El Dinero circulando es la excusa perfecta para este bonus track
Mucho antes de la crisis financiera internacional o de la puja “Clarín/pooles sojeros vs. Gobierno”, un sevillano irreverente vino a Buenos Aires a montar una exposición. El artista, de nombre Miguel Brieva, llegó con su crítica anticapitalista al Centro Cultural de España en Buenos Aires y un libro de historietas y humor gráfico editado por Ex Abrupto. El tomo reapareció hace algunas semanas en los kioscos metropolitanos: Dinero. En ocasión de su visita, hacia noviembre de 2007, un entonces pasante de Página/12 fue a entrevistarlo.
En los pasajes de esa charla que llegaron al papel, el historietista ibérico aseguraba que la publicidad “no le parecía algo muy honesto”, reconocía que su llegada a los grandes medios se dio porque le permitían hacer lo que él quería (aunque no le parecía muy gratificante trabajar para quienes sólo querían negocios) y aseguraba querer reirse de un mundo “cada vez más sumido en los mandatos económicos”.
Claro está que, con semejante artista delante, la charla fue particularmente extensa y -como es natural- no llegó completamente al papel. Aquí, entonces, un bonus track de ese artículo, casi dos años más tarde.
Bien, aquí, la primera encuesta para conocer mejor a los lectores de Cuadritos. Latinoamericanos y europeos, están invitados a comentar contándonos desde qué país leen el blog. Otras opciones, pueden especificarlo en la opción “Other”.
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Buen manejo del color, viñetas dinámicas y personajes trabajados: los recursos de Cascioli en una página
No es lo mismo “justicia” que “venganza”. Ni siquiera “ley” es sinónimo de “justicia”. Esa distinción (no demasiado sutil, por cierto) suele escapársele a los guionistas y editores norteamericanos de cómics de superhéroes, que parten de la presunción de que si el encapuchado de turno “detiene” a un malo maloso, eso es “justo”, “bueno”, y hasta “deseable”. La flamante miniserie Justice League: cry for justice -guionada por James Robinson y editada por DC Comics- opera sobre esa tenebrosa tergiversación conceptual.
Esta miniserie se apoya argumentalmente en dos patas. Una, la de los eventos finales de la última saga Crisis: la muerte de varios superhéroes y el dolor -comprensible- de sus compañeros y amigos. El otro sostén para este run de Robinson está en las tensiones que se vienen manifestando en el seno de la Liga de la Justicia de América (JLA). El grupo es liderado por Black Canary y lleva largo rato debatiéndose en la efectividad de su mando. La conjunción de ambos factores anima a Hal Jordan (Green Lantern) a organizar su propia Liga de la Justicia paralela. Cry for justice es, justamente, la cristalización de este proceso.
Que Jordan sea la voz cantante del cisma no es casual. No sólo es uno de los grandes poderes del universo DC y arrastra muchísimos fans, su actitud también encaja en la lógica del personaje: un tipo que no deja de ser un “policía galáctico” puesto a dedo por una organización suprasistémica que jamás le preguntó a nadie si quería su protección y se arrogó por decreto el lugar de “guardián de la galaxia”. No en vano los Green Lantern Corps pueden ser vistos como la expresión en calzas y colores chillones de dos clásicas doctrinas políticas norteamericanas: la Monroe y la del Destino Manifiesto.
Jordan arrastrará, ya lo anunció su autor, a varias máscaras con él: (más…)
Los mitos argentinos renacen en la portada de Comic.ar
Este viernes (10/7) vuelve a los kioscos argentinos Mikilo, el personaje creado por Rafael Curci, Marcelo Basile y Tomás Coggiola. Llegará en la tapa del segundo número de Comic.ar.
La segunda entrega de la revista ratifica su vocación rigurosamente mensual (el primer número también salió a la calle un día 10) y su compromiso con el formato.
Desde ya, también habrá nuevas entregas de las historias que comenzaron el mes pasado, -entre otras- Alienígena, Nacho Paparazzo, Dugong y Manatí, Nahuel Puma y mucho humor gráfico (esta vez, dedicado a la gripe chochinita).
Además, una entrevista al genial Lucas Varela que -están advertidos- en esta ocasión no llevará bonus track en Cuadritos.
¿Cómo? ¿No conocés Mikilo? Aquí, uno de sus creadores dice algunas palabras al respecto: (más…)
El aporte de Agustín Paillet para Historieta Colectiva
Aseguran unos señores y señoras que estudiaron muchos, muchos años, que el juego es una de las “instituciones” en la que los niños incorporan distintas reglas sociales. Entre ellas, una fundamental: la que señala que existen reglas a seguir. Esos académicos (psicopedagogos, psicoanalistas, psicólogos de la infancia, sociólogos) rara vez abordan la actividad lúdica como un espacio para los adultos. Le dejan eso a los vendedores europeos de juegos de mesa, a los epistemólogos y otros estudiosos de la cognición, que suelen apuntar solícitos cuánto ayuda el ocio al desarrollo psíquico e intelectual de cada quien.
Entre los artistas, en cambio, el juego está instaladísimo como recurso, como ejercicio y hasta como meta en sí mismo. Así en los últimos años se popularizaron los cursos de “juegos teatrales”, ideales para incorporar a jóvenes y adultos a las nociones básicas del movimiento sobre tablas. El jazz conoce desde hace décadas la improvisación a modo de juego. En la poesía y la pintura, los surrealistas hicieron de un juego (el cadáver exquisito) una medida exploratoria del talento creativo.
Las vías de Flores son centrales para el desarrollo narrativo de "El Campito"
Quien más, quien menos, casi toda la humanidad ha tenido en algún momento u otro la sensación de que hubo un instante de su vida que cambió su futuro. Algo que se hizo o se dejó de hacer. Una palabra callada o dicha de más. Un evento incontrolado y azaroso. El coletazo de una desgracia -o alegría- ajena. Un amor que no fue y caló demasiado hondo. Un padre ausente. Una incógnita en -disculpen, lectores, la vulgaridad- la ecuación de la vida. No son pocos quienes años después se siguen preguntando “¿qué hubiese pasado si…?”
Esto para empezar a hablar de El Campito, la novela gráfica de Diego Agrimbau y Hernán Gutiérrez que, además, supone la primera edición conjunta de LocoRabia y el Grupo Belerofonte. La historia transcurre en el barrio porteño de Flores y desde la tapa garantiza paisajes naturales. Ese paso a nivel, esas fachadas antiguas en las esquinas y esas baldosas son las mismas que camina el guionista cuando sale de su estudio para despejarse un rato. Son, sin dudas, aquellas donde se sometió al fotógrafo de Página/12para su entrevista y que Gutiérrez retrató para documentarse.
“En el año 1987 yo solía ir a jugar a las vías del tren, tenía un par de amigos como los de Luis y vivía en Rivadavia y Nazca, barrio de Flores. Hasta ahí llegan las capacidades autobiográficas de esta historia”, advierte Agrimbau en un prólogo ubicado extrañamente al final del libro. Las palabras del guionista también dan cuenta de algunos otros detalles extraños de la hechura de la novela. Por ejemplo, (más…)
En Canadá la discusión se da entre la historieta "comercial" y "de autor", cuenta Louis-Côté
El mercado de historietas canadiense consiste, en verdad, en dos mercados. Uno para cada uno de los idiomas que habla la población: el francés y el inglés. Ambos están solapados, además, pues aproximadamente el 60 por ciento de sus habitantes domina a ambos. Thomas Louis-Côté es el director general del Festival de la bande dessinée francophone de Québec, que nació en 1988 a instancias de un coleccionista privado (Réal Fillion) quien se asoció con un shopping para darle vuelo y visibilidad al proyecto.
Desde sus orígenes, el festival apuntó a dar visibilidad a la BD escrita en la lengua de Voltaire. Tin Tin, Asterix y compañía, desde ya, eran las estrellas. “Pero alrededor de seis años atrás, el fundador murió y al mismo tiempo cambió la gente que organizaba el evento”, cuenta Louis-Côté, “ahí cambió el foco del coleccionismo de cómics y a los autores extranjeros hacia los artistas de Quebec (tanto la ciudad como la provincia)”.
El espacio que se le brinda a cada autor es siempre objeto de debate. “Siempre hay quien considera que tal no debe estar porque es demasiado comercial, o que tal otro no merece un premio porque no escribió su propia historia, aunque sus dibujos sean fantásticos”, señala el responsable del festival, “pero a medida que la comunidad de historietistas de Quebec se fortalece, esto tiende a desaparecer”.
El mercado de cómics de Quebec tiene varios paralelismos que sirven para reflexionar sobre el espacio de la historieta en Argentina. (más…)
Primera portada de una serie fantástica... si el lector conseguía tolerar al dibujante
Él llevaba poco tiempo leyendo cómics, pero saltaba a la vista: los dibujos eran malos. Pero malos de verdad. Los personajes no tenían ninguna expresividad y rara vez daban sensación de movimiento. No había fondos copados, y a decir verdad, ninguno de los protagonistas llamaba la atención por su aspecto. Apenas uno o dos de los miembros del grupo tenían alguna onda. Y sin embargo, no podía dejar de leer las historias de ese grupo repulsivo, compuesto por criminales y perdedores, un hatajo de fracasados mal dibujados que, pese a todo, vivían aventuras que derrochaban ingenio y talento. Claro, los salvaba John Ostrander. Él sí sabía hacer guiones y, sobre todo, desarrollar personajes interesantes. Gracias a él, el Escuadrón Suicida (DC Coimcs) sobrevivía a un puñado de artistas del lápiz y el color que mejor olvidar.
Todo sigue en su memoria: el rescate a una disidente rusa que no quería ser salvada, el asesinato de un senador norteamericano, la herencia familiar de Nightshade, la psicosis del Capitán Boomerang y hasta la prepotencia de Amanda Waller. Porque pese a tener un dibujo catastrófico, era una gran historia.
Y a vos, ¿qué historieta te copó pese a que el dibujo era un desastre?
Más imágenes del Escuadrón Suicida, tras hacer click: (más…)
La primera gran victoria mediática de Marcelo Tinelli con Videomatch fue convencernos de que alcanzaba con ser un imbécil para aparecer ante las cámaras. Fue la época de “los gomazos” y los perfiles fiesteros, del piola medio pelo. El “goma” con ganas de figurar. La referencia, al momento de reseñar One Piece, parece un simple capricho, puesto que el protagonista es un niño que se estira como goma gracias a la ingesta de una fruta loca. Sin embargo, la comparación no está traída de los pelos.
Aquí el personaje principal, Luffy, no tiene muchas luces, ni idea del mundo que salió a navegar -ya puestos, ni siquiera sabe nadar, o pilotear un bote-, pero le sobran ganas de figurar: no quiere aparecer en la televisión, sino “convertirse en el rey de los piratas”.
Es cierto que One Piece goza de varias ventajas respecto a los primeros pasos del jetón de Bolivar. La primera no es para nada menor: en su búsqueda por hacer humor, Eiichiro Oda no humilla a nadie, algo que no se puede decir de las famosas “cámaras sorpresa” y las “joditas para Tinelli”.
La otra ventaja es que mientras lo del hincha de San Lorenzo más famoso en televisión era mediocre, lo de Oda en cambio es buena historieta. Al menos, se trata de grandes dibujos, pues que el japonés domina con solvencia los enfoques y la expresividad de los cuerpos que dibuja. (más…)
Allan Mc Donald, Premio Nacional de Caricatura de Honduras y su hija
La 20º Feria del Libro Infantil y Juvenil fue suspendida por sus organizadores como medida de precaución ante la gripe porcina. Marta Díaz, directora del evento, señaló en un comunicado que si bien “estaba toda la Feria vendida”, primó el interés superior por la salud de los niños. Off the record, algunos expositores señalaron a Cuadritos que este año la organización enfrentaba dificultades para alquilar los stands, a causa de la crisis financiera internacional. La suspensión del tradicional espacio literario supone una pérdida para los amantes del cómic, pues este año se iba a celebrar allí el Festival de Historieta: Año Uno, que tendría como invitado especial al norteamericano Marv Wolfman. Ya estaba confirmada casi la totalidad de la grilla de actividades del “evento dentro del evento”, cuando llegó la noticia de la cancelación. Una pena.
También se suspendió por los mismos motivos, aunque provisoriamente, el Avekai Otaku Fest, que se iba a celebrar este domingo en el municipio bonaerense de Avellaneda.
Al cierre de esta edición, los rumores señalaban que el Salón del Cómic y el Animé, que debía llevarse a cabo entre el 17 y el 20 de julio, en tanto, pasaría al mes de agosto. Cuadritos aún no pudo confirmarlo con los responsables.