Cuadritos, periodismo de historieta

abril 1, 2012

“Un buen libro de historietas es un buen libro y punto”

Filed under: Cómic Latinoamericano,Entrevistas — Andrés Valenzuela @ 12:00 pm
Tags: , , ,

Santullo, en el trazo del cordobés Nicolás Sánchez Brondo

Cuando se publicó la primera entrevista a Rodolfo Santullo, tres años atrás, el guionista uruguayo empezaba a destacarse por estas costas. Empezaba su segunda serie en Historietas Reales (Valizas, junto al nicoleño Marcos Vergara) y venía de visita al país para presentar Los últimos días del Graf Spee en el festival internacional Viñetas Sueltas de 2009. Desde entonces, sin embargo, su situación cambió notablemente. Como autor, empezó a publicar en la revista Fierro junto a Dante Ginevra, ganó aún más subsidios de los Fondos Concursables de Cultura de su país, obtuvo el Premio Solano López al Mejor Guión en la Feria del Libro de 2010, y ahora mismo tiene una parva de libros prontos a salir. Pero su crecimiento no se limita a eso, el sello Grupo Belerofonte -donde oficia como editor- se consolidó y sus colegas lo reconocieron eligiéndolo presidente de la flamante Asociación Uruguaya de Creadores de Historieta.

Una labor enorme que a primera vista parece inabarcable. Que el lector no se confunda: a segunda y tercera vista… ¡sigue pareciéndolo! Repasar la casi hora y media de (des)grabación sólo confirma lo difícil de condensar tantos temas en una sola entrega. De modo que tocará repartir la entrevista en dos partes. La primera, que se publica aquí, observa al Santullo-editor y al Santullo-presidente. Para el próximo domingo queda pendiente mirar al autor, con su buena media docena de proyectos en curso y su trabajo como escritor.

“Al margen de que soy periodista, historietista y escritor, también tengo que ser editor”, empieza por señalar Santullo, en cuanto suena el nombre del sello. Los años de trabajo aceitaron la plataforma que le ofrece Belerofonte, pero que de cualquier modo supone mucho trabajo. Por el momento, la editorial forma una parte mínima de sus ingresos personales, aunque logró superar “la barrera de que cada libro le paga a sus autores y saca el que viene”, cuenta y confía en que la situación de la editorial será más cómoda conforme crezca el caudal de libros. Canillitas, coeditado con LocoRabia y presentado la noche anterior a la entrevista en el Malba, es el 18º libro del sello) “Algunos libros están agotados y luego hay un montón donde ya se le pagó al autor, se pagó la inversión y cuando vendo otro ya es ganancia libre, y además lo que paga los libros nuevos son los inmediatamente anteriores”.

La historia empezó bastante antes y, como suele suceder en América Latina, más por fuerza que por gusto. “Cuando nos juntamos con Ignacio Calero y Gabriel Chicariello para fundar Belerofonte no había otra: si querías publicar historieta en Uruguay, tenías que tener una editorial. Mejor dicho, tenías que autoeditarte”, recuerda. El grupo decidió dar un paso más y no limitarse a sus propios trabajos. “Considerando que después Calero y Chicariello se bajaron del proyecto, más aún tenía que ser un lugar abierto a otros libros”, reconoce. En la lista de trabajos que siguieron llegaron autores como el coterráneo Renzo Vayra, o el argentino Quique Alcatena.

Algunos de esos libros, como Acero líquido, son fruto de la coedición con otros sellos, entre los que destaca el argentino LocoRabia. Para Santullo, este fue un paso natural. “Si tenés amigos que hacen lo mismo que vos, como Alejandro y Marcos, que sacan sus libros por su proyecto editorial, donde de uno formaste parte, y empezás a decir nos interesaría el mismo libro, ¿por qué no aunar esfuerzos? Eso hace que sea más económico, que le puedas ofrecer al autor que su libro esté distribuido en dos países, que te ahorres muchos de los inconvenientes que puede tener la distribución inter-países, y que donde vos tenías pensado en sacar un libro, puedas sacar dos”. La experiencia que comenzó con sus colegas argentinos continuó con sus pares y compatriotas de Ninfa Cómics y Dragón Cómics. “Y no me cierro: si me vienen a buscar con uan buena propuesta…”.

Santullo (de pie), preside una asamblea de la A.U.C.H.

Argentina es parte fundamental del proyecto editorial. Por un lado, por la distribución de su material, donde destaca la tarea de Andrés Accorsi. Además, por eso mismo asegura que piensa los libros “para los dos mercados”. Así se anima a invertir en libros que intuye no prosperarán mucho en su país, pero que sí pueden tener lugar a occidente del Charco de la Plata. “Uruguay tiene un techo muy cerca de la cabeza, estamos hablando de un total de cinco mil lectores de historieta en todo el país”, calcula el entrevistado, y en su cifra incluye a los más recalcitrantes fanáticos de manga y superhéroes.

La apuesta también es salir del circuito. “Mi proyecto editorial contempla que un buen libro de historietas es un buen libro y punto, y que por lo tanto un lector cualquiera tiene que acceder a él y le tendría que gustar”, explica, aunque advierte que allí también hay resabios de prejuicios contra la lectura de historieta. Uno de los títulos que puede ayudar a romper la tendencia es Valizas, que publicó Estuario Editora (sello en el que suele publicar sus novelas policiales). “Valizas pasó esa frontera, hay gente que te dice yo no leo historietas desde La pequeña Lulú, leían cuando chicos y hoy se encuentran con que se puede narrar perfectamente cualquier historia, que la historieta es como el cine o lo que sea: sólo un lenguaje y que el contenido puede ser otro”.

“Por mucho éxito que yo tenga, Uruguay sigue siendo un país chiquito, y tengo que abrirme otros mercados. Llegar a España también es un objetivo. No sé si como editor, más probablemente se dé sólo como autor. Pero si se me diera la oportunidad de hacer una coedición con España, con unas particularidades semejantes a lo que hacemos con LocoRabia, lo haría”.

En el resto del continente ve un panorama mucho más difícil para la historieta, y en particular para insertar su proyecto editorial. Brasil supondría empezar a editar en portugués. “Entrar es dificilísimo, lo veo similar a Italia, podés entrar, vender una obra y se acabó”, analiza. En Chile probó una coedición, pero considera que cruzando la cordillera el panorama es “bastante caótico” y describe que allí “son pocos y la gran mayoría está estancado en el momento-fanzine, y los que no, producen para el exterior”. Incluso, advierte que Chile no tiene un mercado como el que puede verse en Bolivia, donde sí hay ediciones más elaboradas. Por allí hay “más posibilidades” de coedición en el futuro, sugiere con cautela.

Argentina y la coedición son claves en su proyecto editorial. Aquí, presentando libros en el Malba porteño.

“No sería una pérdida de tiempo tratar de abrir mercados, pero me da la impresión que la realidad del resto de Sudamérica es muy distinta a la que nosotros de Buenos Aires, Montevideo, Córdoba, Rosario entendemos. Santiago de Chile, que uno podría sentir muy cercana en lo cultural, no lo es. De ahí vas subiendo más al norte y terminás encontrando más cercanías culturales con el México DF que con todo lo que hay en el medio. Eso hace que cualquier proyecto que podría despertar el interés tenga que ser muy estudiado”. La cautela ante la posibilidad de desbarrancar siempre está presente. “A algunos libros les fue mejor que a otros, e incluso a algunos no les fue muy bien. Eso no me ha frenado, pero todavía no estoy tan lejos de ese encadeno dos o tres macanas y… gracias por venir“.

Historietistas orientales, uníos

“Si hay un colectivo de artistas que produce, es que hay un público que los lee”, define Santullo cuando se le pregunta por la A.U.C.H. “Eso hace cinco o seis años no estaba. Ahí eras el loco que hace historieta. Ya no”, considera y opina que el lenguaje se legitimizó desde distintos canales, sea el cine hollywoodense “que adapta todo lo que puede”, a los premios internacionales o la popularizacion de tiras como Macanudo. “Implica que no sos el nerd que hace historietas. Ahora sos hasta cool. Seguís siendo el mismo perejil, pero a los efectos públicos la perspectiva va girando sobre vos”, bromea.

“El nombe ‘AUCH’ es muy acorde”, desliza el presidente antes de contar su gestación. “El año pasado nos llaman desde el Ministerio de Cultura y nos dicen que se estaba reformando el cluster editorial, que es una especie de colectivo de representantes de la industria editorial ante el Ministerio de Cultura, que administra en común los fondos públicos destinados a él”, explica, “desde el Mec  nos decían que veían una producción de historieta como no había habido nunca en la historia del país, que si queríamos formar parte de esto, que a ellos les parecía que lo teníamos que hacer, que nos lo merecíamos y les parecía importante, pero teníamos que conformarnos de alguna manera en tener una personería jurídica”. El resto de la historia se escribió (ante escribana pública) en Montevideo Cómics.

Además de las formalidades, la única exigencia para formar parte de la Asociación era tener una historieta completa en cualquier formato. “No nos pusimos en ningún detalle de si califica o no porque la idea fue hacerla lo más inclusiva posible. En Uruguay habrá un puñado de profesionales, hay mucha gente que recién está arrancando. Si te ponías en elitista dejabas afuera a un montón de gente que hacía fanzines. Y no, la idea era incluirlos y tratar de mejorar la situación de todos”.

Con el cluster editorial, la historieta uruguaya llega a distintas Ferias

“El balance de la Asociación es que es muy difícil llevarla adelante”, reflexiona Santullo. Los asociados mismos no suponen un obstáculo, tanto como “el tramiterío burocrático” y el tiempo que insume llevar adelante una institución de este tipo, desde los estatutos a las asambleas regulares, administrar gastos e ingresos de dinero. “Como no cobrás cuota, entonces tenés que ver cómo carajo hacés para no fundirte”, apunta, “tenés que pensar cómo lográs ingresos y al mismo tiempo qué beneficio le brinda al asociado”.

Hasta el momento, reconoce, quienes además de autores también editan son los principales beneficiarios, pues pueden gestionar apoyos a sus emprendimientos. Por ejemplo, “el MEC, por un sistema de apoyo colectivo, te paga el 60% de distintos proyectos. Con eso algunos nos fuimos a Bolivia, un par se fueron a Mendoza, o tuvimos un stand como A.U.C.H. en Montevideo Comics. Eso sale del cluster. Y después también la Cámara del libro tiene sus gastos y su 60%, ¿no?” En el cluster editorial, explica, cada miembro tiene un voto en representación de su sector. “Por ahora, como es de suponer, cualquier emprendimiento más o menos coherente recibe el apoyo unánime de todos, porque la idea es salir adelante”.

“Por otro lado está la problemática de que al tipo que sólo dibuja, no tiene una editorial y no está sacando libros, ¿qué le ofrecemos?”, pregunta. La clave surgió nuevamente por los Fondos Concursables de Cultura. La Asociación convocó a sus socios a presentar historietas para recopilar en un libro. Dos jurados (Esteban Caballero, por la Asociación, y Quique Alcatena como invitado) hicieron una selección de los mejores, sin límite prefijado. “El libro podía incluso llegar a tener todas las historietas presentadas, no tenía un tope”, aclara. “Además, eventualmente también hay un departamento legal del MEC que te ayuda con derechos de autor y que funciona para todo el cluster. Y hay un montón de beneficios, como la representación de la historieta en cuanta Feria del Libro vaya Uruguay”. Esto supone que también los integrantes de la AUCH estarán (en sus libros, al menos), en el stand de la República Oriental en la próxima Feria del Libro de Buenos Aires.

Cruzando fronteras

“De historieta uruguaya en Argentina, está Belerofonte y nadie más. No ha habido nadie que haya hecho los trámites que hice yo. Que tampoco son muchos y de lo que se produce allá, muy poca cosa llega acá (por Argentina)”, traza un rápido perfil Santullo. “Por otro lado, la historieta argentina que llega allá es muy poca. Para empezar tenemos sólo tres comiquerías. Lo que distribuye La Revistería llega a una comiquería que se llama Lecturas. Lo que no, no llega”, completa el panorama.

Los Fondos Concursables de Cultura son una puerta abierta a que autores argentinos lleguen a publicar en Uruguay. De hecho, él tiene en marcha un libro con Max Aguirre, y su coequiper Dante Ginevra está preparando otro con guión de un uruguayo. “Eso implica que el nivel del mercado uruguayo no sólo está pautado por nuestro propio desarrollo, sino también por profesionales del exterior, lo cual o nos mejora o nos mejora”. Las bases de los FC sólo exigen que el responsable legal del proyecto sea uruguayo. “Cosa lógica, porque sino no es punible ante la ley”, concede Santullo, “pero vos podés armar un equipo creativo, eso implica que el día de mañana un guionista puede pautar no sé si contratar a quien quiera, pero sí pautar con algún dibujante pro y llevar adelante su proyecto. Es profesionalizar lo más posible la historieta. Vos no estás gestando un proyecto sumando un amigo, estás planeando un libro”.

Con pocas comiquerías, los espacios alternativos son esenciales. Aquí, una reunión improvisada en Ideas+, un evento al aire libre.

Desde una perspectiva industrial, ¿cómo debería verse esto de que estándo charco por medio los libros no lleguen?

– ¿Y cómo debería arregarse el Mercosur y que pase todo producto de un país al otro, como se supone ya que tiene una unidad? No sé. No soy economista, no soy político. Nosotros lo vemos en los libros porque es lo que nosotros hacemos. Creo que mientras el Mercosur no asuma su condición de integracionista regional… y bueno, habrá muchas cosas que deberían funcionar mejor. Es muy raro además, los libros, que deberían ser el acervo cultural y lo que más debería pasar, es lo que más problemas tiene.  No digo pasar libre, no. Debe haber controles. Pero es medio ridículo que un libro editado en un país no pueda pasar al otro para que se pueda distribuir fácilmente.

¿Cómo editor no te preocuparía que el mercado uruguayo empiece a recibir 100 libros editados por año en Argentina?

– Todo lo contrario. Pero todo lo contrario. Es como el tipo que se entera que hay un concurso literario y no se lo dice a los amigos porque cree que así tiene más oportunidad. Mis libros van a vender si son buenos, no si son mejores que el que está al lado. Cada libro se compara consigo mismo, con la gestión que vos hagas del mismo, su distribución y con el contenido del libro. El concepto es el de un kiosco, si yo vendo sólo caramelos, voy a vender poquito. Si además vendo alfajores y galletitas, vas a venir a ver porque hay mucho más. Si el día de mañana entran más libros de Argentina o España, eso también va a generar lectores y me va a dar posibilidad de crecer también a mí.

Necesita que la oferta cree la demanda.

– Claro. ¿Cómo le explico al pibe que se sabe de memoria el nombre de 60 linternas verdes que está bueno el Graff Spee? Si el pibe jamás escuchó de una historieta diferente. Yo creo que humildemente los libros que yo hago son herederos de otra escuela, no de Linterna Verde, ni el manga. Yo pienso en Dengue (del que hablará en la segunda parte de la entrevista) como un homenaje al Eternauta, no a la Feria de los Inmortales, no a Batman. A mí me serviría decir “está Irish Coffee en una librería”, ahí al lado de Acto de Guerra, porque le ofrecés al lector no algo que puede comprar cada tanto, sino un continuado. Entonces mi objetivo es ese: convencer al lector x que la historieta puede estar entre sus posibilidades. ¿Cómo lo convenzo? Teniendo oferta más allá de la mía. Y ni hablar de lo que pienso como lector, que no tendría que llevarme una mochila cargada cada vez que vengo a Buenos Aires.

4 comentarios »

  1. Qué grande, Santullo!!! Admirable todo lo que hace, encima es muy buen tipo! Eso sí, si eventualmente les tocara como compañero de cuarto de hostel, procuren tener listos un par de buenos tapones para los oídos, suelen temblar las paredes con su respiración atronadora. Recuerdo con una sonrisa su simpática frase…”lo único que te digo: Dormíte rápido”.
    ;-D
    Muy buena nota, espero ansioso la segunda parte!

    Saludos!

    f

    Comentario por Fernando N. Baldó — abril 2, 2012 @ 12:42 pm | Responder

  2. Se entienden muchas cosas que andan bien con Belerofonte y la AUCH leyendo esta entrevista a Santullo. Con tipos así sigo pensando que tenemos un muy buen momento en la historieta argentina/uruguaya.

    Comentario por Arekasadaro — abril 4, 2012 @ 4:01 am | Responder

  3. […] distintos frentes y ejerce como periodista cultural en el matutino montevideano La diaria. Además, como relató el domingo pasado a Cuadritos lleva adelante su propio proyecto editorial (Grupo Belerofonte) y es presidente de la […]

    Pingback por “Me siento y escribo” « Cuadritos, periodismo de historieta — abril 8, 2012 @ 10:03 am | Responder

  4. […] un pequeño sector dedicado a la historieta, y el stand de la Cámara Uruguaya del Libro, que como nos adelantaba Rodolfo Santullo hace algunas semanas, tienen la producción oriental de cuadritos ahí mismo. Eso sí, entrá bien […]

    Pingback por Guía Cuadritos para la Feria del Libro 2012 « Cuadritos, periodismo de historieta — abril 22, 2012 @ 10:02 am | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: