]

        Parra, si no te bajás del caballo y empezás a respetar a la gente, te convierto en el primer banneado de la historia de Cuadritos. Disentí todo lo que quieras, pero dejá de insultar y despreciar. Argumentá. Si querés ser un “troll” cibernético, tenés decenas de otros sitios más que dispuestos a darte la bienvenida y a alimentar tus agresiones para ganar puntitos en el contador de visitas. No en Cuadritos.

        Comentario por Roberto Parra — marzo 4, 2012 @ 2:09 am

  21. No sabia lo que dice reggiani… muy triste realmente. Habra gente por ahi dispuesta para cambiar eso?

    Lo mas parecido que he visto a “archivo digital” son los escaneos y subidas en orden meticuloso que suelen hacer los fans de columba. Sin mucho esfuerzo uno se mete a buscar y encuentra completitos y en orden a savarese, mi novia y yo o nippur. El problema es que no suelen estar en la mejor de las calidades o definiciones, no se si por poco conocimiento de como manejar los programas de digitalizacion o si por tener los episodios en muy mal estado en el papel en sì. Ojala se pudiera encontrar de la misma manera a langostino (probè y encontré solo cosas muy salteadas)

    Comentario por zambrano — marzo 3, 2012 @ 9:00 am | Responder

  22. Zambrano: para la ley argentina, tanto como para la mayoria de las legislaciones mundiales, el valiosisimo trabajo de los fans de Columba es lisa y llanamente delito. Nadie los persigue porque no afectaron intereses de nadie, supongo, pero en cuanto eso ocurra…

    Hay un proyecto de ley que excluye de esa proteccion al material digitalizado por bibliotecas, pero está en veremos.

    El problema, creo, es que 75 años después de la muerte del autor es un plazo de protección completamete absurdo.

    Comentario por FedericoR — marzo 3, 2012 @ 11:57 am | Responder

  23. Bueno, finalmente dispongo de algo de tiempo para responder en este debate.

    La primera cuestión que me asombra es que unos cuantos lectores habituales del sitio parecen recriminarme una suerte de fobia hacia el pasado, como si yo fuera una suerte de vanguardista alocado e irreductible. Me llama la atención, sobre todo, porque esos reproches parecen olvidar que reseñé y entrevisté (se podría decir que favorablemente, además) muchas de esas obras reeditadas y autores. Para sumar algunos nombres a la lista, los propios Alcatena y Massarolli, participantes del debate, pero también a otros como Szilágyi o Solano López. En fin, allí están los índices de entrevistados y de reseñas como para dar cuenta de la actividad de tres años y medio del sitio, como para que cualquiera entienda desde dónde se habla aquí cuando se escriben y se dicen ciertas cosas.

    Luego, tres observaciones sobre la lectura del artículo que percibo entre los lectores. La primera es que me parece que no se lo está leyendo en función de la serie de artículos que integra, cuya intención es poner en cuestión la validez del ambiente historietístico como medida u orientación para la toma de decisiones de los editores.

    La segunda es que, como bien apunta Alcatena, la elección de la palabra “gerontofilia” es muy fuerte y que divide aguas. Esto tiene una explicación muy sencilla: cuando escribí la nota, sólo había sido publicado el primer artículo de la serie (este es el cuarto, recordemos) y no esperaba el impacto que tuvo luego, así que aspiraba a que el cierre de la serie tuviera suficiente impacto como para generar un debate jugoso. De haber sabido que el segundo y tercer artículo iban a tener tan buena acogida, seguramente hubiera sido más mesurado en este.

    La tercera es el obvio interés en la historieta como industria cultural que manifiesta Cuadritos desde su concepción (no en vano es el único sitio de la historieta argentina que propone datos concretos y estadísticas, más allá del ranking parcial que el colega Andrés Accorsi ofrece sobre los resultados de su distribuidora). Este punto me parece particularmente importante porque significa cambiar el eje de la discusión del valor cultural innegable que tienen ciertas reediciones y enfocarlo en lo que esto podría significar para la salud de la historieta como disciplina viva, que crece, cambia (cada uno decidirá luego si este cambio supone una evolución, una mejora o un retroceso artístico) y se acomoda a los nuevos tiempos.

    **
    Me gustaría advertir contra la comparación con la literatura. Es una comparación débil por varios motivos. Primero, por volumen de mercado. Luego, por cifras algo más concretas que tiene el mercado literario y por un modo de funcionamiento bastante distinto. Me explico: a groso modo, en Argentina se publican 20.000 libros por año. Sin embargo, como señaló en una entrevista a Cuadritos el responsable del programa porteño Opción Libros, sólo el 30 por ciento de esa producción se destina al circuito comercial. Es decir, unos 6000 títulos que incluyen reediciones, reimpresiones, clásicos, novedades, etc. Ya las primeras cifras nos hablan de un universo mucho más vasto que el de la historieta. Por otro lado, una gran cantidad de esas obras no pagan derecho de autor (pertenecen al dominio público), lo cual supone una facilidad para el editor que desee engrosar su catálogo fácilmente.

    Pero además, por distintos motivos (su carácter de clásico o de lectura “recomendada”, o su dictado en distintos niveles educativos), muchos de estos libros son long-sellers. Son ventas a mediano plazo más o menos seguras. No hace falta editar “bien” un Romeo y Julieta, por ejemplo. Alcanza con editarlo y ponerlo a circular. Miles de estudiantes tienen que leerlo para la escuela o para su taller de teatro y van a comprarlo. Si no les interesa mucho, comprarán la edición barata. Si aman a Shakespeare, pondrán algunos pesos más por una edición más coqueta. Les sugiero hacer la prueba: es mucho más fácil encontrar una edición de Hamlet o de Romeo y Julieta que de Julio Cesar o Ricardo III. Sencillamente porque tienen un público objetivo más amplio, y no necesariamente un público deseoso de leerlo, sino sencillamente compelido a hacerlo (que luego descubran que RyJ tiene líneas absolutamente perfectas es otra cuestión).

    Con excepción El Eternauta, ninguna historieta es lectura escolar recomendada u obligatoria.

    Por otro lado, y esto desde una perspectiva periodística, no creo que nadie vaya a encontrar una nota sobre “la reedición de las obras completas de Shakespeare”. No es noticia. Es paisaje habitual. En el mejor de los casos, se trata de reimpresión de material. Es noticia, sí, que aparezcan cartas perdidas de Cortázar. Allí hay un interés y una novedad concretos.

    Del mismo modo, en Francia a nadie se le ocurriría festejar la reedición de los primeros tomos de Astérix. No es noticia. Sucede constantemente. En la música pasa otro tanto. Alguien menciona a los Beatles más arriba. Pero nuevamente, los Beatles son punto de pasaje indispensable para cualquier melómano y estudiante de música contemporánea. Y de yapa, son objeto de operaciones de márketing frecuentes (¿qué es, sino, una “remasterización” o una edición con “bonus tracks”, sino una operación de márketing?, ¿cuántas operaciones de márketing se vislumbran en la historieta nacional?)
    En la historieta argentina, sin embargo, desde el ambiente comiquero celebramos alborozados la aparición de cualquier reedición que no sea la de El Eternauta (que, nuevamente, también para nosotros es paisaje habitual).

    Lo que a mí como periodista e interesado en las industrias culturales me preocupa es esta aparente dicotomía: si defendés la publicación de cosas nuevas, te acusan de negar el pasado del medio. Pero muchas veces cuando se reclama la publicación de clásicos, se hace desde el desprecio al trabajo de los jóvenes. Insisto en algo que aparece en el artículo, ¿Solano López nunca fue joven? ¿Qué hubiera pasado si en su época los lectores hubieran rechazado Hora Cero por “demasiado moderna” y hubieran reclamado que allí en su lugar se reimprimieran clásicos? ¿Hoy tendríamos El Eternauta?

    Enfoquémoslo de un nuevo modo: ¿cuánto tiempo tardaríamos en reeditar todas las obras valiosas de la historieta argentina? Si tomamos los 85 títulos como la cantidad de material que el mercado parece poder absorber cada año, ¿cuántos años nos tomaría si dedicáramos toda esa producción a la reedición de material valioso? ¿Qué harían los autores jóvenes mientras tanto? ¿Esperar? ¿Y los que ya no son jóvenes, pero siguen en actividad? ¿Dibujan “a futuro” a la espera de que se termine de reeditar todo eso? ¿Es bueno hacer esto? ¿Es sano para la producción cultural de un campo?

    Luego, otra cuestión, en la que aquí me toca disentir con Roberto Barreiro. La historia de toda disciplina artística se construye sobre selecciones, olvidos y recuperaciones posteriores. Por volumen, es imposible abarcar todo lo que se publicó en el pasado. Las inquietudes (y el talento) de cada nuevo autor servirán para redescubrir autores y tendencias, incorporándolos (o no) al bagaje de recursos de cada generación. Yo entiendo los desplazamientos como parte natural del desarrollo del campo, pero claro, lo hago desde la óptica de observador que busca correrse de su lugar dentro del medio.

    **

    Algunas cosas puntualísimas que también querría señalar:

    – Si me guío por una simple “economía del espacio editorial”, es decir, cuánto se publica y cómo se distribuye esa publicación, la dicotomía existe y la pregunta me parece pertinente (aunque no lo sean los términos elegidos). En términos prácticos, yo veo que hoy hay un 30-35% de los títulos de autores argentinos publicados son recopilaciones/reediciones/rescates. No es un mal porcentaje, creo yo. Pero dos por tres veo/escucho en distintas discusiones que faltan ediciones de clásicos. Yo creo que lo que falta, también, es cierta perspectiva del volumen de producción que el campo puede llegar a tolerar y del dinero que circula -también- por el campo. Y falta la perspectiva de cuán necesario es que los autores en actividad produzcan para que el campo siga vivo y no se convierta en un mero museo de grandes obras del pasado.

    – Hipótesis: quizás habría que reescribir/releer el artículo cambiando “autores jóvenes” por “en actividad”.

    – Intuyo, también, que si hay una dicotomía entre historieta vieja/nueva (o elijan ustedes la terminología que prefieran), se debe a que el espacio editorial (i.e.: dónde publicar) es limitado pero, también, está en expansión. Y es totalmente esperable que entren en disputa esos espacios (por lo pronto, hasta podemos tomar como una buena noticia que existen espacios por los que pelearse).

    **

    Y un último punto que me gustaría desarrollar (hay más, lo sé, pero esto ya va siendo holgadamente más largo que el mismo artículo…)

    Este artículo se enmarca en la serie de debates sobre el ambiente comiquero. Hay, evidentemente, un serio problema de mi parte en su redacción si nadie lo leyó de ese modo. Pero los invito a releerlo desde esa perspectiva y desde la hipótesis inicial de la serie de que la perspectiva interna al campo podría dificultarle su acceso a espacios más amplios.

    Verbigracia y hablando en criollo: ¿y si por preocuparnos en demasía en lo que le interesa a los historietófilos nos quedamos sin acceder a un público más grande?

    Me inmolo nuevamente: me atrevo a asegurar que todos los que participamos de este debate (y me incluyo) celebraríamos la publicación de un buen tomo recopilatorio de Bárbara (Zanotto/Barreiro). Algo similar a lo que se publicó en España hace poco (con prólogo de Andrés Accorsi). Yo me di el gusto de leerla entera hace poco, para otro trabajo. Es maravillosa. Tiene ideas muy contemporáneas de fondo, está ideológicamente años adelantada a otras producciones de su época. Y sin embargo, en todo el recorrido la obra parece muy textuada. Digo, es como se escribía historieta hace 25, 30 años, y es comprensible que así sea, pero me permite dudar, aunque sea un breve instante, de su viabilidad comercial fuera del circuito especializado.

    Quizás no. Quizás sería un boom comercial sin precedentes (jamás se sabe por seguro), pero intuyo que ya no es “su” momento.

    Esto viene a cuento de quienes aseguran que les encantaría leer ciertos clásicos (Massarolli tiene su lista, Tojl la suya, cada uno de nosotros tiene la propia, vamos -sí, yo también-). Pero yo creo que tenemos que hacer un esfuerzo para separarnos de nuestras pasiones y gustos personales y tratar de pensar si realmente el público “amplio” o “gran público” al que ¿aspiramos? estaría interesado en ese material (que es muy distinto a si “debería” leerlo para su formación cultural). Creo que hay que hacer un esfuerzo para distinguir entre viabilidad/necesidad comercial y valor cultural, en particular a la hora de pensar qué y cómo le reclama el sector a los editores y lo que publican.

    **
    En fin. Me quedan muchas ideas afuera. Sobre todo, me quedan muchos interrogantes y muchas dudas afuera. Pero no está mal. Si esta serie de artículos sirvió para plantear unos cuantos y para discutirlos, me doy por satisfecho. Y desde luego, gracias a todos por la buena discusión que animaron, tanto en el nivel como en los términos del debate.

    Comentario por Andrés Valenzuela — marzo 3, 2012 @ 7:12 pm | Responder

    • Andrés: No tomes como recriminación personal mi comentario, por favor. Releyendo todo esto veo que el tema es muy amplio y tu punto de vista abarca las políticas editoriales, aspectos que no toqué en mi comentario. Simplemente reaccióné visceralmente ante el cuestionamiento a la reedición de Hijitus, cosa que me toca muy de cerca, porque fue mi primer trabajo en historieta.

      Mantengo lo dicho, sin ánimo de agredir a nadie y aclarando que no estoy para nada en contra de que se publique a los autores nuevos. Así tiene que ser.

      Pero necesitamos maestros. por eso hay que reeditarlos. Hace poco un amigo me regaló una vieja colección de la revista Patoruzito. Sabés las joyas olvidadas que me encontré al revolver esas páginas que se desintegran al tocarlas? Breccia, Rapela… Hace poco oí a alguien muy joven decir: “Intervalo, esa mierda…” Es obvio que esa persona, que opina tan alegremente, no vio los trabajos de Rapela, de D’Áderio de los dos Del Castillo, de Borissof, etc, que publicó Intervalo en sus más de 50 años de historia. Es justo que tanta obra maestra desaparezca junto con el viejo papel que la contiene? No nos serviría de inspiración una vez más? Por mi parte, eso es todo. Un gran abrazo.

      Comentario por Massaroli — marzo 6, 2012 @ 10:38 am | Responder

  24. El gran público es algo ilusorio, y si pensamos en esos términos son una masa víctima de la publicidad. Cualquier cosa que se publicite mil millones de veces por la televisión o en otros medios masivos, el gran público da por sentado que es algo que se “debe” consumir, de lo contrario sos un marginado. Los títulos que se mencionaron en este debate pueden que tengan algún vicio de la época en que fueron publicados (mucho texto explicativo, por ejemplo), aún así el conjunto de la obra en cada detalle del lenguaje de la historieta, es algo que se sabría disfrutar en cualquier época. La gracia de los personajes, las ideas, el contenido de las historias, la estética de la línea, de la composición de página, el arte de la luz y la sombra, el color. El que se sumerge y se deja llevar por la magia de una historieta, percibe todo eso quizás a nivel inconciente, si es que no sabe apreciar esas particularidades por conocedor o especialista. No editar esas obras, es privar al mundo de conocer maravillas que seguramente ayuden a enriquecer su alma sensible, de ayudarlos a volar con su imaginación. Creo que no es poco.
    El resto de la cuestión de editar o no editar historietas del pasado, me parece que tiene que ver con el espíritu comercial del editor, o su falta de “olfato” comercial. Vamos, que nosotros los argentinos tenemos una tradición centenaria en producción gráfica masiva, que en algún momento se quebró, y hoy tendría que retomarse sin ningún tipo de dudas. Es posible que al comercializar clásicos, ayude a estimular la producción de nuevos autores, y que convivan sin problemas ambas opciones, apuntando no solo al público amante de la historieta, sino a todo aquél que sabe apreciar cuando existe algo extraordinario a nivel artístico.

    Comentario por Esteban Tolj — marzo 4, 2012 @ 2:41 pm | Responder

  25. Yo creo que no existe un “gran público”, y coincido acá con Esteban, al menos en eso; no sé si él iría por lo que voy a decir. Pero algo que ha hecho la posmodernidad y tanta tecnología de la difusión es atomizar los gustos. En ciertas áreas al menos, ya no todos consumen lo mismo, y en el comic, me parece que hay gente que lee “casi todo” (se excluye a veces por prejuicios al manga, al cómic de superhéroe, etc., en bloque y sin análisis), pero también muchas personas que siguen a muerte o casi a cierto autor, editorial, personaje “del pasado”. Y con los volúmenes de edición actuales, un editor puede hacerse unos pesos y hacerle un bien a la historieta (creo, con relativa facilidad; corríganme los editores) editando algo que puede parecer de culto, de nicho, etc. Una tirada, no sé, de 500 ejemplares de alguna obra casi olvidada no le hace mal a nadie, si se vende bien y si además es buena artísticamente.

    Comentario por Gastón N. Flores — marzo 5, 2012 @ 10:55 pm | Responder

  26. Uff que manera de escribir muchachos!!! Agrego 2 pavadas que se me pasan por la cabeza cada vez que leo esto y es:

    1- LIMITES DEL MERCADO¿Porque asumimos que el mercado es limitado? ¿Existen emprendimientos ambiciosos que hayan tratado de romper esa supuesta barrera? ¿Se han hecho inversiones necesarias? Realmente, escucho que el mercado es limitado… no se, piensen hace un año atras nadie conocia a George RR Martin salvo los 3 nerdos de siempre. Hoy creo que hay miles de fans de Game of Thrones. Que puede pasar entonces con la atencion necesaria aplicada en la Historieta Argentina? Solo como fabula, les recuerdo que antes de Colon el mundo era mucho mas chico… nos falta quizas el que se anime a un modelo de negocios nuevo.

    2- CANTIDAD VS CALIDAD ¿Tiene sentido hablar de tiradas millonarias? Asumimos que una misma persona va a comprar absolutamente todo lo que se edite… La realidad es que yo compro de los 85 titulos que nombras unos 20 tal vez, porque el resto no me atraen. ¿Porque? Porque no estan apuntados a mi interes, o no tengo suficiente informacion para tentarme e ir a buscarlo. Es por eso que empece TDT para justamente informarme e informar de lo que pasa. (Con todas mis falencias que no soy perfecto claro!!!)

    3- SEGMENTACION DE MERCADO: Cuanta gente consume comics de superheroes? Cuanta gente consume historieta argentina clasica? Cuantos artistas argentinos han trabajado para EEUU y han publicado tambien clasicos… el ejemplo quizas que se me ocurre a vuelo es Alcatena / Breccia / Olivetti.

    No se, en la epoca que Forum editaba comics Marvel, No hubo un solo numero que no publicaran de Salvador Larroca y Carlos Pacheco… Aca hicimos lo mismo? Realmente editamos los dos o tres trabajos que tuvo Bobillo, o que hizo Olivetti? Y Risso? Como piensan llegar a un publico masivo si no aprovechan eso???

    4- EL ARTISTA ¿Tiene el artista que guiarse por lo que vende? No se, seguramente el que si tiene que guiarse es el Editor, que es quien elige los artistas… no? Sin embargo Mandrafina se comio sus buenos bodrios hasta que logro hacer lo que le gustaba. Alcatena hizo lo mismo. No es por desmerecer el trabajo (que es muy bueno) pero no veo a Liniers haciendo numeros de Savaresse… y Liniers es un tipo consagrado… pero el 80 % somos todos anonimos.

    5- LA OBRA: Asterix se edito 80 veces mas o menos. eso le saca trabajo a los jovenes? O es que a la gente les gusta Asterix? Quizas y en eso concuerdo 100% con Alcatena, es que se rompio un poco el circuito de aprendizaje. Antes un dibujante o guionista empezaba a escalar y aprender dentro de columba. A los 1000 numeros sabia de todo un poco, tenia su estilo y ganaba el pan de cada dia. Hoy esa escuela se perdio. Que se yo, si Asterix vende tan bien… Porque no sacar un anual dedicado a Asterix con una seleccion de los mejores autores? Un tributo? El Universo Eternauta es un ejemplo… Porque no un hijitus hecho por Liniers / Sanz / Saenz Valiente y el resto de la troop? Eso venderia?

    Son algunas de las cientos de preguntas que se me ocurren. Queremos que la historieta tenga un lugar de “prestigio” pero hablamos de que… ¿scaneados? Porque no sacar una “biblioteca” de clasicos de verdad? O porque no se ponen de acuerdo muchos dibujantes y arman su propia editorial?. No son necesarias tiradas GIGANTES, con 100 / 200 ejemplares alcanza apra probar que pasa. Yo estoy armando algo que parte de esa idea. Ojala este año lo pueda dar a conocer.

    Tal vez y esto que voy a decir me van a odiar, lo que pasa es que la figura del editor hoy, salvado 2 o 3 casos (que son los que han durado hasta el dia de la fecha por merito propio como Ed LA Flor, Doeyo (IDOLO), y alguno mas) es mas fan que empresario, y se sesga. Hay que amar lo que uno hace pero hay que aprovechar tambien las herramientas que tenemos.

    Creo que nadie hasta el momento, salvo la gente de Ovni que realmente han hecho un laburo historico en su encare del negocio se tomo el trabajo de abarcar posibilidades del siglo XX!, sacando un sitio de ecommerce como la gente y todo! Vamos… enserio nadie podia hacerlo antes?

    Creo que la discusion del publico vs artista pasa mas por la figura ausente del medio masivo que es el Editor… que es el tipo que separo el trigo de la paja, te vende lo que a vos te gusta y a el le conviene y le da de comer al “artista” lo orienta, etc,

    OJO! Estamos viviendo asi y todo una de las mejores epocas de la historieta argentina a mi entender.

    Comentario por ropencho — marzo 6, 2012 @ 1:22 am | Responder

    • o sea que el editor tiene que producir una serie de televisión de alguno de sus titulos para poder atraer la atención de la gente como paso con Game of Thornes y vender mas libros? o en el mejor de los caso convencer a un productor argentino (ni hablar extranjero) para llevar el proyecto a la pantalla. Entonces quién tiene que prestar atención? el publico, el productor, el editor? Porque entonces lo que afirmas es que el mercado es limitado y sólo se expande cuando es captado y explotado por otro medio y a través de el y como consecuecia/resultado las ventas se disparen y gane popularidad un autor o personaje.

      Comentario por pepelui — marzo 6, 2012 @ 10:51 am | Responder

    • Y Savarese viene a ser un bodrio??

      Es uno de los mejores guiones de R. Wood, que es un gran guionista.

      Y Mandrafina lo dibuja excelente, no es ninguna obra de principiante, ya tenia su estilo definido, y ya era un genio.

      Era solo una aclaracion, cosas de leer estos debates meses despues para matar el tiempo en la oficina. Y de pronto, uno lee cosas que se siente impelido a puntulaizar. Mas alla de que no se trate del tema del debate.

      Saludos

      Comentario por jeremias ariel — mayo 11, 2012 @ 4:31 pm | Responder

  27. Los puntos que aporta andres son validos y bien jugosos para trabajar. Comparto la vision de que tenemos que ver que cosas realmente funcionarian editorialmente mas alla de nuestro gusto “comiquero”. Y como hay demasiadas cosas ahi no voy a metemre ocn todo

    Solo apunto a la discrepancia en el articulo, que va a derivar en algo tangencial a el punto del articulo me temo. Estoy de acuerdo con vos. toda historia se hace de recortes y omisiones. Tal vez lo que me incomoda en este momento sean los recortes y omisiones que propone la lectura “oficial” de la historieta argentina (oficial en el sentido de lo canonizado desde los libros de Trillo/Saccomano y articulado mas organizadamente por Sasturain tanto ocmo critico como como editor) que me hacen limitar nuestra forma de concebirla. Y creo que hoy por hoy hay muchas posibilidades de difusion y redescubrimiento (legal o ilegal como aclara Reggiani, pero que pasan y se bajan =) como para quedarnos en esa sola posicion oficial.

    Hoy por hoy hay mas espacios para la historia de la historieta argentina… y para redescubrimientos que, al o mejor nos pueden dar claves de como reconectar con un mayor publico (no croe que sea un publico masivo, ya dije que para mi hoy por hoy la cosa es fragmentaria) . Porque a lo mejor justamente estamos pifiandole porque creemos que lo que hay que hacer es justo lo que no debeiriamos y lo que no vemos sea la respuesta.

    pero creo igual que el tema de la historiografia del a historieta merece otra nota…

    Comentario por roberto barreiro — marzo 9, 2012 @ 7:25 pm | Responder


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