Cuadritos, periodismo de historieta

julio 1, 2012

“El humor va a seguir vivo”

“El Museo nos va a trascender a nosotros”

Durante años, el edificio convocó a lo más pituco de la sociedad porteña. Era época de aguas todavía limpias y la costanera sur de Buenos Aires convocaba a lo más bacán de la sociedad. Allí, entre balnearios, se erigía una cervecería notable por su arquitectura y por los enormes tanques de líquido ámbar que saciaban la sed de los asistentes. Las crónicas de época aseguran que la capacidad de refrigeración de la antigua cervecería Munich era sobrepasada sólo por los grandes frigoríficos de exportación. Con el tiempo cerró, reabrió como Museo de Telecomunicaciones y volvió a caer en el olvido, hasta servir como dependencia de la Dirección General de Museos de la Ciudad. Ahora la dirección corrió sus petates y dejó los salones a disposición de un nuevo museo: el Muhu.

Hugo Maradei, director del Museo del Humor (Av. de los Italianos 851, Capital Federal), ofrece unas sillas. “Esta parte es pura utilería, porque reproduce lo que era antes el edificio”, explica. El Muhu ocupa ahora la buena parte de la planta baja del edificio y la mayoría del sótano (allí donde antes estaban las cámaras refrigerantes), incluído un amplio microcine donde hoy se proyectan dos cortos animados argentinos, uno de ellos de fines de la década del ’40. El flamante refugio de las viñetas depende del ministerio de Cultura porteño e implementa un sistema donde el peso de las decisiones recae en una comisión directiva honoraria compuesta por Quino, Hermenegildo Sabat, Carlos Garaycochea, Guillermo Mordillo y Manuel García Ferré.

“Es un proyecto de larga data, fundamentalmente para ellos”, cuenta Maradei. “Ellos y otros, como (Roberto) Fontanarrosa o Andrés Cascioli, hicieron gestiones con diferentes administraciones nacionales, provinciales y municipales para tener un museo o algo parecido”. Su incorporación al proyecto surge por su doble faceta como coleccionista y co-responsable del itinerante Museo del Dibujo y la Ilustración. El MuDI sigue adelante, “pero la parte de humor se va a volcar y desarrolar mejor por acá”, señala el director.

El Muhu tiene una muestra permanente, una transitoria y un microcine

“En diciembre nos convocaron del gobierno de la Ciduad para decirnos que habían tomado la decisión política y económica de crear el museo y que se iba a hacer en esta sede, que nos pusiéramos en marcha porque lo iban a anunciar en marzo en París”, recuerda el director, nosotros nos miramos asombrados, porque en Argentina las cosas no surgen tan fácilmente, pero pasó enero y en febrero ya empezamos a armar el viaje a París”.

En el Salón del Libro de la capital francesa culminaba el año de “Buenos Aires Capital Mundial del Libro” y la delegación municipal organizó una comitiva relacionada con el mundo del plumín y las viñetas. La noticia, sin embargo, no trascendió demasiado. El siguiente anuncio se realizó en la Feria del Libro porteña, otra vez sin mayores repercuciones y como comentario lateral en una charla sobre humor. Las comunicaciones oficiales fueron repentinas: García Ferré comentándolo en la entrega de los Premios Banda Dibujada, días antes de la inauguración, y una nota en el matutino La Nación.

“Lo que pasa es que no estaba todavía aprobado en ese momento. Este sería el museo número 11 de la ciudad, y eso es lo verdaderamente interesante, porque nos va a trascender a todos nosotros. Queda a resguardo. No es que te prestan un espacio para que lo utilices y después no sabés que pasa con la siguiente administración. Esto ya queda y es un museo de la misma categoría que el Sívori o el de Arte Moderno”, afirma Maradei.

Las pautas a seguir por el MuHu las dará la Comisión Directiva Honoraria, tanto en exposiciones como en adquisiciones futuras para constituir el patrimonio de la institución. “Acá tengo la suerte de que me digan más o menos qué tengo que hacer”, bromea Maradei, quien asegura que no limitará el Museo sólo a las muestras. “Tenemos previstas presentaciones de libros, de películas, talleres y cursos”, enumera y promete que la relación con los distintos estamentos educativos será clave durante su gestión, imitando en parte a la “Fábrica del Humor” de la española Universidad Complutense.

Caricatura con los personajes del 2003, en un matutino económico porteño

“La suerte de este espacio es que está apoyado por los creadores. No solamente los grandes, sino también la generación siguiente. Entonces nos están llenando de ideas. ¿Si no las tienen ellos quién la va a tener? A la larga mi tarea es más fácil que la de otros directores de museos, porque recibo ideas y me nutro de ellos constantemente”.

La primera muestra transitoria está dedicada a Garaycochea, aprovechando su declaración como Ciudadano Ilustre porteño. Lo seguirán sus compañeros en la Comisión Directiva Honoraria y luego comenzarán las convocatorias para otras exposiciones, temáticas, por concurso y por invitación.

“Acá tenés es un público más amplio que en otros museos: en una actividad plástica o literaria ya necesitás cierta formación, esto es realmente popular, en el buen sentido de la palabra: es una cosa que llega a todos”, afirma el entrevistado. “Además, esta es una muy buena forma de transmitir educación, los chicos se enganchan con todo esto”, dice y cuenta que ya tuvieron sus primeras visitas de escuelas. La entrada al Museo es gratuita lunes, martes y miércoles, y para los contingentes escolares. Para los menores de 14 años, es gratis todos los días. De jueves a domingo se cobra una entrada de 10 pesos.

“Estoy viniendo sobre todo los fines de semana y me quedo para ver la reacción de la gente, y quiénes son. Porque una cosa son las opiniones de los amigos, que siempre son buenas, pero a mí me interesan las opiniones de los no-amigos. Entonces, por ejemplo, están viniendo muchos abuelos con sus nietos, quizás para mostrarles lo que ellos leían de chicos”.

Pasado y futuro del humor

“Con la apertura nos hicieron un montón de notas de medios de afuera”, destaca Maradei las consultas que recibió de Francia, España, Brasil, otras latitudes de América Latina y hasta de China. “Afuera nos conocen mucho más de lo que pensamos, porque la producción argentina trascendió sus fronteras, en la época de Oro la mitad de la producción de revistas iba para afuera: Patoruzú, Rico Tipo, Billiken, y antes Caras y Caretas, todo América se nutría de ellas”.

Maradei alude a la muestra permanente del Muhu y señala la continuidad en el tiempo de la producción humorística nacional. “No es que sólo tuvimos una edad de Oro, sino que estuvimos a la vanguardia del humor ya desde 1850 con publicaciones de calidad”, advierte.

La espectacular cervecería Munich, sede del flamante museo

“En lo que hace a nuevas figuras tanto como a futuras, veo el campo muy firme”, considera el director del Museo, “lo que quizás no acompaña son las publicaciones, pero creo que es una tendencia mundial: los medios y las tecnologías han cambiado y el humor tendrá que adaptarse”. Maradei compara la situación de las viñetas con la del periodismo. “Los periódicos en papel están cada vez más cerca de la extinción, pero eso no significa que se va a extinguir el periodismo, sino que pasará a otros formatos, y a nosotros nos va a pasar lo mismo. Pero el humor va a seguir vivo porque hay muchísima gente en el tema”, analiza.

Los humoristas más jóvenes tendrán su lugar, asegura el entrevistado, quien señala que la exposición permanente incluye trabajos de historietistas contemporáenos y en actividad. “Además hay muchos temas actuales convocantes a los cuales podés pedir a los dibujantes y a la vez ir actuando con ellos, pasa que vos tenés un espacio, y para poner algo, tenés que sacar otra cosa, si tuviéramos el doble de espacio, también lo utilizaríamos”. El tiempo, la performance del lugar y la compañía del público serán “fundamentales” en el desarrollo del proyecto. “Yo tengo muchísimas expectativas, porque este es un tema que está vivo aquí y en el mundo”.

2 comentarios »

  1. Me lo recomendaron mucho al lugar, hay que ir me parece. Esta muy buen puesto. Una alegría, esperemos que perdure el traspaso político de la ciudad.

    Comentario por Arekasadaro — julio 1, 2012 @ 9:29 pm | Responder

  2. […] vieja Cervecería Munich (Av. de los Italianos 851, Capital Federal) y cuenta con la dirección de Hugo Maradei, asesorado por un consejo de notables. Una vez al mes se realizan allí entrevistas públicas y hay una exposición permanente a la par […]

    Pingback por 10 noticias claves para la historieta argentina en 2012 « Cuadritos, periodismo de historieta — diciembre 23, 2012 @ 10:04 am | Responder


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