Cuadritos, periodismo de historieta

julio 13, 2012

Retrato del éxodo uruguayo

La historia ocupa un lugar central en las viñetas uruguayas actuales

La escena inicial de Bernardina hacia la tormenta marca el tono del resto del libro: perros carroñeros cebándose sobre el ganado joven y flaco, y un niño viendo la escena tras sacarse una venda de sus ojos. Esas viñetas iniciales del trabajo de los uruguayos Matías Castro y Daniel González marcan el tono de lo que vendrá: pueblo llano uruguayo marchando a campo traviesa, aguantándose los embates del clima y con la sombra de la violencia y los portugueses a sus espaldas.

Bernardina… es una de esas obras que abundan en la historieta uruguaya contemporánea, al menos entre la que llega a este lado del charco: una novela histórica. Concretamente, el relato aborda el éxodo que alrededor de 15.000 pobladores de la por entonces germinal República Oriental del Uruguay emprendieron hacia el norte del territorio, obligados por la violencia española al sur y portuguesa al noreste, para situarse bajo la égida de Artigas. El Éxodo, como se llama el episodio, transcurrió entre 1811 y 1812 y el libro trae, prudentemente, un mapita para situar el paisaje, y numerosas referencias para que el lector ancle los detalles.

La narración se centra en Ezequiel, un gurí pequeño que acompaña a Bernardina, su madre, en el trayecto. Con él va su hermana y el Viriato, un sirviente ¿negro? ¿mulato? que hace las veces de peón, protector y también orientador de los muchachos. A ellos los acompaña una multitud de personajes secundarios que aparecen y desaparecen sin que el lector casi repare en ellos, un poco del mismo modo en que nadie repara en el resto de los congéneres que lo acompañan en el vagón del tren.

La (poca) justicia de la época es uno de los temas del libro

Lo particular del libro es que es una narración, pero no un relato orgánico en el sentido clásico. Si acaso, esta novela gráfica no es una gesta, sino un retrato. Ni tan siquiera una crónica. Es el transcurrir, una serie de anécdotas o episodios que viven los cuatro personajes durante el largo camino que los lleva desde los alrededores de Montevideo hasta la cercanía del territorio entrerriano. Un vistazo al modo en que la justicia de la época lidiaba con maleantes, violadores y asesinos. Otro al ímpetu de las tormentas o al vado de los ríos. Problemas cotidianos para la gente de entonces, insospechados para la vida moderna.

En todo caso, lo que podría reprocharse al libro es que los males pasan cerca, pero no tocan auténticamente a los personajes. Más que algún chichón para las criaturas, y algún susto bien ajustado, el lector no termina de temer por la suerte de Bernardina y su compañía, aunque desea desde el comienzo que su generosidad y solidaridad para con los otros viajantes sea bien recompensada o, al menos, que no sufra gran cosa por ella.

En lo gráfico, el trabajo de González es irreprochable. Hay varias secuencias mudas en las que se carga el peso de mostrar cómo transcurre la vida, y lo logra muy bien. El hombre dibuja más bueyes que caballos, un cambio saludable y que en principio contribuye a la credibilidad del relato, en el que se nota mucho la documentación sólida detrás del emprendimiento. Los personajes de González tienen ojos afilados y no extrañan el color. Los trazos de tinta china y los grises les bastan bien al clima de Bernardina hacia la tormenta, del mismo modo que las galletas y el mate les permiten tirar el hambre del monte.

***

Ficha Técnica

Bernardina hacia la tormenta

Guión/Dibujo: Matías Castro / Daniel González

Género: histórica

Editorial: Grupo Belerofonte / Estuario Editora

Lanzamiento: febrero 2012

Origen: Uruguay

Páginas/papel: 104, 24 x 17 cm.

5 comentarios »

  1. Digamos la verdad, el comic uruguayo es un embole.

    Comentario por J.C. — julio 13, 2012 @ 11:31 am | Responder

    • Yo diría que esa es Tú verdad y no “la” verdad.
      Un embole es que tires ese tipo de frase generalizadora y sin profundizar…

      Comentario por Galantz — julio 14, 2012 @ 11:37 am | Responder

  2. Pero ese dibujo lo vale, esta muy lindo. ¿Se consigue en librerias comunes o hay que cruzar el charco?

    Comentario por Dokeck — julio 13, 2012 @ 3:19 pm | Responder

  3. ¿Alguien sabe a que se deben tantos “retratos” de momentos históricos? No me molesta, ni me parecen un embole a priori, pero me da curiosidad.

    Comentario por JuanManuel Tumburus — julio 13, 2012 @ 3:52 pm | Responder

    • Hola Juan, como parte involucrada incluso no te podría decir si existe un porqué. De hecho, acá hay varios periodistas culturales que han teorizado al respecto. Supongo que arrancó naturalmente como todo, marchó más o menos bien, y se instaló. No sé si hay más razones. Y si es verdad que la historieta histórica llega más fácil al no lector de historietas pero que sí es lector de narrativa, por ej. Le das más puntos en común.
      Saludos.

      Comentario por santullolee — julio 16, 2012 @ 1:05 pm | Responder


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