Cuadritos, periodismo de historieta

enero 29, 2014

La cumbre del cómic

Mañana empieza el Festival International de la bande-desinnée d’Angoulême, en Francia, y Página/12 se anticipa con esta nota. Y aunque no puedo evitar señalar ese texto -porque bueno, vamos, es mío-, creo que las líneas que merecen auténtica y especial atención son las del columnista invitado, Lucas Varela. Lucas lleva viviendo allí algún tiempo y accedió a escribir un texto sobre la ciudad. Y es entrañable.

En fin, dejando la costumbre de lado, aquí publicaré hoy tanto la nota central como esa columna de opinión.

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La cumbre del comic

Con un homenaje a Mafalda a 50 años de su primera publicación, el festival francés de bande-desinnée, uno de los mejores del mundo, cuenta con una amplia presencia argentina.

Por Andrés Valenzuela

Angoulême es una ciudad pequeña: tiene apenas 40 mil habitantes, según el último censo francés, de 2007. Sin embargo, eso no le impide convertirse una vez al año en el centro de la historieta europea. Si los norteamericanos tienen sus ComicCons de San Diego y Nueva York, y los japoneses sus convenciones en Tokio, los franceses llevan con orgullo su Festival international de la bande-desinnée d’Angoulême. Por un puñado de días (de mañana al domingo), todo lo importante que ocurre en el mundo de la historieta, sucede entre esas callejuelas medievales y su invierno húmedo. Premios consagratorios, negocios millonarios, novedades editoriales, autores pugnando por entrar al circuito, exposiciones internacionales. El toma y daca de cualquier evento de fuste de cualquier disciplina cultural. En este caso, el de la bd, que se carga el 16 por ciento de la industria editorial francófona y donde la tirada de un libro nuevo puede alcanzar varios millones de ejemplares.

El festival que comienza hoy tiene varios aspectos a considerar. Desde la perspectiva argentina, coinciden la muestra homenaje a Mafalda, la inclusión de Macanudo, de Liniers, en la selección oficial del festival, y la participación de una misión comercial de distintas editoriales para la venta de derechos y ejemplares, propiciada por Export.Ar, con apoyo financiero y técnico en el sector de derechos y licencias del festival.

El homenaje a Mafalda coincide con los 50 años de su primera publicación y el texto de curaduría del festival destaca que la tira tiene “una dimensión poética que se mantiene intacta pese al paso de los años” y asegura que “no perdió nada de su carga moderna y subversiva, y continúa siendo, a los ojos de los lectores de todas las edades, de todas las condiciones y de todos los países, un símbolo de resistencia lúcida, irreductible y universal”.

Desde luego, la del personaje de Quino no es la única exposición que presenta el festival. Entre las muchas muestras que componen esta edición se incluyen una dedicada a los 80 años de la primera publicación de Mickey Mouse en Francia, una exposición doble en conmemoración al centenario de la Primera Guerra Mundial (que se sostiene sobre los trabajos de Gus Bofa y del enorme Jacques Tardi), otra consagrada a la militancia de los dibujantes por los derechos de las mujeres, algunas orientadas al público infantil, a la historieta independiente y, desde luego, la que está a cargo del presidente honorario del festival: el holandés Willem, declarado Gran Premio de la Ciudad de Angoulême en 2013. Es que cada año el festival elige a un autor de particular relevancia, lo premia y le permite curar una exposición al año siguiente. Es uno de los mayores premios al que se puede aspirar en la historieta internacional. Hasta el momento, sólo un argentino lo obtuvo: José Muñoz, en 2007. Para dar dimensión a la altura de este premio, vale considerar los tres nombres en pugna para este año: Bill Watterson, conocido por la entrañable Calvin & Hobbes, Katsuhiro Otomo, mente maestra detrás de Akira, y el británico Alan Moore, pluma detrás de joyas como Watchmen, V for Vendetta y muchos otros.

Claro que no es el único premio que se entrega en la pequeña localidad francesa. Habrá un galardón oficial por el 40 aniversario del festival, que será otorgado a Akira Toriyama, creador del infalible manga Dragon Ball, acaso uno de los puntos más altos de la producción japonesa. En la gala de cierre del festival se revelarán los cuatro Fauves (el nombre que recibe la mascota del encuentro, que oficia de efigie para la estatuilla): el de Oro (mejor álbum), el premio especial del jurado, el de las series y el premio revelación. Además de Liniers, otros 34 autores compiten por estas estatuillas, con nombres de la talla de la Rutu Modan, Winshluss, Carlos Giménez, Pascal Rabaté, Etienne Davodeau (premio Revelación algunos años atrás e invitado en Viñetas Sueltas 2009), Alison Bechdel, Matt Fraction y Brian K. Vaughan. De la selección también participa el español Max con Vapor, recientemente editado en la Argentina por Musaraña Editores (y reseñado en Página/12 el viernes pasado). Una competencia de altísimo nivel. Y si tanto premio no alcanza, también quedan los premios del público, el especial de la municipalidad local, el que otorga un jurado de niños a la historieta infanto-juvenil y el que ensalza la producción independiente.

El Festival de Angoulême es maravilloso, pero no es barato. Al abono de 36 euros hay que sumarle los libros, que oscilan entre los seis y los veintitantos euros. Si alguien quisiera comprar todos los volúmenes de la selección oficial, la selección patrimonial, novelística y juvenil desembolsaría no menos de 1200 euros. Ni siquiera se podría cubrir con el considerable descuento en el tren de alta velocidad (porque sí, el festival es tan importante que asistir a él permite ahorrarse el 50 por ciento del pasaje).

Hasta el domingo, en ese entorno circularán autores, editoriales y librerías argentinas, intentando asomar la producción nacional al mercado francés, viñeta clave de la historieta internacional. Un lugar donde estar dibujado, suma.

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Acerca de vivir en Angoulême

*Por Lucas Varela

Alrededor del año 800 las hordas vikingas atacaron esta ciudad y la atravesaron matando, violando y saqueando con desenfado. Desde mi ventana, en línea con la antigua muralla que rodea el casco histórico, tengo una vista perfecta del valle y el río Charente, lo cual me hace pensar que estoy en un puesto de centinela. Los vikingos no aparecerán y mi tarea en esta mansión no es vigilar, sino dibujar historietas.

Esta apacible ciudad adoptó a la historieta como motor cultural y abre sus puertas a los artistas que vienen de lugares remotos del mundo. Hay una comunidad de dibujantes, muchos de los cuales residen en La Maison des Auteurs, una institución dedicada a apoyar la historieta independiente. Uno puede recorrer las calles y perderse en el entramado medieval (época en que, al parecer, no conocían la línea recta). Por momentos las calles, con su mística de antiguas casas de piedra gris, se asemejan a los tramposos senderos de Parque Chas y un poco al cementerio de Recoleta. La presencia sudamericana aquí es escasa y más aún la argentina. Es muy difícil encontrar a un inmigrante del otro lado del océano. Así que la tarea de encontrar mate se hace complicada. Esta preciada mercadería exótica es el tributo que impongo a todo aquel expedicionario de las pampas que viene a visitarme.

Acerca de la actividad que me compete, Angoulême se convirtió en un centro importante de la historieta no solo por el festival. Aquí se encuentra el museo de historieta más importante que conozco, una enorme biblioteca de acceso gratuito para los artistas, la EESI –una escuela de historieta de nivel terciario– y La Maison des Auteurs. La avenida principal se llama Rue Hergé, en honor al creador de Tintin. Durante el festival y si uno asiste como artista, le esperan días muy agitados: reuniones con editores, con colegas, largas sesiones de dedicatorias, la participación en una muestra colectiva y lo más agotador de todo: las 24 horas de la BD, que consiste en hacer 24 páginas en 24 horas. Si bien suena a un suplicio, mi experiencia por participar el año pasado fue enriquecedora. Si uno asiste como público le esperan muestras en varios puntos de la ciudad, un buen botín de libros, conferencias y las mejores fiestas. La que más me interesa es la del mercado de Angoulême. Allí los productores locales agasajan al visitante con una orgía de exquisiteces francesas. También hay un Angoulême Off, de gran efervescencia editorial. Hay fanzines de alto nivel que tienen su fiesta.

Fuera del festival, los días en Angoulême transcurren lentos y húmedos como el plato típico de esta zona: el caracol. Me verán comiendo quesos de fétidos aromas o hígados de gansos torturados o regado por ese elixir llamado cognac, pero jamás verán meterme ese bicho en el estómago. No da.

*Lucas Varela es dibujante. Colaboró en Fierro, publicó –entre otros– El síndrome Guastavino y Paolo Pinnocio, con el que accedió a la selección oficial de Angoulême en 2013. Su obra más reciente es Diagnostiques, junto a Diego Agrimbau.

marzo 27, 2012

La doble vida de Miranda

Filed under: Cómic argentino,Reseñas — Andrés Valenzuela @ 10:00 am
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La última obra conjunta de Trillo y Varela se lee mejor en libro

Hasta cierto punto de la historia, cuánto más le explican a la protagonista lo que está pasando, ella menos entiende. Y menos quiere entender. Por eso Miranda interrumpe mucho a sus interlocutores, los manda a cagar, se escapa y se desarma de miedo. Y el lector está casi indefenso ante sus desplantes, porque es esa mujercita atildada y correcta hasta la exasperación la que lo guía por un thriller psicológico denso pero, en el fondo, sencillo. Porque eso es Sasha despierta, la última obra completa publicada por Carlos Trillo en Argentina antes de su partida. Un thriller psicológico bravo, con un caso severo de doble personalidad y… bueno, y otras cosas más que no se pueden contar sin revelar para dónde va la trama.

Más allá de los detalles morbosos, Sasha despierta es una historia sencilla. Al punto que no se puede revelar mucho de la trama, sin convertir la reseña en una gran sopa fría. Sin embargo, no es una historieta fácil de leer. Cuando Fierro publicó las páginas dibujadas por Lucas Varela, era difícil seguirle el tranco a la historia. Trillo exige mucha atención a los detalles y, claro, en el libro es mucho más fácil volver las hojas atrás que en numerosas revistas. Su edición en libro era imprescindible para quienes se habían quedado con ganas de más Miranda y su alter ego, la estrella del porno-villero Sasha.

¿De qué trata la historia? Miranda Vidal tiene doble personalidad. De día ilustra libros infantiles anodinos. De noche es Sasha. Miranda tiene un hermano y un padre a los que ya no ve (por diferentes motivos, que mejor dejar al lector descubrir) y un mundo ordenadito, que desbarranca cuando un detective chino empieza a seguirla y le revela una trama de porno snuff, violaciones y asesinatos que la involucran. (more…)

noviembre 13, 2011

Entendiendo la historieta francesa con Agrimbau (I)

Filed under: Cómic argentino,Cómic Europa,Entrevistas — Andrés Valenzuela @ 10:00 am
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Parte 1 – Criterios editoriales y calidad artística

La dupla aprovechó y recorrió cuanto pudo mientras avanzaba en Diagnostics y otros proyectos

Dice que le cuesta hablar del viaje. Que no sabe por dónde empezar. Pero una vez que arranca, no para. Y en el fondo, parece tener las cosas bastante más claras de lo que reconoce. Al momento de la entrevista, Diego Agrimbau lleva menos de una semana en Buenos Aires, de vuelta en su casa, con sus cosas, su esposa y Maga, una gata demandante que ronda el living del departamento. “No sabés la cantidad de libros y originales que mordió y comió”, recomienda cautela el guionista. Autor del multipremiado La burbuja de Bertold y de Los Canillitas (en Tiempo Argentino), pasó cuatro meses en Angoulême, Francia, y otras ciudades cercanas, junto a Lucas Varela para participar en una residencia para historietistas, en la Maison des auteurs (La casa de los autores), gracias a la serie de relatos sobre enfermedades mentales y recursos formales de la historieta.

La Maison des auteurs, apunta, forma parte de la “Cité de la BD et l’image”, el conglomerado de todas las instituciones estatales francesas vinculadas a la historieta. Allí hay autores de todas partes del mundo. “Algunos tenían departamento, como nosotros, otros tienen sólo el atelier, otros ni siquiera tienen eso, pero van y usan las computadoras, nosotros ligamos el paquete recontra full, que es el que le dan a los extranjeros que vienen desde más lejos, que están más complicados, o van por estadías más largas”, explica. “El tiempo que te dan es para que vos trabajes, no necesariamente que termines el proyecto que presentaste, y no es exclusivo, podés hacer otras cosas si tenés trabajos previos o si querés empezar algo nuevo. Nadie te vigila, nadie va a ver si efectivamente estás haciendo lo que dijiste: confían en que vas a ponerte las pilas”.

Diagnostics, como finalmente se llama el proyecto que presentaron con Varela, es una de las experiencias formales más interesantes de los últimos tiempos en la historieta argentina. Sus tres primeras historias ya se publicaron en la revista Fierro (ayer, la tercera). Hay otras aún inéditas y sólo una pendiente por escribir y dibujar.

Sinestesia, tercera entrega de Diagnostics, desde ayer en Fierro #61

“Me encantó hacerlo. Es muy desafiante, muy complicado andar buscando relaciones entre enfermedades y recursos de historieta. No es que te sentás y lo escribís de una. No es que te proponés hacer una bélica, buscás la batalla tal de la Segunda Guerra y arrancás. Así que hubo muchas marchas y contramarchas. Era escribir un guión entero, tirarlo y volver a hacerlo. Hasta ahora todas las histoias que salieron quedé muy contento con el resultado. Vino muy bien estar aislados, en un ambiente de historieta permanente. También era interesante la devolución que teníamos del resto de la gente. Despertaba mucho interés, porque este tipo de juegos formales a los franceses siempre les copó”.

Aunque tienen algún editor francés interesado en el libro, de lo que más hablará Agrimbau en la entrevista es sobre el mercado francés, que tuvo oportunidad de estudiar y analizar en profundidad. Con qué criterios se manejan, cómo se forman sus colegas y cómo capean la crisis que angustia a Europa.

“Lo que todos sabemos de que allá se narra con muchos cuadros por página, en álbum grande y con fondos cuidados es así, sí, pero no es sólo eso”, advierte, antes de mandarse de lleno a comentar el mercado. (more…)

junio 19, 2011

“Pinocchio es la libertad, la anarquía absoluta para el dibujante”

"Todo el proceso creativo está en los cuadernos de bocetos"

Sasha, es fácil imaginarla, estuvo sentada allí. En una mesita de la vereda, con gafas enormes para cubrir los excesos de la noche anterior que le inventaron Lucas Varela y Carlos Trillo. “Siempre nos juntábamos acá”, cuenta el dibujante. “Acá” es Sálvame María, un bar frecuentado por los personajes de la última serie que la dupla publicó en Fierro. “Pero nos juntábamos a tomar café, no a almorzar porque es medio caro”, aclara el entrevistado. Para que no se le complicara mucho la documentación, el guionista le armaba escenas en la zona. “Por el barrio chino y por acá, hay toda una persecusión que sale del bar y sigue hasta la barrera de allá”, señala a lo lejos.

“La parte de la villa 31 la verdad es que no fui a investigar”, reconoce, “me dio no sé qué, no sé cómo ir a sacar apuntes ahí, así que es todo imaginación y notas del guión, aunque tampoco es que hiciera falta, porque fotos se consiguen”. Otro de los últimos relatos de Trillo se le viene pronto a la memoria. “Tampoco sé qué investigación habrá hecho (Eduardo) Risso para Bolita, aunque parece muy realista, pero uno como dibujante usa un poco la imaginación y trata de pensar cómo vive alguien ahí”.

Al publicarse esta nota, los caminos de Varela coinciden en Europa. Por un lado, porque en España acaba de publicarse una recopilación de Paolo Pinocchio, realizada por la editorial Dib Buks. Por otro lado, porque junto al guionista Diego Agrimbau ganaron beca y residencia para instalarse en la “Maison des auters” (“Casa de los autores”), en el pueblito de Angoulême, allí donde se realiza el prestigioso festival. Durante los próximos meses trabajarán en su serie de historias sobre locuras y aspectos formales de la historieta, que ya recibió muy buenas críticas por sus notables resoluciones cuando aparecieron algunos intentos en Fierro.

Alguna vez mencionaste que te aburrís rápido de los personajes.

– ¿Yo dije eso? Con las historias largas, quizás. Me pasó con otras cosas, con Ele, que estuvimos haciendo con Trillo y (Eduardo) Maicas. Con Lolypop, que estuvimos haciendo con Gustavo Sala. Pero con Paolo Pinocchio no me aburro, siempre hay algo más para contar, da para cualquier cosa. Tiene esa amplitud que podés meterlo en cualquier situación. Ahora que estoy contando esas historias de eventos culturales en la Ñ, lo meto a Paolo, ¡y no me importa nada! (more…)

marzo 27, 2011

El año que Lunik se decidió

Filed under: Cómic argentino,Entrevistas — Andrés Valenzuela @ 10:00 am
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"Soy muy obse con los detalles". Foto: cortesía Oh la la.

“El año que viene quiero ver si me dedico a la historieta, porque se me está yendo la vida”, comentó Alejandra Lunik en una charla informal. No faltaba mucho para el fin de 2010 y alrededor bullía uno de esos festivales dedicados al diseño, en este caso el diseño ecológico. Abajo había carteras hechas con neumáticos y otras delicias posmodernas similares. En la sala de al lado acababa de terminar la presentación de una línea de zapatillas ilustrada, entre otros, por Lucas Varela. Ahí, esperando un frappuchino gratuito, la chica de los ojazos se despachó con esa frase que tiene bastante de exageración y otro mucho de ganas de pegarle un volantazo al trabajo.

Seis meses más tarde, Lunik es responsable de una serie mensual en la revista Oh la la (Lola), una crónica cultural en la revista Ñ (en un espacio que comparte con el mismo Varela, Delius y Fernando Calvi), y siempre pospuestos proyectos con Laura Vazquez Hutnik, con quien ya publicó bastante en la revista Fierro (donde, además, fue la única mujer en ilustrar una de sus tapas). Aunque comenzó a los 22 metiendo chistes sueltos en la revista Sex humor y pasó por otras publicaciones, como PC Users, de la mano de Fayó, cuenta que recién ahora está “aprendiendo a tener un editor”.

“Antes era muy libre en todo lo que hacía, en Oh la la tengo que mandar cinco guiones y ellas eligen el que les gusta”, explica y cuenta que unos pocos días antes de la entrevista le rechazaron la página terminada. “Es que les mandé el guión y no lo respeté”, ríe de la situación, “tenían razón, así que tuve que volver a hacer una parte, ¡pero quedaba mejor así!” Las editoras de la revista dedicada a las mujeres de La Nación tiene varias exigencias para con el guión: “tiene que ser muy claro, no tiene que ser mala onda, cínico ni nada por el estilo”, puntualiza la dibujante. “Igual yo no soy mala onda, pero en cuanto cruzás un límite…”

¿Un poco de picardía complica las cosas? “Todavía no sé bien cuál es ese límite, hay momentos en que no lo entiendo”, confiesa Lunik, “Matías Trillo, que es amigo mío, siempre me dice que cuando uno presenta un dibujo tiene que poner algo muy volado, muy fuera de contexto, entonces el editor te dice no, ¿cómo una vaca con alas? ¡Sacáselas! y no se meten más con la vaca, que era lo que vos querías dibujar”. (more…)

julio 13, 2010

Fierro #45: cohesión narrativa y política editorial

Con esta imagen comienza el desenlace de la segunda historia del marinero

Cuando Fierro cumplió su tercer aniversario, su director Juan Sasturain comentó que buscaría generar más relato y encontrar “algunos personajes”. A pocos meses de cumplirse un año del anuncio, es posible encontrar en un #45 cohesivo, en el que las historias y los personajes han ganado espacio a las experiencias gráficas más discutidas de la publicación, pero también al humor gráfico.

Dentro del sumario de la revista dominan los relatos “con continuará”, que además ganaron en frecuencia. Estos componen el “cuerpo estable” de la revista. Hoy la categoría incluye a Angela Della Morte (por Salvador Sanz), Sasha despierta (Carlos Trillo y Lucas Varela), Sur Salvaje (Eduardo Santellán), y El año próximo en Bobigny (Ignacio Minaverry). También se contaría en el rubro Altavista, pero aquí aparece la última entrega y -resta confirmarlo- fuentes de Cuadritos dan indicios de que sería reemplazada por un título guionado por Diego Agrimbau.

Además, este número de la Fierro presenta tres cuentos autoconclusivos, todos de autores ya probados en las páginas señeras de la historieta nacional. Berliac y Frank Arbelo se ganaron a pulso sus lugares y llevan varios números mostrando historias cortas. Se suma a ellos el nacimiento de una dupla formidable: Dante Ginevra une sus fuerzas al uruguayo Rodolfo Santullo para crear Malandras, que promete ser el primero de una serie estable de unitarios de notable factura.

Pero hay otro aspecto de esta Fierro #45 debe señalarse: la portada de Diego Parés y su rediseño del sumario de la revista. (more…)

marzo 21, 2010

Sobre la historieta-teatro, Agrimbau

Pensada originalmente como “bonus track” de un artículo aún inédito para Página/12, esta entrevista surge aquí como adelanto de esa nota.

Agrimbau (der) durante la conferencia sobre historieta argentina que brindo en Angoulême

“Cuando se lo mostramos al editor francés original en el 2003 o 2004, nos dijo esto es genial, pero para mi es imposible de hacer“. Eso “imposible de hacer” era La burbuja de Bertold, y quien habla no es otro que su guionista, Diego Agrimbau. “Lo jodido era mostrar en una historia el hecho de que en teatro un acto se resignifique con la palabra, es lo que nos llevó más tiempo, sobre todo que se reconociera en el dibujo que estaba repitiendo la acción, como si fuera una partitura”, explica. Tan mal no le fue, pues al libro que hizo con su compañero de armas Gabriel Ippóliti le llovieron las buenas críticas, nominaciones y hasta premios, incluyendo el de mejor historieta en el festival de ciencia ficción Utopiales, de Nantes, Francia, en 2005.

Pasado el tiempo y con la edición nacional del título a cargo de Historieteca Editorial sobre la mesa, Agrimbau confiesa que le cuesta reconocerse ahora en ella. “Ahora cuando lo leo me parece muy raro el tono en que está escrito”, señala, “me suena muy solemne y hasta pretencioso”. El motivo le parece claro: “así escribía hace casi diez años, porque el guión comenzó a trabajarse en el ’99 y se fue reescribiendo hasta el 2003, cuando se empezó a dibujar”.

Agrimbau terminó la carrera de Dramaturgia en la E.M.A.D. (Escuela Municipal de Arte Dramático) en 1998 y al año siguiente comenzó con el guión de La burbuja… “Yo venía con toda una carga, un tono actoral muy de teatro argentino, medio entre solemne y autocelebratorio, que todavía me pesaba mucho”, recuerda y afirma que el tiempo fue liberándolo de esa carga, “fui cambiando”. (more…)

diciembre 11, 2009

Varela de Fierro

Filed under: Cómic argentino,Entrevistas,Noticias — Andrés Valenzuela @ 9:15 am
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Estética para los tiempos que corren

Para mitigar la espera de la habitual reseña de viernes, se recomienda efusivamente a los seguidores de Cuadritos la lectura de esta entrevista a Lucas Varela, publicada hoy en Página/12, a propósito del lanzamiento del nuevo número de la revista Fierro, que llega mañana a los kioscos.

Allí el dibujante habla de su mirada gráfica, su experiencia con los guiones de Diego Agrimbau y su pasión por la pintura, entre otros temas que harán las delicias de sus fans.

A la derecha, la portada que Varela entregó para esta nueva edición de la revista.

diciembre 7, 2009

Al Flaco, ¡gracias!

El Flaco, habitualmente renuente, se soltó distendidísimo con su público, que no dejó de agradecerle. Foto: Soledad Aznarez, para La Nación

Acabábamos de bajar del 96. Delante nuestro caminaba a los saltitos una chica menudita, bonita, con calzas negras y pollera idem a lunares blancos. Dudó un segundo y, también de un salto, dio media vuelta. “Disculpen, el Estadio Velez para dónde queda?”, preguntó. No debía tener más de 20 años, calculó ella a mi lado, mientras yo sonreía y le señalaba. “Gracias”, y se dio vuelta con otro brinco. Los saltitos daban a la escena un aire irreal, como de propaganda mal ajustada. Pero enseguida la vista se iba hacia los grupitos, las familias, los comulgantes individuales. Entonces ya no cabía ninguna duda: sí, Luis Alberto Spinetta y sus “Bandas Eternas” iban a estar en el José Amalfitani.

Ya adentro, habiendo hecho dos escalas técnicas de importancia (el baño y el buffet), nos dedicamos a la búsqueda de mi padre. “Contra las vallas, mirando al escenario, todo a la derecha”, había sugerido yo y nadie me había llevado la contra, a falta de un plan más sensato. No lo encontramos y consideré la posibilidad de haberme expresado mal. Mi choripán ya estaba por la mitad y propuse probar suerte por la izquierda. Tampoco allí encontramos a mi viejo, pero nos topamos con el buzo violeta característico de Gustavo Sala (y al historietista dentro, claro), y enseguida las sonrisas de Pablo Túnica y Lucas Varela. Los tres juntos, sobre una rampita, intentando sostener el que les parecía el mejor lugar para ver el escenario ahí, desde “Campo pobre”, como lo describió el autor de Bife Angosto. (more…)

diciembre 1, 2009

Chico fácil

Filed under: Cómic argentino,Reseñas — Andrés Valenzuela @ 10:00 am
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Maurice in love viene "hablado" en inglés, los hispanoparlantes tienen subtítulos debajo

“El amor es ciego”, dice el refrán. Cabría agregar que también es sordo y más bien pelotudo. Al menos eso queda claro -para quienes no han tenido el gusto de la experiencia personal con los dislates del cuore- a los lectores de Maurice in love, de Patricio Oliver. Es que Maurice, protagonista del libro, no deja títere con cabeza. Se lleva a la cama a jovencitos y jovencitas sin distinción, no se compromete con nadie ni con nada. De hecho, es más bien abúlico y quizás ahí radique su impresionante éxito amatorio.

Aunque no hay viñeta que no lo incluya, Maurice es un chico escaso de palabras. Hasta el último cuadrito su frase más extensa (y de las que suelta apenas de a una por página) es un “I beg your pardon?” (como Topo, de la misma editorial, Maurice in love es una historieta con subtítulos). El peso de lo presentado corre, pues, por boca de sus innumerables interlocutores.

Vale la pena detenerse un par de párrafos y echar una mirada formal al libro de 15×15 centímetros editado con mucho cuidado. La obra está organizada en viñetas que ocupan toda la página. En prácticamente todas lo único que está presente es el protagonista (sentado) acompañado por el o la amante de turno. Las conversaciones, si se las puede llamar así, tienen la tónica “ay, ¿estás tan enamorado como yo?”, “ajá”, “buenísimo”. Y listo. Conforme avanza la lectura, algunos de estos interlocutores ocasionales agregan algo más de información: que el protagonista se tuvo que ir de la ciudad un tiempo, o que causó un pequeño escándolo en una familia (porque se acostó con la purreta… y con su hermano), o… (more…)

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