
"Uno se aferra a cosas chiquitas, que valen ahí. Si te alcanzan para seguir en el día a día es otra historia"
“Me siento muy mimado, piropeado. Me alegra porque si bien desde el oficio uno trata de dar todo y esta vez pude hacer la pirueta hacia el lado del cómic, también me expuse mucho, porque hay mcuhas cosas autobiográficas”. Quien habla es Leonardo Oyola, el autor que llevó a Kal-El (Superman, para los amigos) al conurbano en la magnífica novela Kryptonita. La historia -su octavo libro- obtuvo una excepcional recepción en el habitualmente crítico ambiente historietístico, una tribu de la que, confiesa, se considera “parte”.
Oyola, como sus personajes, también se crió en el conurbano bonaerense y forma parte de una generación de escritores para quienes los barrios allende la Avenida General Paz son un paisaje habitual en sus vidas y sus textos. Allí, desde la ficción, pueden plasmarlos con genuina carnadura y rompiendo con los estereotipos. No sorprenden, entonces, los buenos comentarios recibidos, tanto en medios de alcance nacional como en los círculos estrictamente historietísticos. Además de la mencionada reseña en Cuadritos (enlazada arriba), vale destacar el comentario de Andrés Accorsi y la “crónica cultural” de Fernando Calvi, para la revista Ñ, que acompaña esta entrevista.
“No me parece casual que haya pasado así porque ya tengo cierta espalda. Entonces me pude animar a hacer esto y ser juguetón. ¿Viste que la novela empieza bastante oscura y después…? Después yo me daba cuenta que no quería ni tenía que juzgarlos a los personajes, ellos hacen lo que deben dentro de sus códigos”, reflexiona sobre esta vida de un Superman criado entre calles de tierra y esquina. “Tampoco quería quedarme sólo con la cosa iconoclasta, entonces tuve que indagar un poco en cada personaje y prestarle a ellos vivencias mías. Pocas veces sentís cuando te desdoblás de lleno con algunos personajes. Lady Di (su versión de la Mujer Maravilla) es un personaje que para mí tiene vida”.
La idea detrás de Kryptonita surgió charlando con Juan Sasturain. Cuenta que habían ido a los estudios de la radio Rock and Pop a una entrevista sobre la colección Negro absoluto, coordinada por el director e la revista Fierro. Pero les habían dicho mal la hora. “Ahí charlando él me tiró que por qué no pensaba el asunto de los superhéroes”, recuerda. “Me explicaron lo de los elseworlds y sobre Hijo Rojo“. A sus lecturas de juventud (alguna saga de Hulk, Alan Moore, Frank Miller, Alex Ross) se le abrió todo un mundo nuevo. (más…)